Después de la medianoche de este lunes, en estricta reserva, se conoció que el ex mandatario boliviano habría partido de Argentina a Cuba para realizarse su acostumbrado chequeo y tratamiento médico.

Actualmente, en la Casa Rosada afirman que regresará a Buenos Aires y no descartan que protagonice un acto electoral frente a los comicios en su país a celebrarse el próximo 3 de mayo.

Aún no se conoce si solo fue a la Habana para continuar con sus tratamientos médicos o, si por el contrario, en plena negociación de la deuda externa, el ex mandatario boliviano también tuvo un gesto político con el presidente argentino, quién es fuertemente cuestionado en la Casa Blanca por haberle otorgado refugio al ex presidente del país andino.

Morales habló con el presidente argentino, Alberto Fernández y le informó sobre su viaje a Cuba por cuestiones médicas.

Es importante resaltar que a principios de marzo del año 2017, el entonces presidente boliviano viajó a la Habana para hacerse una revisión urgente de sus cuerdas vocales.

En ese momento, Morales sufría de constante disfonía, sinusitis y fuerte dolor de abdomen.

Tras culminar con los exámenes de rigor, los expertos cubanos le extirparon un nódulo de la cuerda vocal izquierda y desde ese momento, cada tres meses viaja a la Habana para continuar con su tratamiento médico.

El pasado 10 de noviembre, tras comprobarse por la auditoría de la Organización de Estados Americanos que había ejecutado un sistemático fraude electoral, Morales renunció a la presidencia de Bolivia presionado por las movilizaciones populares y las Fuerzas Armadas de su país.

Morales primero huyó rumbo a Cochabamba, acompañado por el exvicepresidente Álvaro García Linera, luego partió a la Ciudad de México, adonde fue asilado por el presidente mexicano Andrés López Obrador y por último se refugió en Buenos Aires, donde hasta ahora es residente político.

La salida del poder de Morales, compleja en términos políticos y personales, fue coordinada con Alberto Fernández, que aún no había sucedido a Mauricio Macri.

La Embajada de Estados Unidos en Argentina presionó al gobierno para que expulsara a Morales y alegaban que este, infringía el estatus de refugiado político.

Alberto Fernández y su canciller Felipe Solá rechazaron la presión americana con un excesivo uso de la cortesía diplomática.

Ahora, Morales está en la Habana para sus controles médicos.

Se prevé que regrese a Buenos Aires y monitoree los comicios del próximo 3 de mayo.

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