La farmacéutica AstraZeneca aseguró la noche del domingo que no hay evidencia científica de ningún vínculo entre su vacuna contra el coronavirus y las muertes recientes en Europa por coágulos de sangre, incluso cuando más países han detenido temporalmente el uso de la inyección.

En un comunicado, AstraZeneca dijo que de los 17 millones de personas inoculadas hasta ahora con su vacuna, producida en conjunto con la Universidad de Oxford, solo ha habido 15 casos de trombosis venosa profunda y 22 embolias pulmonares, reseñó The Washington Post.

“Esto es mucho más bajo de lo que se esperaría que ocurriera naturalmente en una población general de este tamaño y es similar en otras vacunas COVID-19 autorizadas”, dijo la compañía en la publicación.

El domingo, el gobierno holandés anunció que suspendería el uso de la vacuna durante las próximas dos semanas mientras se investigaba su seguridad. Irlanda y la región del Piamonte del norte de Italia también han detenido su uso.

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La semana pasada, Noruega, Dinamarca y varios otros países detuvieron las inoculaciones con la vacuna en medio de informes de muertes relacionadas con la coagulación de la sangre. La vacuna no ha sido aprobada para su uso en los Estados Unidos, aunque se han comprado dosis.

Este lunes 15 de marzo, Italia se sumó a Francia y Alemania al suspender el uso de la vacuna de Astrazeneca, de acuerdo con la agencia AP, por precaución.

Posición de la OMS

La Organización Mundial de la Salud informó el viernes 12 de marzo que no hay razón para dejar de usar la vacuna contra el COVID-19 desarrollada por Oxford-AstraZeneca.

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Margaret Harris, portavoz de la OMS, dijo en una sesión informativa que un comité asesor de expertos estaba investigando los informes de personas que enfermaron o murieron después de desarrollar coágulos de sangre en el período posterior a la vacunación.

De momento no se ha establecido un vínculo causal y no hay evidencia formal de que la inyección no sea segura.

Con información de agencias.