La Major League Soccer (MLS) tiene a una nueva figura que promete dar de qué hablar para la temporada 2020 del fútbol de los Estados Unidos. Se trata de Javier Hernández, el popular Chicharito, delantero mexicano que viene de ver acción en Europa. El azteca firmó con Los Ángeles Galaxy, franquicia con la que se comprometió por las próximas tres temporadas con opción a una cuarta.

Para Hernández se trata de una nueva experiencia que apunta a un reinicio en su carrera luego de 10 años en el viejo continente. En 2010 fue fichado por el Manchester United de Inglaterra, club con el que ganó un total de cinco títulos y con el que se dio a conocer en el balompié europeo.

Pero no todo quedó ahí. En 2014 pasó por cesión al mítico Real Madrid y de ahí dio el salto (2015) al fútbol alemán con el Bayer Leverkusen. En el año 2017 volvió a Inglaterra para jugar con el West Ham United antes de regresar al Sevilla español. Esta última experiencia terminó con un acuerdo entre las partes que le permitió la posibilidad de fichar en el mercado de invierno de Europa con el Galaxy.

El inicio del fin

Aunque se desconocen los detalles de su nuevo contrato, se sabe que Hernández pasará a ser el jugador mejor pagado de la MLS.

Aunque tiene 31 años de edad y mucho por ofrecer en el fútbol, sorprendió a propios y extraños asegurando que en este momento estaba apuntando al inicio del fin de una exitosa carrera. A través de una entrada en su videoblog, se le vio hablando por teléfono con sus padres, a quienes les anunció su fichaje por el Galaxy; no obstante, lo que más ruido hizo fue el asegurar que esto no era más que el adiós al fútbol en Europa y que esta experiencia en la MLS probablemente se traduciría en la última en su carrera como profesional.

“Es el principio de empezar a retirarme”, comentó. “Le estamos diciendo adiós a una carrera por la que trabajamos mucho (…) le vamos a ver el lado positivo y va a ser increíble, pero quieran o no, nos estamos retirando ya del sueño europeo”.

Sin embargo, y con la intención de ver el vaso medio lleno, indicó que el arreglo con la organización serviría para estar muy cerca de su hogar: “Este es otro sueño, es distinto, estaremos más cerca, los voy a ver más”.

Nombres de lujo

Para el Galaxy se trata de otra adquisición muy importante. La franquicia de California presume de haber contado con futbolistas de alta talla desde hace ya un buen tiempo. Todo comenzó con el arribo para la temporada 2007 del inglés David Beckham, en el primer gran movimiento de la MLS desde su creación. Otro británico también brilló con esta organización, el volante Steven Gerrard, leyenda en el Liverpool inglés, quien firmó en el año 2015 en su última experiencia como profesional.

En una experiencia más reciente, el sueco Zlatan Ibrahimovic vio acción hasta la campaña 2019 antes de regresar a Europa para jugar con el Milán.

Amigos y rivales

Uno de los puntos que más llama la atención y que le pone picante a las semanas previas al inicio de la campaña 2020 de la MLS tiene que ver con la rivalidad que sostendría con otro mexicano, el delantero Carlos Vela, de Los Ángeles FC.

Su compatriota figura en la ficha reciente como el flamante jugador más valioso de la pasada zafra.

En territorio estadounidense Chicharito llega con la confianza de ser el máximo goleador de la selección de México, con un total de 52 tantos; no obstante, la gran duda que se despierta a partir de ahora será saber cómo se adapta al difícil fútbol norteamericano y cómo esto puede servir para impulsar al Galaxy al título.

Aunque el camino es largo y el calendario del fútbol de Estados Unidos da tiempo para muchas cosas, de entrada la contratación de Hernández con la entidad californiana brinda esperanza a los fanáticos de un club que en el papel se hace enorme, pero que se ha venido a menos en los encuentros que acercan a los conjuntos al trofeo de campeón. Pero la llegada de Chicharito podría marcar un antes y un después para ellos, con un atacante efectivo que no destaca por ser el hombre de mayor capacidad técnica de la liga, pero sí es un atleta que no da por perdido ningún balón.