El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, afirmó que Washington tiene pensado continuar con la asistencia económica a El Salvador, Guatemala y Honduras, en vista del apoyo que estos países han dado al programa de deportación de migrantes en situación irregular.

Hace pocos días, el mismo presidente Donald Trump amenazó con duras sanciones a los países que se rehusaran a recibir deportados en medio de la crisis del COVID-19.

Sin embargo, los países del conocido “Triángulo Norte” siguen recibiendo a estos repatriados.

En lo que va de la pandemia, según el director general de Migración y Extranjería, Ricardo Cucalón, Estados Unidos ha retornado a 800 salvadoreños que en estos momentos se encuentran en distintos centros de contención cumpliendo cuarentena. Esto, por su parte, ha sido duramente criticado por organizaciones de derechos humanos, quienes advierten que los deportados son vulnerables al contagio de COVID-19.

Esta condición de asistencia a cumplir con la política migratoria no es una política nueva de Washington con la región. El presidente Trump congeló, en marzo de 2019, la cooperación a estos tres países pues, a su juicio, no se estaba cumpliendo con el objetivo de reducir la migración irregular.

Esta ayuda no se reanudó sino hasta que los países firmaron acuerdos de cooperación de asilos en los que se comprometen a recibir a los solicitantes de refugio de Estados Unidos, aunque hasta el momento solo Guatemala ha recibido a estos migrantes.

Fuente: elsalvador.com.