Poco a poco se recupera la región noreste de Estados Unidos, la cual se vio fuertemente impactada por un temporal de frío, con zonas afectadas incluso por nevadas que dejaron incluso 30 centímetros de nieve en Nueva Jersey.

La agencia de noticias EFE reportó que el hecho dejó un muerto e incluso obligó a las autoridades a retrasar la vacunación contra la pandemia del COVID-19 en ciertos lugares debido a los fuertes vientos y nevadas.

Una residente de Pensilvania fue la única muerta en los últimos días por el fenómeno. La fuente señaló que una mujer de 67 años de edad que padecía de Alzheimer murió por hipotermia luego de salir sin rumbo alguno desde su hogar.

El lunes fue el día más impactante, teniendo incidencia directa en unas 70 millones de personas en la región.

La alerta fue levantada desde los estados Georgia a Maine.

Mientras, Washington, Massachusetts, Rhode Island, Nueva York, Filadelfia y Connecticut reportaron cortes en el servicio eléctrico por el temporal.

Desde Nueva York, el alcalde de la Gran Manzana, Bill de Blasio, afirmó este martes en una rueda de prensa que «ha sido una de las tormentas más importantes que hemos vivido últimamente, pero lo más intenso ya ha pasado».

En Central Park, por ejemplo, la nieve acumulada alcanzó un total de 17.2 pulgadas.

Pese a que el sistema de transporte trabajó, hubo vuelos suspendidos en los aeropuerto JFK y La Guardia.

Entretanto, la vacunación contra el coronavirus fue suspendida este martes y se retomará mañana.

Sin embargo, la peor parte se la llevó Nueva Jersey. EFE citó al gobernador Phil Murphy, quien indicó que unas 5 mil viviendas de la entidad se quedaron sin servicio eléctrico en medio de la tormenta de nieve, cifra que consideró baja pese al estrago del fenómeno.

«Esa fue una de las sorpresas positivas de esta tormenta, dados los vientos que se estaban registrando», comentó en rueda de prensa.

El funcionario admitió que esperaban unas 2 mil viviendas más afectadas. Asimismo, reveló que las autoridades de tránsito recibieron más de mil 250 llamadas de auxilio por parte de conductores en los últimos días, esto lo llevó a solicitar a los habitantes del estado permanecer en sus hogares.

«Tenemos que echar la vista atrás hasta 2010 o 1996 para ver una tormenta de esta fiereza», comentó Murphy, quien destacó el trabajo de los trabajadores de limpieza durante la tormenta: «Es increíble, incluso antes de que haya terminado la tormenta, muchas calles y carreteras ya están en buenas condiciones».

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