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Por Abel López Abreu | @Zakont

Especial para El Tiempo Latino

Para el tercer trimestre del año cuatro países de América organizan elecciones que marcarán el ámbito político nacional e internacional de los próximos años. Se trata de Bolivia, Chile, Estados Unidos y Venezuela, países donde la pandemia del COVID-19 ha marcado la vida social y puesto a prueba los servicios sanitarios.

El secretario ejecutivo del Centro de Estudios Internacionales (CEI-UCA) y director del Programa de Estudios sobre los Estados Unidos de la Universidad Católica Argentina, Ariel González Levaggi, señaló que a pesar de los retrasos y posposiciones, “las elecciones se tienen que realizar más allá de la pandemia”.

En un contacto exclusivo con El Tiempo Latino, González Levaggi sostuvo que previamente se realizaron comicios con éxito en Perú, República Dominicana y Guyana. Sin embargo, acotó que los contextos de cada país varían institucional y epidemiológicamente.

Por su parte, Edgar Gutiérrez, consultor político y asesor de campañas electorales, consideró que las votaciones se pueden hacer si se aplana la curva del COVID-19, disminuye el número de contagios y se despliega un dispositivo sanitario a la par de la su organización. A su juicio, en Chile aún no han llegado a ese punto y se deberá observar el desarrollo del proceso.



Gráfico: El Tiempo Latino.

En Bolivia las próximas elecciones del 18 de octubre serán generales, elegirán presidente y a la Asamblea Legislativa. Se prevé el retorno de las instituciones a la normalidad luego de los hechos que llevaron a la brusca salida del poder de Evo Morales, acusado de fraude en los comicios del 20 de octubre del año pasado y a la senadora Jeanine Áñez a asumir la Presidencia interina. Los chilenos, por su parte, decidirán el 25 de octubre si quieren o no cambiar la Constitución, luego de las violentas protestas ocurridas a finales de 2019.

En Estados Unidos se celebrarán las elecciones el 3 de noviembre, cuyos resultados definirán al presidente, vicepresidente, un tercio del Senado y se renovará la Cámara de Representantes, mientras que el Consejo Nacional Electoral de Venezuela, designado de forma irregular por el Tribunal Supremo de Justicia afecto al régimen de Nicolás Maduro, llamó a sufragar el 6 de diciembre para elegir el nuevo Poder Legislativo, la Asamblea Nacional.

Proceso electoral

Las pautas de higiene, uso de mascarillas y distanciamiento social recomendadas en el día a día para prevenir contagios de coronavirus son extrapoladas a las elecciones. Edgar Gutiérrez, quien trabajó recientemente como asesor de campaña para los comicios de República Dominicana, mencionó recomendaciones de buenas prácticas de la International Foundation for Electoral Systems, que van desde cuidar el ensamblaje y desembalaje del material, hasta el aislamiento de funcionarios electorales y el espacio prudencial para cada persona.



PROTESTAS. El cambio de fecha de los comicios en Bolivia ha generado manifestaciones. | Foto: Efe/Jorge Ábrego.

Gutiérrez advirtió que los contagios pueden ocurrir no solo por parte de electores sino de quienes resguardan y administran las elecciones. González Levaggi, por su parte, sugirió que para evitar aglomeraciones se pueden ampliar los centros de votación o abrir nuevos sitios en lugares al aire libre como lo son las plazas públicas.

“Aquí la Organización de los Estados Americanos tendría que jugar un rol más activo, no solamente enviando observadores internacionales, sino también recomendar la confección de un protocolo sanitario para las elecciones en cooperación con la Organización Panamericana de la Salud”, aseveró.

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Cuándo posponer una elección es una decisión compleja, comentó el experto de la Universidad Católica Argentina; a su juicio, la pandemia no puede ser excusa para que los líderes políticos se perpetúen en los cargos. Añadió que “ante una situación de desborde sanitario o en lugares específicos donde hay un pico de casos se podría posponer la votación por un tiempo determinado, como lo hizo República Dominicana”.

Como ejemplo, González Levaggi mencionó el caso de Francia, donde el 15 de marzo se realizaron unas elecciones municipales, pero luego la segunda vuelta fue suspendida y finalmente se realizó en junio. A pesar de contar con un protocolo avalado por científicos, en ambos procesos hubo récords de abstención.

¿Qué está en riesgo?

“No creo que vayamos a ver regresiones democráticas en la región, aunque los retrasos pueden generar tensiones institucionales y llegar a ser interpretadas por la sociedad civil como intentos de los gobiernos o partidos para prolongar su estadía en el poder”, sostuvo el secretario ejecutivo del CEI-UCA.

