El sábado 21 de marzo por la noche, 15 funcionarios de las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES), detuvieron al periodista Darvinson Rojas y su familia, cuando se encontraban en su vivienda ubicada en el sector Mamera, municipio Libertador, Caracas, Venezuela.
Rojas informó en su cuenta de Twitter, a las 8:32 pm, que los efectivos de seguridad llegaron a su casa para “pedir colaboración” y solicitar que los acompañara a su comando, porque, según dijeron, se les notificó que había ” un caso de COVID-19“.
Durante al menos 30 minutos, los funcionarios insistieron en que Rojas debía ir con ellos. A las 9pm los agentes empezaron a golpear la puerta de la vivienda, como se escuchó en un audio que grabó y distribuyó por Whatsapp.
Diversas instancias nacionales e internacionales, han denunciado la detención de Rojas por parte de los funcionarios encapuchados y armados.
Mirian Sánchez, madre de Darvinson informó en su cuenta a través de la red social Twitter que se llevaron celulares y computadoras de su casa.
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa, se ha pronunciado con respecto a lo ocurrido con el comunicador social.
La Fiscal General de la República en el exilio, Luisa Ortega Díaz, condenó los hechos y aseguró que el régimen de Nicolás Maduro se encuentra desesperado por ocultar la verdad de lo que está ocurriendo en Venezuela.
El programa de las Américas del Comité para la Protección de los Periodistas, CPJ, por sus siglas en inglés, se pronunció en rechazo a la irrupción violenta de las Fuerzas Especiales en contra del trabajador de la prensa.