Este miércoles, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) confirmó que la vacuna de Johnson & Johnson contra la pandemia del COVID-19 cumple con los requisitos establecidos para su uso de emergencia en territorio norteamericano.

El análisis al que tuvo acceso el Comité Asesor de Vacunas y Productos Biológicos relacionados a la FDA mostró que la eficacia de la vacuna, luego de 14 días de haber sido administrada la dosis, fue de 66.9% a pacientes en estado grave.

El porcentaje fue de 66.1% 28 días después.

El análisis reveló que “no se identificaron preocupaciones de seguridad específicas en los análisis de subgrupos por edad, raza, etnia, comorbilidades médicas o infección previa por SARS-CoV-2”.

La FDA señaló que luego de revisar los datos vinculados a la vacuna de Johnson & Johnson, determinó que "es consistente con las recomendaciones establecidas en la guía Autorización de uso de emergencia de vacunas para prevenir el COVID-19 de la FDA".

Se espera para este viernes que se celebre una reunión entre los asesores de la FDA y el Comité Asesor de Vacunas y Productos Biológicos relacionados, quienes estudiarán los informes y harán recomendaciones sobre la posibilidad de autorizar su uso.

Impulso

Pfizer y Moderna dijeron a los legisladores este martes que proyectan un aumento importante en las entregas de vacunas que resultará en 140 millones de dosis más durante las próximas cinco semanas, informó The Washington Post. Dijeron además que han resuelto los desafíos de fabricación y están en condiciones de superar la escasez que ha obstaculizado la lucha de la nación contra el coronavirus.

"Estados Unidos y todos los demás países necesitan más dosis más rápidamente", dijo John Young, director comercial de Pfizer, a los miembros del subcomité de investigación y supervisión de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes.

Pero lograr un aumento en esa escala sigue siendo abrumador. Pfizer y Moderna, las empresas con las únicas vacunas autorizadas hasta ahora, deberán aumentar sus entregas combinadas y producir 75 millones de dosis para alcanzar su objetivo prometido de 220 millones de inyecciones para el 31 de marzo.

Ese es un objetivo de 28 millones de dosis por semana en promedio, mucho mayor al de su rendimiento hasta ahora. El gobierno de Biden dijo a los gobernadores este martes que las dosis asignadas a los estados aumentarían de 13,5 millones a 14,5 millones por semana, y también dirigió 2,1 millones de dosis a las farmacias, según personas que participaron en una llamada semanal de la Casa Blanca y hablaron bajo condición de anonimato.

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