El tenis ha sido uno de los deportes que más afectado se ha visto en los últimos días debido al lamentable brote del coronavirus Covid-19 originado en China y que se ha cargado a miles de víctimas en territorio asiático, una epidemia que se ha expandido por el resto del territorio a través de Europa y que recientemente tocó las puertas de América.
La noticia más reciente respecto al deporte blanco tiene que ver con la celebración del Master 1.000 de Indian Wells, evento a celebrarse en California pero que tristemente no podrá llevarse a cabo debido esta situación. Así lo confirmó la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP), la cual mostró su decisión apenas días antes de que subiera el telón del mismo. La razón: la costa oeste ha sido uno de los lugares más afectados en todo Estados Unidos con más de 130 positivos hasta el pasado lunes 9 de marzo.
La cita esperaba contar con los principales elementos de la disciplina. La confirmación de casos como los del español Rafael Nadal y el serbio Novak Djokovic eran el gran atractivo de Indian Wells, un torneo que se iba a perder el suizo Roger Federer debido a una lesión que lo ha venido aquejando y que lo obligó a pasar por el quirófano para reparar una de sus rodilla, hecho que alejará al de Basilea de las pistas hasta que inicie la gira sobre césped.
“Hay un riesgo demasiado grande en este momento para la salud pública en el área del condado de Riverside como para tener una concurrencia de ese tamaño”, manifestó Davis Agus, profesor de medicina e ingeniería biomédica de la Universidad del Sur de California el domingo. “No es de interés público de aficionados, jugadores y residentes de la zona que continúe el torneo. Nos tenemos que unir y proteger a la comunidad del brote del coronavirus”.
Dudas
En California podría darse la primera de muchas cancelaciones tanto en el tenis masculino como en el femenino. El próximo paso será el Master 1.000 de Miami, y aunque en Florida no hay tantos positivos confirmados, en Estados Unidos podrían tener una precaución lo suficientemente fuerte como para también dar de baja al segundo torneo de esta categoría. Esto afectaría no solamente el andar de las principales raquetas del mundo y su desarrollo en el calendario, pues si se aparta el brillo de los primeros de la clasificación masculina hay otros tantos que semana a semana lucha no solamente por clasificar a esta cita, también para obtener los dividendos suficientes en materia económica y así poder sostenerse en la disciplina.
El tenis como es bien conocido es uno de los deportes que más le pide desde el punto de vista financiero a sus representantes, pues la raqueta no suele viajar sola, el equipo de trabajo es fundamental: entrenador, preparador físico y todos aquellos que potencian su juego se convierten a su vez en empleados del exponente de la disciplina.
Pero este lamentable brote de Covid-19 se está convirtiendo un dolor de cabeza que pica y se extiende. El tenis es apenas un ejemplo en el deporte, ni hablar de lo que sucede cuando se toman cuenta las disciplinas en Italia, país que confirmó que pondrá una pausa a sus campeonatos al menos hasta el mes de abril.
Sugerencias
Lo de Indian Wells es un paso tal vez esperado por muchos. En días recientes, la ATP y la WTA habían anunciado una serie de medidas que, aunque no estaban confirmadas, se convirtieron en sugerencias que estarían en revisión hasta adaptarse de forma obligatoria en cada uno de los torneos que este par de asociaciones arropan. Una de ellos tenía que ver con el mínimo o tal vez nulo contacto físico entre los atletas y los presentes.
Si algo muestra día a día el tenis es el acercamiento que hay entre sus deportistas y los fanáticos. Esto se hace ver cada año con los premios que al final de temporada se entregan al tenista más querido por los fans. Además, la estructura de los estadios permite a cada raqueta detenerse algunos segundos antes de salir a firmar autógrafos sin importar si la victoria o la derrota le acompañó, al final del día eso no se ve en todas las disciplinas, especialmente en las más populares, como el fútbol, el baloncesto y de vez en cuando el béisbol.
Pero esto podría encontrar una pausa bastante prolongada debido al virus. En sus sugerencias tanto la ATP como la WTA pidieron a los tenistas ser ellos quienes tomen sus propias toallas y así evitar el contacto con los niños que hacen vida en cada club. Esta la consideran como una regla de suma importancia, lo propio con el contacto con los recogepelotas, quienes usarían guantes. La medida se extendió incluso con las bebidas que a veces piden los tenistas cuando están en un cambio de lado y que podrían buscar ellos mismos en caso de ser necesario.
Todo esto tiene como fin evitar llegar a extremos y celebrar sus torneos sin público. La vulnerabilidad de cada persona, especialmente de los mayores y de los más pequeños, es un tema importante dentro de esta lamentable dinámica de salud que afecta a gran parte de los países del planeta y sobre eso se enfocó cada asociación.
Más allá
La decisión que podría entrar en vigencia, sumada a la cancelación de Indian Wells y posiblemente Miami, deja las puertas abiertas a futuros eventos que también podrían quedarse en el tintero. Una vez concluya el evento de la Florida, si es que se llegase a jugar, hay que preguntarse qué ocurrirá en la gira sobre polvo de ladrillo. Roma, por ejemplo, es uno de sus destinos, pero lamentablemente Italia es el territorio de Europa con más pacientes, lo propio ocurre respecto al Roland Garros, pues Francia es el segundo país del Viejo Continente con más casos.
Mientras esto ocurre, en caso de que el brote se extienda, otra de las interrogantes que quedará en el aire y de la cual más de un tenista podría alejarse por razones obvias tiene que ver con los Juegos Olímpicos de Tokio.
Aunque el Comité Olímpico Internacional sigue asegurando que la capital de Japón será la sede y albergará la cita deportiva más importante de cada cuatro años, no sería descabellado que varios representantes del tenis decidan no presentarse, pues su cercanía geográfica con China, donde se originó el virus, podría dejar por fuera a las principales raquetas del mundo por razones de sanidad.
Por la pronto, una pausa obligatoria alejará a los fanáticos de sus ídolos. Algunos atletas que necesitan de buenos resultados para sostenerse económicamente también lamentan la situación, y en las oficinas de la ATP y la WTA las alarmas se encendieron para hacer mucho ruido. El tenis, a pesar de lo que representa como espectáculo, deberá cesar momentáneamente sus labores hasta que todo parezca volver a la calma.