EXTREMA-DERECHA. Los representantes Marjorie Taylor Greene, R-GA., y Paul Gosar, R-ARIZ., están detrás del ‘America First Caucus’, junto a los representantes Barry Moore, R-ALA., y Louie Gohmert, R-TEX., quienes firmaron como miembros iniciales. | FOTO: Katherine Frey — The Washington Post

Por Amy B Wang y Colby Itkowitz | The Washington Post

WASHINGTON – Republicanos de extrema-derecha en el Congreso están formando el “America First Caucus” que promovería políticas nativistas, de acuerdo a materiales que describen los objetivos del grupo, obtenidos por Punchbowl News.

Los representantes Marjorie Taylor Greene, R-GA., y Paul Gosar, R-ARIZ., están detrás de esto según los reportes, junto a los representantes Barry Moore, R-ALA., y Louie Gohmert, R-TEX., quienes firmaron como miembros iniciales. El representante Matt Gaetz, R-FLA., quien enfrenta cargos de conducta sexual inapropiada y uso ilícito de drogas, tuiteó que él se estaba uniendo a Greene en el caucus.

“Terminaremos guerras, pararemos la inmigración ilegal y promoveremos un comercio que sea justo para los trabajadores estadounidenses”, dijo Gaetz, quien ha negado todas las acusaciones en su contra.

Un documento de siete páginas que plantea las posturas políticas del caucus incluye lenguaje nativista y perpetúa la falsedad de que hubo fraude generalizado y corrupción en las elecciones de 2020. De acuerdo al documento, el grupo dice que busca promover el legado del ex-presidente Donald Trump, lo que significa que tendremos que “pisar algunos pies” y sacrificar algunas “vacas sagradas por el bien de la nación americana”.

En una sección sobre inmigración, el documento describe a los Estados Unidos como un lugar con “tradiciones políticas exclusivamente anglosajonas” y argumenta que la “confianza societaria y la unidad política son puestas en riesgo cuando ciudadanos extranjeros son importados en masa a un país, particularmente sin apoyo institucional para su asimilación y sin un estado de bienestar en expansión que pueda rescatarlos en caso de que fallen en contribuir positivamente al país”.

Representantes de Greene y Gosar no respondieron a las solicitudes de comentario el viernes.

El líder de la minoría en la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, R-CALIF., el viernes parecía oponerse a la formación del caucus, aunque no lo nombró, ni a sus miembros.

“Estados Unidos está construido sobre la idea de que todos somos creados iguales y el éxito se gana a través de trabajo honesto y duro. No está construido sobre identidad, raza o religión”, tuiteó McCarthy. “El partido republicano es el partido de Lincoln y el partido de más oportunidades para todos los estadounidenses – no silbatos nativistas para perros”.

La representante Liz Cheney, R-WYO., la tercera líder republicana de mayor jerarquía en la Cámara de Representantes, y el representante Adam Kinzinger, R-Illinois, uno de los más expresivos críticos a Trump dentro del partido republicano, también denunció el caucus y lo que representaba.

“Los republicanos creen en iguales oportunidades, libertad y justicia para todos. Les enseñamos a nuestros niños los valores de la tolerancia, decencia y valentía moral”, tuiteó Cheney. “El racismo, nativismo, y anti-semitismo son malvados. La historia nos enseña que todos tenemos la obligación de confrontar y rechazar ese malvado odio”.

Kinzinger dijo que los que se hayan unido al caucus deben ser removidos de sus posiciones dentro de los comités del Congreso.

La formación del “America First Caucus” y la respuesta de McCarthy y Cheney dan muestra de la creciente polarización dentro del partido republicano (“Grand Old Party” – GOP, por sus siglas en inglés), entre aquellos que han apoyado a Trump como líder del partido y aquellos que han tratado de distanciarse del ex-presidente. McCarthy en particular ha intentado cabalgar ambas facciones, criticando algunas de las acciones de Trump mientras trata de no alejar a sus seguidores.

Las ideas expuestas en el documento del “America First Caucus” simplemente indican qué tan de extrema derecha son las posturas de algunos legisladores republicanos – y cómo se sienten cómodos hablando abiertamente sobre esas opiniones. El documento pide la suspensión de toda la inmigración, diciendo que dichas pausas son “absolutamente esenciales para asimilar a los recién llegados y regresar a aquellos que no pueden o se nieguen a abandonar sus antiguas lealtades y lanzarse de cabeza a la corriente principal de la sociedad americana”.

En cuanto a la infraestructura, el caucus pide la construcción de vías, puentes y edificios que reflejen “los valores arquitectónicos, estéticos y de ingeniería que mejor concuerden con la descendencia arquitectónica europea, a través de la cual las obras de infraestructura sean utilitarias y a la vez impresionantes, clásicamente hermosas, dignas de un poder mundial y una fuente de libertad”.

El caucus también critica la ayuda externa que brinda EE.UU., rechaza las restricciones por el coronavirus al considerarlas como una reacción exagerada, e insinúa que el sistema educativo del país “es activamente hostil contra la asimilación civil y cultural necesaria para conformar una nación fuerte”.

Los reportes del caucus y sus objetivos planteados también fueron condenados por numerosos demócratas, quienes criticaron a Greene y Gosar de promover ideas peligrosas y “abiertamente racistas” basadas en la supremacía blanca.

“Como inmigrante, yo cumplí con mi servicio activo en el ejército de EE.UU. para defender sus derechos a decir cosas estúpidas. Lo que hace a Estados Unidos grande es que nosotros no te juzgamos por tu línea de sangre, sino que nos fijamos en tu carácter”, tuiteó el Rep. Ted Lieu, D-CALIF.

Lieu dijo que ellos podían tomar su retórica nativista e “irse al diablo”.