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Nancy Pelosi, ha conseguido demostrar su liderazgo interno luego de los ataques recibidos por parte de los demócratas desencantados. El objetivo principal de la presidenta de la Cámara ha sido frenar a la extrema izquierda de su partido pues, de no hacerlo, la victoria de Biden no podría ser revalidada en las próximas elecciones.

Alexandria Ocasio-Cortez criticó la poca actividad de las campañas demócratas a través de las redes sociales. A esta cuestión respondió el presidente del Caucus Democrático de la Cámara de Representantes, Heekem Jeffries, que se preguntaba si lo importante era “ganar, gobernar o ser celebridades del internet”. Jeffries añadió: “Creo que es una conversación útil para nosotros porque el mensaje del socialismo no fue útil”.

La gran preocupación por parte de los miembros de este caucus ha sido la rivalidad entre las distintas alas del Partido Demócrata.

Pelosi ya está acostumbrada a acallar cualquier tipo de insurrección interna dentro de su partido y más en las luchas ideológicas. Esta vez le tocará dirigir una mayoría débil en la Cámara de Representantes, a la vez que la fractura interna será un reto que dificulte conseguir consenso. Además, lo más probable es que se enfrente a un Senado republicano.

Ahora el foco se centra en cómo cada grupo podrá ejercer su voluntad dentro del próximo Congreso que defina el rumbo del Partido Demócrata.

El representante Emanuel Cleaver ha querido entrar al terreno para rebajar la tensión interna de los demócratas insistiendo en que “el caucus Democrático no es el verdadero campo de batalla. Y cuanto antes reconozcamos eso, mejor estaremos”, explica para Político.

Los miembros más reacios a la posición de Pelosi no tienen el objetivo inmediato de remover a la histórica portavoz demócrata. Sin embargo, su trabajo se centraría estos próximos años en solidificar una mayoría interna que les permita imponer su posición en las elecciones de 2022 y donde podrían redefinir el mapa ideológico.

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