La política migratoria del presidente Donald Trump ha estado centrada en las deportaciones de migrantes que intentan llegar a Estados Unidos en búsqueda de estabilidad económica. La construcción del muro en la frontera sur, fue una de las promesas del mandatario para llegar a la Casa Blanca y una vez ocupó el cargo, ha mantenido su discurso en función a su culminación. El objetivo: frenar el sueño de cientos de miles, pero mantener su ruta a la reelección de la presidencia. El Presidente en reiteradas oportunidades ha hecho comentarios despectivos en contra de los inmigrantes que solo buscan un respiro.

La mayoría de los migrantes deportados durante la pandemia son de Centroamérica, aunque en los últimos reportes se han registrado personas de nacionalidad venezolana y colombiana. En medio de la crisis sanitaria, defensores de estos grupos han solicitado al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), que frene las operaciones. El argumento es que se ha infundido miedo a la comunidad inmigrante.



EFE/Mauricio Dueñas Castañeda

ATENCIÓN. Más de 60 personas han sido deportadas desde Estados Unidos a Colombia.

Si algo ha dejado claro el presidente Trump es que va a tratar de restringir el ingreso de inmigrantes indocumentados. Es su política desde que aspiró llegar a la Casa Blanca y la cual se ha mantenido durante su gestión. Durante marzo y la primera semana de abril, el retorno de centroamericanos y suramericanos no ha cesado; las medidas preventivas para evitar el contagio por el coronavirus son cuestionadas por defensores de derechos de inmigrantes y por organizaciones que de manera sigilosa hacen seguimiento a las medidas de Trump.

Desde el 18 de marzo el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) “ajusta temporalmente” su postura de cumplimiento y se centra en personas que para la institución representen un riesgo para la seguridad pública. En ningún momento se aclara quién califica dentro de este rango. Para Maureen Meyer, directora del programa para México y Derechos de los Migrantes de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), el hecho de que el Gobierno de Estados Unidos amplíe las deportaciones es una señal de que no le importa el bienestar de estas personas porque los expone a mayores riesgos, por lo que se ha llamado al cese inmediato de deportaciones a la región.

En medio de la pandemia por el coronavirus, el Departamento de Justicia cerró 10 tribunales de inmigración adicionales. La medida estuvo vigente hasta el 10 de abril, por lo que, desde el 18 de marzo, se pospusieron todas las audiencias de casos de inmigrantes que no están detenidos.



Diseño ETL

Fuente: Migración de Estados Unidos – Gobierno de Guatemala – Gobierno de Colombia – Gobierno de El Salvador.

Más de dos millones de personas en el mundo están contagiadas por COVID-19. Al menos 138 mil han muerto y 525 mil 300 se han recuperado. Estados Unidos se ha convertido en el país con más casos: 644 mil 200, de los cuales han muerto 28 mil 579 y se han recuperado 52 mil 619. La pandemia está presente en América del Centro y Sur, donde, de acuerdo a lo dicho por los propios gobernantes, el sistema de salud no está preparado para enfrentar un contagio tan alto como el de Norteamérica, pero aún conociendo esa realidad, la administración Trump no deja a un lado las deportaciones de ciudadanos.

El gobierno de Guatemala, reportó que tres de los 182 deportados desde Estados Unidos, dieron positivo para coronavirus. En el avión donde viajaba uno de los contagiados, estaban a bordo 41 guatemaltecos, de los cuales 10 eran niños. Estas personas se mantienen en aislamiento y cuarentena para evitar la propagación del virus.

“Trump se aprovecha del COVID-19 para ampliar su agenda antinmigrante”, consideró Meyer, al cuestionar que en estos meses se ha restringido el acceso al asilo en la frontera sur. A su juicio, el gobierno viola sus propias leyes y convenciones internacionales al exponer a las personas a mayores riesgos y sin la posibilidad de buscar la protección.

Para la defensora de los derechos de los inmigrantes, no existe protocolo adecuado de revisión de personas antes de ser retornadas a sus países de origen y el hecho de que tres inmigrantes de Guatemala dieran positivo para coronavirus, lo deja en evidencia. “No hay condiciones necesarias para reportar casos, lo cual expone no solo a esas personas sino a los acompañantes y comunidad donde residen”.

Deficiencias de origen

En los países del Triángulo Norte (Guatemala, Honduras y El Salvador), hay comunidades que no tienen acceso a agua para asegurar medidas básicas como es el lavado de manos, por lo que estas acciones de Trump amplían la posibilidad de contagio a naciones que tienen número bajo de personas infectadas.

Sin embargo, en medio de las dificultades no todo ha sido deportación. El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, informó que la Casa Blanca seguirá con el plan de ayuda económica a los países del Triángulo Norte, (El Salvador, Guatemala y Honduras) por considerar que los tres gobiernos se han esforzado para reducir la inmigración irregular hacia el país.

Mientras estas naciones tratan de solucionar la crisis pandémica, México ejerce operativos de detención de acuerdo a los planes trazados entre los presidentes Andrés Manuel López Obrador y Donald Trump. De acuerdo a Meyer, unas dos mil personas están detenidas en México y se han registrado disturbios dentro de las estaciones migratorias por la incertidumbre del estatus de esos ciudadanos y la desesperación por regresar a su país.

“Actualmente hay personas de El Salvador y Honduras varadas en México sin la posibilidad de viajar seguros a su país de origen por el cierre de frontera que tiene el gobierno en Guatemala. Por eso las organizaciones en México están haciendo llamado para la liberación inmediata de personas en detención y darles información médica de qué tipo de servicios puedan tener en su estancia”, aseguró.



EFE/ Juan Manuel Blanco

MÉXICO. México es el principal receptor de migrantes debido a que comparte frontera con EE.UU.

Deportación infantil

Aunque la Oficina de Refugiados, agencia federal encargada del cuidado de los niños migrantes, haya dejado de llevar a infantes sin padres ni representación legal en refugios de California y el estado de Washington, existen reportes oficiales de deportación infantil. Unos 400 niños han sido expulsados de Estados Unidos, de ellos, solo 120 fueron enviados a países de Centroamérica. El resto, está en México.

Antes de la pandemia de COVID-19, los menores no acompañados capturados en la frontera eran llevados a refugios administrados por el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, por su sigla en inglés).

El gobierno de Estados Unidos otorgó poderes especiales a los agentes fronterizos. Desde el pasado 21 de marzo, la Patrulla Fronteriza puede retornar de manera inmediata hasta México a migrantes que crucen la frontera.

Para Maureen Meyer, el cierre de la frontera sur es una muestra de que el interés que tiene Donald Trump es prohibir acceso a asilo político de inmigrantes. “Es una clara señal de sus tendencias frente a una contienda electoral, de seguir aprovechando esta situación dramática para ampliar su agenda antinmigrante por encima del bienestar de las personas”, dijo.

El número de migrantes que se encontraron en la frontera disminuyó drásticamente después de la implementación de las nuevas reglas fronterizas, con solo 300 personas actualmente bajo custodia, según reportó la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus sigla en inglés).