En todo el mundo las personas se adaptan a nuevos modos de convivencia que implican desde evitar saludar con besos o abrazos; posponer celebraciones o encuentros multitudinarios, hasta modificar las tradicionales campañas. De acuerdo con el Government Response Stringency Index, resaltó González Levaggi, la región tiene las mayores limitaciones sociales, a excepción de Uruguay y Nicaragua.

Señaló que en Bolivia, donde se han postergado los comicios dos veces, podría verse afectada la estabilidad política y social; en Chile la capacidad de respuesta institucional a las demandas sociales y en Venezuela seguramente se profundizará la ilegitimidad del régimen de Maduro.

“Los riesgos más importantes están de lado de aquellos países que se encuentran en situaciones fuera del canon democrático, como Venezuela”.

Experiencia República Dominicana

En República Dominicana estaban previstas unas elecciones municipales el 16 de febrero que fueron pospuestas para el 15 de marzo, con voto manual, ya que en principio hubo una falla general en plena jornada que provocó la suspensión de los comicios. Era la primera vez que empleaban el sistema automatizado.

Luego, el 17 de mayo convocaron a elecciones para elegir al presidente, vicepresidente, 190 diputados y 32 senadores. Sin embargo, estas también se pospusieron para el 5 de julio, cuando sí se logró llevar a cabo la jornada.

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Edgar Gutiérrez, quien asesoró políticamente durante las campañas, narró a El Tiempo Latino que el 5 de julio se intentó tomar la mayor parte de las disposiciones sanitarias, pero muchas de ellas “chocaron con la realidad”, pues no se cumplieron a cabalidad.

“Había aglomeraciones en los colegios electorales. Es difícil, una elección con pandemia en América Latina es complicado”, dijo. Resaltó que después de los comicios se dictaron nuevas medidas de confinamiento parciales como el toque de queda.

Voto por correo

En Estados Unidos, de acuerdo con cada sistema, los electores tienen la posibilidad de optar por el voto anticipado o vía correo. Gutiérrez afirmó que este año aumentará, como ocurre desde hace años, la participación por esos mecanismos; pero aun así habrá aglomeraciones el 3 de noviembre.

Ambos expertos consultados coinciden en que no es posible aplicar un sistema similar en Latinoamérica a corto plazo. “Nuestra costumbre es voto presencial. más bien el debate es si el voto es automatizado o es manual, pero en término de tiempo y ejecución se hace en un solo día”, expresó Gutiérrez al respecto.



PROCESO. En Latinoamérica es tradición el voto presencial, por lo que a corto plazo no se vislumbra una participación vía correo . | Foto: Efe/Francesco Spotorno.

Añadió que en Latinoamérica no hay un servicio postal ni electoral que dé garantías a los actores. Sin embargo, esto quizás podría comenzar a considerarse a futuro si se mantiene la pandemia y si consigue o no una vacuna contra el COVID-19.

González Levaggi planteó: “Es difícil pensar en implementar un tipo de voto con esa modalidad en América Latina debido a la falta de tradición con voto en ausencia y la falta de transparencia que afecta los procesos electorales, por ejemplo, en los casos Venezuela y Bolivia aunque con diferentes graduaciones”.

Caso Venezuela

Venezuela es un caso atípico en la región. El secretario ejecutivo del CEI-UCA explicó que la elección prevista para el 6 de diciembre va a carecer de legitimidad por la inexistencia de un estado de derecho e instituciones que garanticen un proceso libre y justo. Así lo han denunciado principales líderes de oposición venezolanos, quienes descartaron participar, entre ellos Juan Guaidó, presidente interino y líder del Parlamento.

Para González Levaggi, “se hagan a tiempo o no las elecciones, otros factores van a impactar en la legitimidad como la falta de participación de la oposición y la escasa credibilidad del proceso”.

Sugirió que la normalización democrática de Venezuela debe iniciar con un proceso electoral limpio, libre y justo. Al mismo tiempo, reconoció que en el corto plazo no hay indicios de que esto vaya a ocurrir, ya que es improbable que se produzca la reuncia de Nicolás Maduro y existe una falta de confianza de la oposición en este tipo de proceso.

Los ciudadanos de cada país serán quienes decidan si acuden o no a votar el día de las elecciones. Mientras no haya un tratamiento específico o una vacuna contra el COVID-19, la mejor estrategia será la prevención, pero sin dejar de lado actividades esenciales de la vida social y política bajo el cumplimiento de las disposiciones sanitarias.

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