Por Abel López Abreu | @Zakont

Especial para El Tiempo Latino

A medida que la “nueva normalidad” se asimila en el ámbito mundial y se avanza en la reapertura de la economía se prevé un aumento en el número de vuelos comerciales. Las autoridades velarán porque nuevos hábitos como usar mascarillas, el distanciamiento social y la higiene de manos se mantengan con protocolos especiales en los aviones y aeropuertos.

La industria aérea -y con ella la del turismo- se han visto drásticamente afectadas por la pandemia del COVID-19. Las empresas relacionadas con estas actividades buscan sobrevivir mientras que el mundo reacciona a la situación. Este año será el peor en la historia para las aerolíneas, cuyas pérdidas netas se calculan en $ 84,3 mil millones para 2020 y que continuarán en menor medida en 2021, de acuerdo con la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).

En su informe Desempeño Económico de la Industria Aérea de mitad de año, publicado a inicios de junio, la IATA advirtió que unos 32 millones de empleos en áreas de la aviación y el turismo están en riesgo actualmente. Consideraron que las aerolíneas en todas las regiones tendrán ingresos negativos a la vez que luchan por reducir los costos operativos.

“Se pronostica que la recuperación en la segunda mitad de 2020 vendrá inicialmente de los mercados nacionales y luego a través de una apertura gradual de los mercados internacionales. Sin embargo, la recesión mundial y la débil confianza del consumidor ejercerán presión sobre la recuperación de la demanda de viajes aéreos”, señaló la IATA en el reporte.



Infografía: El Tiempo Latino.

Dicha recuperación ya muestra sus primeros signos con la demanda interna de viajes aéreos, principalmente en China y Estados Unidos. Aunque la mayoría de los países de América mantienen sus fronteras aéreas y terrestres cerradas mientras aplican cuarentenas -en algunos casos estrictas- para frenar la propagación del COVID-19, en otros se incrementa gradualmente la flexibilización.

En un segundo informe de la IATA, con su análisis de mercado correspondiente a mayo, publicado el 1° de julio, destacó que la contracción interanual de ingresos por kilómetros de pasajeros (RPK) fue de 91% en el quinto mes: 3% menos que la cifra difundida de abril. Sin embargo, en el ámbito internacional los RPK cayeron cerca del 100% por segundo mes consecutivo, como consecuencia del cierre de fronteras.

En Asia y el Pacífico, sin embargo, las cifras fueron menos desfavorables. Para los resultados de junio la organización espera evidenciar un aumento de la demanda, principalmente en Europa, a medida que levantan las restricciones de vuelos.



VUELOS. La recuperación de la industria aérea en América comienza con viajes locales. Los internacionales esperan por la apertura de fronteras. | Foto: EFE/Jorge Núñez.

“El período de reinicio será un desafío para las aerolíneas. Algunos países parecen haber contenido el virus, pero a nivel mundial la crisis está lejos de terminar, especialmente en algunos de los mercados emergentes clave”, se lee en el reporte.

De hecho, el Departamento de Estado de Estados Unidos mantiene desde el 31 de marzo un aviso de salud global en el que recomienda a sus ciudadanos evitar viajes internacionales por la pandemia del COVID-19.

Perspectivas de mejora

Un estudio de Monitor Deloitte, de la multinacional Deloitte Consulting, difundido a inicios de abril, pronosticó que en junio se retomarían los viajes de primera necesidad, en agosto habrá un repunte del turismo local y en diciembre del internacional. Aunque las medidas de confinamiento estaban previstas hasta mediados de mayo, en algunos países las han endurecido por un aumento de casos. Actualmente Latinoamérica se ubica como el epicentro de la enfermedad.

La IATA, por su parte, espera que la demanda de viajes aéreos inicie una recuperación gradual en el segundo semestre del año. Sin embargo, “alcanzará los niveles de 2019 solo en 2023”. Un aspecto determinante para ello, según afirmaron, será recuperar la confianza de los clientes sobre los vuelos.

Una encuesta realizada en junio por la IATA reflejó que los viajeros mantienen más cautela sobre los viajes aéreos en comparación con tres meses antes. A su vez, las aerolíneas ofrecerán tarifas promocionales o mayor flexibilidad en la fecha de vuelo.

Un primer paso de flexibilización en el ámbito global lo dio la Unión Europea el 30 de junio, cuando aprobó abrir las fronteras a un grupo de países entre los que destaca Uruguay, única nación de Latinoamérica en la lista; Canadá y China.



