El pasado 28 de diciembre, el tenis encontró en una de sus grandes figuras una de las peores situaciones posibles. Para aquel entonces, un control antidopaje al que fue sometido el colombiano Robert Farah dio positivo por baldenona, una sustancia que se encuentra principalmente en la carne y cuya ingesta, aunque de manera involuntaria, trae problemas. El caso de Farah podría calificarse como un evento netamente accidental.

El control ocurrió en octubre en su natal Colombia; sin embargo, los resultados se dieron a conocer un poco después. Cuando los mismos se hicieron públicos, el mundo del deporte blanco quedó sorprendido, pues el número uno del mundo en dobles estaba automáticamente bajo la lupa y los apuntes de aquellos que pensaron que su éxito había sido logrado con sustancias ilícitas.

Pero Farah se defendió.

Defensa

“Como lo afirmó el Comité Olímpico Colombiano en el 2018, esta sustancia se encuentra frecuentemente en la carne colombiana y puede afectar a los resultados de las pruebas a los atletas. Estoy seguro es lo que generó el resultado de la prueba en cuestión”, manifestó en redes sociales luego de que se diera a conocer el positivo.

El colombiano y su equipo de trabajo prometieron apelar el hecho, una noticia lamentable no solamente para él y su país, también para todo el mundo del tenis que lo había visto triunfar junto a Juan Sebastián Cabal en la disciplina durante 2019, año en el que conquistaron Wimbledon y el US Open. La dupla colombiana era una de las favoritas de todo el circuito masculino, así que el hecho cayó como un balde de agua fría para los seguidores. Sin embargo, hubo un vuelco en la historia y las cosas salieron de la mejor forma posible para el tenista. Este 10 de febrero, la Federación internacional de Tenis anunció que la suspensión que habían impuesto a la raqueta colombiana había sido suspendida.

“Las explicaciones del señor Farah de cómo la (sustancia) boldenona entró en su organismo fueron aceptadas”, indicó la ITF. Asimismo, el organismo levantó la suspensión “con efecto inmediato” y agregó que “cualquier otra suspensión debe eliminarse, pudiendo competir sin restricción alguna”.

Algarabía

La celebración no se hizo esperar. Como era lógico, el tenista colombiano dio a conocer sus sensaciones ante la noticia, una situación más que positiva para él, para Cabal y para el tenis de la ATP.

“Quisiera agradecer a mi familia, a mi amigo y compañero Sebas (Cabal), mi equipo de trabajo y a todos mis amigos y fans en Colombia y el mundo que me apoyaron siempre, especialmente durante este tiempo tan desgastante en donde debí probar mi inocencia”, indicó en un comunicado el tenista colombiano.

Por su parte, sus abogados expresaron que “la concentración de boldenona fue extremadamente baja y no había evidencia de que Farah hubiese consumido algo diferente entre la ingesta de carne y el momento de la prueba. Una prueba realizada el 28 de diciembre de 2019 resultó negativa por la presencia de cualquier sustancia prohibida”.

Ausente en el abierto de Australia dada la suspensión, Farah pudo haberse encontrado con una baja mucho más extensa. De acuerdo con la Agencia Mundial Antidopaje, esta pudo haberse extendido a lo largo de cinco años, un lapso suficiente para despedir de por vida al colombiano. Pero el tiempo le dio la razón y con ella una segunda opción para seguir brillando dentro de la disciplina, ahora enfocado en el resto del calendario con muchos tenis por jugar y tres torneos de talla Grand Slam por delante. Mientras, sus opciones para seguir estando en lo más alto de la ATP son enormes.

Pese a los puntos que debe defender tanto en Wimbledon como en el US Open, todo apunta a que buscar altas instancias en otra serie de campeonatos le brindarán a la dupla colombiana la fuerza suficiente para vivir de la renta de los puntos y con ella las posibilidades de seguir en lo más alto de la clasificación masculina. Ésa fórmula fue la que aplicaron los hermanos Bob y Mike Bryan para estar en la cúspide del dobles de la ATP durante largo tiempo y ser considerados, para muchos, los mejores en la historia.

No ha habido partido en el cual el colombiano se haya visto más exigido que en esta lamentable situación que apenas duró un par de meses y que lo puso a debatir sobre si seguir o no en la disciplina. Lo cierto es que todo quedó resuelto, su nombre se había manchado, pero apenas algunos días antes de que se reflejara la verdad, así que el tenis colombiano tiene millones de razones para seguir celebrando junto a la pareja más exitosa del mundo en la actualidad.

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