Costa Rica es el país de la región centroamericana en el que el mundo ha comenzado a posar sus ojos, aludiendo un acierto en el manejo de la pandemia de COVID-19, reseñó elsalvador.com.

Ayer Costa Rica, según reportes de su Ministerio de Salud, mantenía en seis las muertes provocadas por el nuevo coronavirus y 725 contagios.

Los infectólogos privados salvadoreños, Jorge Panameño e Iván Solano Leiva, coincidieron con esa visión de contención.

Panameño afirmó que esa ventaja en el manejo de la pandemia se puede establecer si se compara con Guatemala, Honduras, Panamá y El Salvador, países de la región que han montado medidas y llevan datos un poco más fiables en comparación con Nicaragua y Belice.



PANDEMIA. Ciudadanos ingresan el jueves 30 de abril a una cabina desinfectante, la primera que se coloca en el país costarricense para prevención contra la COVID-19, en el mercado central de San José (Costa Rica). | Foto: Efe/Jeffrey Arguedas.

Según advierte el infectólogo, el avance del vecino país es tal que ha logrado aplanar la curva de incidencia de casos.

El galeno aseguró que, si bien la densidad poblacional y el problema de hacinamiento tienen un papel fundamental en la incidencia de toda epidemia o pandemia generada por agentes de transmisión de la vía aérea, Costa Rica ha tenido buenos resultados gracias a su apuesta a la salud.

“Su sistema de salud estaba fortalecido, primero por una reforma de salud que hubo hace unos 40 años; luego por el enorme énfasis que, durante estas décadas, se hizo en materia de inversión en este sistema que es único en Centroamérica, en referencia a que es socializado, de cobertura universal, no está fragmentado como en el resto de Centroamérica”, señaló Panameño.



PREVENCIÓN. Un hombre aplica desinfectante a los discos de una pesa mientras entrena junto con otro deportista en un gimnasio, el viernes 1° de mayo, luego de que algunos negocios empezarán una apertura paulatina en San José (Costa Rica). | Foto: Efe/Jeffrey Arguedas.

Eso, según indicó, contrasta con el atraso del sistema de salud salvadoreño, que no solo está fragmentado, sino precario en momentos en que la pandemia ataca, debido a la falta de inversión.

No obstante, el infectólogo reconoció que pese a esa debilidad del sistema de Salud del país, las medidas aplicadas también han sido exitosas; y aunque se está en la fase de aceleración no se están viendo mil o dos mil casos por días como se presentó en naciones desarrolladas.

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En un artículo publicado ayer por BBC Mundo, en el que justo señalaba que Costa Rica es el país con menos incidencia en América Latina, el médico costarricense Luis Villalobos subrayó que la fortaleza de su país frente al COVID-19 no solo ha estado en el hecho de que cuentan con un sistema de salud pública sólido, sino también en la educación de su población en la que han invertido.

Según describió Villalobos, el sistema de salud costarricense cuenta con clínicas que tienen personal especializado y quienes, a nivel local, dan seguimiento a los casos en la etapa de detección, algo que es crucial para contener los contagios.

Para el doctor Iván Solano Leiva, en el éxito de los costarricenses también ha influido el hecho de que allá hay articulación entre el Ejecutivo y el Legislativo, a ello se suma que quienes toman las decisiones de salud pública son las autoridades de Salud Pública, puesto que durante las conferencias que brinda el mandatario de esa nación, quienes expresan las medidas de salud y las ejecuta son los titulares de la cartera de Estado.



SALUD. El Gobierno de Costa Rica anunció el lunes 27 de abril el regreso limitado de algunas actividades ante la caída en la curva de casos de COVID-19. | Foto: Efe/Jeffrey Arguedas.

En El Salvador es distinto, quien expresa todas las medidas a implementar en el presidente Nayib Bukele, sin dar oportunidad a sus especialistas.

Solano Leiva expuso que otro punto a favor de Costa Rica es que, tal como lo señaló su colega costarricense, ellos poseen un sistema de salud en el que se brinda atención a nivel primario con equipos multidisciplinarios, algo parecido a los Equipos Comunitarios de Salud Familiar Especializados (ECOS), que se impulsaron durante la gestión de la exministra María Isabel Rodríguez, pero que fueron relegados en siguiente gestión.

El especialista subrayó que si bien en el caso salvadoreño los ECOS son el primer nivel de atención, que están cerca de la población, en El Salvador nunca se les dio los instrumentos necesarios, mientras en Costa Rica le apostaron a eso.

“Otra diferencia que le ha permitido a Costa Rica ser ejemplo a nivel de Latinoamérica es el hecho de que ellos han invertido desde hace muchos años a la parte social, en salud y educación, y cada vez más va en ascenso comparado a lo que sucede en nuestro país. Eso permite que se hagan mejor las cosas”, manifestó Solano Leiva.

El especialista sostiene que esas condiciones favorecen que hoy la casa de letalidad de Costa Rica, con el COVID-19, sea menor de 1%, muy superior a países de toda Latinoamérica.

No obstante, el doctor Víctor Segura no ve tan optimista el caso costarricense. Él considera que no solo se tiene que ver el número de muertes que llevan registrados allá, sino también la cifra de contagios, y en este último caso es menor la de El Salvador.

Segura advierte que podría deberse a que Costa Rica tenga más contagios al hecho de que actualmente ya esté manejando en la atención de casos positivos en casa. El galeno sostiene que El Salvador podría incluso mejorar.

Fuente: elsalvador.com.