El perfil de las personas reportadas como desaparecidas en la zona noreste de México se enfocan más en jóvenes con un estudio máximo de secundaria y dedicado a oficios de albañilería, choferes e incluso en pequeños comerciantes.

De acuerdo con la investigadora Karina Ansolabehere de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso-UNAM) dijo en el seminario virtual “Manifestaciones y Transformaciones de la Violencia en México” realizado por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) a través del Programa para el Estudio de la Violencia (PEV) que las desapariciones responden a la explotación económica.

Agregó que, en algunos casos, hay personas desaparecidas que tienen como profesión algunas ingenierías que son utilizadas por los grupos del crimen organizado para cometer sus delitos.

La investigadora Karina Ansolabehere, señaló que, en los estados de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, los desaparecidos con consideradas personas desechables por su estatus social a no pertenecer a las elites económicas, políticas y culturales y por otra parte se los indica inmediatamente, cómo parte de grupos peligrosos.

“En el Noreste de México, las víctimas son fundamentalmente personas jóvenes, mayormente hombres lo que cual de alguna manera condice con las cifras de homicidio que nos mostraba Sonia hace un momentito, con educación secundaria, no tienen un nivel educativo, ni de preparatoria, ni universitarios en general y las profesiones o las ocupaciones más comunes son las de pequeños comerciantes, vendedores, estudiantes en el caso de las mujeres trabajadoras domésticas o amas de casa”.

Refirió que, en el caso de algunas desapariciones de jóvenes con profesión, se presume que fueron obligadas a realizar trabajo forzado; además de que las desapariciones se dan en el centro de trabajo, como obras de construcción o en las carreteras en el caso de los choferes.

Agregó que las personas son desaparecidas para explotarlas económicamente por los grupos del crimen organizado para tener mano de obra, sin pagarles y para obtener recursos en el caso de las mujeres que son explotadas sexualmente.

Con información de Excélsior

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