La vacuna de Moderna ha sido aprobada para uso de emergencia en Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido, entre otros. Foto: Flickr/Forsyth County NC

La noche del jueves, personal de Swedish Health Services y de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington (UW Medicine) en Seattle descubrieron una falla en la refrigeración de las vacunas contra el COVID-19 en Kaiser Permanente. Las dosis se descongelaron y las autoridades convocaron a la mayor cantidad de personas para aplicar las inyecciones.

La carrera contra el reloj para aplicar las vacunas inició aproximadamente a las 9:00 pm del jueves y se extendió hasta la madrugada del viernes. A las 3:45 am se colocaron las últimas dosis en la calle, pues iban a expirar a primera hora de la mañana.

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“Estábamos literalmente como… ¿quién puede traer gente aquí? La gente empezó a enviar mensajes de texto y a llamar”, narró Kevin Brooks, director de operaciones de Swedish Health Services, quien ayudó a coordinar el operativo en su clínica en la Universidad de Seattle. “La gente aparecía y corría por el pasillo”, añadió al relato.

Con las últimas dosis por aplicar, el personal y los voluntarios estaban corriendo hacia la carretera en una noche fría, dijo Brooks. Una anciana con chanclas fue fotografiada subiéndose la manga en la acera justo antes de que expiraran las dosis.

La escena contrastó con los planes de las autoridades, quienes hacen malabarismos con planes estrictos destinados a priorizar a los más vulnerables. Al final, ninguna de las más de 1 mil 600 dosis que iban a expirar en Seattle se desperdició, aseguraron los funcionarios de salud.

El lanzamiento de las vacunas en Estados Unidos ha estado plagado de cuellos de botella, frustraciones y desacuerdos sobre quién debería recibir protección primero. Pero la noche del jueves el procedimiento estuvo lleno de propósito y alegría, con gente ansiosa en pijama, actividad frenética y hasta la interpretación de feliz cumpleaños en un momento.

Swedish Health Services y UW Medicine administraron dosis de la vacuna Moderna, que requiere dos inyecciones con una separación de varias semanas. Todas las personas que recibieron vacunas durante la noche recibirán segundas dosis, sin importar el orden de prioridad previsto, dijeron los líderes de salud.

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Con información de Hannah Knowles/The Washington Post.