REAPERTURA. Países como Haití o República Dominicana comienzan a reabrir los aeropuertos. | Foto: Efe/Jean Marc Herve Abelard.

La aerolínea Iberia, por ejemplo, retomó la ruta entre España y Uruguay el domingo 5 de julio. Para viajar, los pasajeros deben someterse a una prueba de despistaje de COVID-19 de tipo PCR al menos 72 horas antes de embarcar, por disposición del gobierno del país suramericano.

Avianca Holdings y Aeroméxico -con algunas filiales- iniciaron una reestructuración de acuerdo con la Ley de Quiebras de Estados Unidos, debido a los efectos de la pandemia. La primera cesó operaciones en Perú. TAME, de Ecuador, también cerró por su situación financiera; y en Argentina dejó de prestar servicios temporalmente la filial de LATAM. Todo indica que habrá menos opciones de viajes cuando estas naciones levanten las restricciones.

United Airlines, sin embargo, anunció un aumento de empleados de aproximadamente 25 mil en agosto, ya que han tenido un aumento progresivo en la demanda de vuelos.

Turismo en crisis

Manuela Miguez, gerente general de Ale Ale Tours, una operadora de turismo, prevé que entre octubre y noviembre habrá un panorama más claro en el ámbito de Latinoamérica. Aunque es pronto para vislumbrar una flexibilización de vuelos, consideró que para los dos últimos meses del año podría retomarse el tráfico aéreo y el turismo

“En cuanto tengamos conectividad aérea mucha gente va a viajar aunque sea con temor, tomando medidas extremas, porque el tráfico es así”, dijo en exclusiva a El Tiempo Latino. Explicó que hay personas con familiares o amigos en el exterior que esperan reencontrarse.

A juicio de Miguez, la industria del turismo es la actividad más afectada por el COVID-19, por las drásticas medidas de confinamiento y la falta de conectividad aérea entre los países. “Para el sector es una hecatombe”, aseguró.

Lee también: COVID-19: La hidroxicloroquina es descartada como tratamiento preventivo

Coincidió en que entre este mes y septiembre puede darse una leve recuperación en el área, pues ya Europa comenzó a permitir los vuelos entre la comunidad europea y otros destinos que han controlado la pandemia. Aunque los ingresos no serán iguales a 2019, sí comenzarán a verse.

La gerente general de la operadora turística explicó que a mediano y largo plazo el mundo va a cambiar y las personas se adaptarán a vivir con el peligro del COVID-19, sin embargo, habrá mayores controles aeroportuarios de seguridad, como ocurrió después del ataque del 11 de septiembre, pero ahora en el ámbito sanitario.

Nuevas reglas para volar

La presidenta y CEO del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés), Gloria Guevara, aseveró que hay nuevos protocolos para retomar actividades en aeropuertos, líneas aéreas y operadores turísticos y prevenir contagios de coronavirus.

En un comunicado que le hizo llegar el WTTC a El Tiempo Latino, explicó que las medidas se adoptaron con base en recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de los Centros para la Prevención de Enfermedades (CDC). A su vez, los protocolos fueron acordados en conjunto con la IATA y el Consejo Internacional de Aeropuertos (ACI).

Los protocolos “reflejan el nuevo rostro del turismo, buscan generar confianza y la pronta reactivación del sector, así como la recuperación de los empleos y resarcir las enormes pérdidas que dejó la caída del turismo por la pandemia”, sostuvo Guevara.

Te recomendamos leer: Costa Rica lidera lucha contra el COVID-19 en la región

En aeropuertos se priorizará la limpieza de carros de equipaje, mostradores, puntos de control de seguridad, baños, elevadores, pasamanos, áreas de embarque y zonas comunes de alta frecuencia; y se usará equipo de protección personal como guantes, mascarillas y protectores faciales.

Las áreas estarán demarcadas para indicar a los pasajeros dónde ubicarse a fin de evitar aglomeraciones, reducirán los contactos a través del check-in en línea, en la entrega de equipaje, quioscos, entre otras medidas. Medir la temperatura a las personas también será esencial.

Quienes desean viajar de o hacia países con restricciones deben esperar. Las autoridades de la región y en el mundo trabajan en diseñar planes de flexibilización y mecanismos para contener el virus; mientras que científicos de todo el mundo se esfuerzan por dar con una vacuna contra el COVID-19 en una carrera contra el tiempo, algo que según expertos puede tardar.