Impotentes, como soldados que en plena batalla se quedaron sin armas, se siente el personal de salud que a diario lucha contra la pandemia que ya cobró la vida de 93 pacientes en El Salvador, según datos oficiales reseñados por elsalvador.com.

Los profesionales de la salud, quienes han atendido un total de 4 mil 475 casos positivos a COVID-19, también luchan contra el cansancio y la falta de recursos médicos para atender a los enfermos, y cada día llegan más y más.

Ante este escenario, los galenos no dudan en afirmar que el sistema de salud ya colapsó, con hospitales saturados, sin el equipo médico necesario para la atención, incluso sin oxígeno para aquellos casos más graves.

“Luchar contra una enfermedad que todavía no sabemos cómo tratar es cada vez más complicado… nos sentimos impotentes al querer ayudar y sentir que es imposible hacerlo, por más que luchemos. El sistema ya no da abasto”, comentó el doctor Juan José Cálix, del Hospital San Rafael.

Según autoridades del San Rafael, a diario reciben entre 10 y 15 pacientes que buscan atención por sospechas de esta enfermedad. Y en las últimas horas trascendió que el viernes fallecieron 16 personas.



DECESOS. En el portón de la morgue del hospital Rosales había una lista con los turnos de cada fallecido. Algunos tenían varios días en espera, según comentó unos de los funerarios. | Foto EDH/ Yessica Hompanera.

Ante la carencia de muchos recursos, el staff de médicos de ese hospital trabaja con lo que puede, a sabiendas que todos los centros médicos están en igual o peor condición.

El doctor Milton Brizuela, presidente del Colegio Médico, confirmó que de acuerdo con informes proporcionados por médicos que trabajan en diferentes establecimientos de salud hospitalarios o ambulatorios, todo el sistema de salud está colapsado.

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“Hasta en centros de atención no hospitalarios se están atendiendo casos graves ya que no pueden ser trasladados a los hospitales COVID-19”, expresó.

El Ministerio de Salud dijo recientemente que el aumento del número de pacientes positivos no se debe a la apertura económica que arrancó el pasado 16 de junio. Ese efecto, se experimentará en unos 15 días con un rebrote de casos.

Más denuncias

El Hospital Rosales también ya se encuentra saturado, por lo que los médicos preparan una conferencia de prensa para denunciar la situación.

En el Hospital General del Seguro Social, el panorama es desolador, según se observa en un video difundido por un médico a manera de denuncia.

“Ya no hay oxígeno ni camillas, y la UCI que están utilizando es improvisada”, relata el profesional en el video que se suma a la denuncia hecha el viernes por personal médico y de enfermería del área de Emergencia, que declaró públicamente que el hospital ya está sobresaturado y no se puede dar servicio a más pacientes.

“Se tomaron decisiones inapropiadas, improvisabas, imposibilitando preparar cada centro para la fase 3, como resultado tenemos pacientes ingresados en la calle en condiciones que riñen con la dignidad, lo cual no es justificado ante la oportunidad de espacio de atención”, se denuncia en el video.

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Sobre esta situación, Cristian Capacho, del Sindicato de Enfermería del ISSS, aseguró que desde hace una semana y media hay pacientes con este padecimiento en dicho hospital.

De hecho, el hospital General, asignado como hospital de transferencia para COVID-19, pasó de atender entre 5 a 10 pacientes infectados a tener hasta 120 pacientes positivos al virus, denunciaron el viernes sindicalistas.

“Tenemos pacientes que se nos están muriendo en los pasillos, porque llegan bien delicados y la falta de oxígeno o espacios equipados para este tipo de atención no nos permite atenderlos adecuadamente”, destacó una profesional de la salud, que también trabaja en el Hospital general del ISSS.

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