ASISTENTES. Teresa Arias (Izq.), acompañada de Julia y María disfrutaron del programa See me en Español. | FOTO: Cortesía
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Envejecer no tiene por qué ser la razón para decirle adiós a los museos. Eso lo pensó Carmen Pastor al ver que su madre, Carmen Berríos, envejecía. A doña Berríos en tiempos de buena salud le gustaba visitar esos templos del arte y la cultura.

Había que hacer algo, porque “si la montaña no va a Mahoma, Mahoma irá a la montaña”.

Así empezó a tomar forma “See me en Español” (Visítame en español), con el auspicio de Smithsonian Institution. Es un programa piloto con grandes posibilidades de convertirse en permanente y que tiene el propósito de llegar, de forma virtual, a los hogares de las personas de la tercera edad, dos veces al mes con una o varias obras de arte.

El comienzo de este programa en español, que en inglés viene funcionando desde hace tres años, estaba programado para inicios de 2020. La pandemia le puso un alto y al fin el pasado 24 de marzo se dio el primer encuentro.

El Tiempo Latino tuvo la oportunidad de asistir a la segunda cita y atestar el interés de las personas de la tercera edad por expresar sus sentimientos y emociones, que les provocaron las dos obras del Museo del Arte Americano del Smithsonian.

OBRAS. “Victoriosa” de Emma Amos y El retrato de Mnonja” de Mickalene Thomas fueron las obras escogidas para See me en Español. | FOTO: Cortesía

El arte contra la demencia

“Victoriosa”, de Emma Amos, es un cuerpo de mujer en un estado de exultante celebración.

“Quiero que me digan qué es lo que ven y qué creen que está haciendo”, les pregunta el maestro de arte Alexander Bustamante. Tras un corto silencio, una de las asistentes toma la palabra: “pienso que se está liberando, está celebrando una alegría”. Las demás desde sus hogares la siguen: “alegría, contento, libertad, buenas noticias”, son palabras que usan para describir la obra.

Bustamante ya se ha ganado su confianza y ahora viene la segunda pregunta “¿Qué creen que está haciendo?”. Los participantes contestan: “bailando, haciendo ejercicio, saltando”. El instructor les pregunta “¿Y qué me dicen de los colores?”, a lo que los adultos mayores responden: “¡son bellísimos, son cálidos!”. Se habla del material de la obra y de Amos, nacida en estado de Georgia en 1937, quien empezó desde muy joven perfeccionando su arte de dar forma con hilos. Murió el año pasado en Nueva York.

A varios de los asistentes a este encuentro no les falla la memoria, pero See me en Español quiere dar prioridad a las personas que están sufriendo los primeros asaltos del Alzheimer y la demencia, porque está probado que el arte ayuda a retrasar el proceso de deterioro de las células cerebrales.

En eso pensó Pastor, coordinadora y educadora principal de See me en Español, cuando se empeñó en sacar adelante este proyecto, porque a su madre el Alzheimer le fraguó una emboscada a su memoria.

Con el programa de See me en Inglés las personas con demencia moderada iban a los museos en pequeños grupos, disfrutaban de una o varias piezas, se reunían, conversaban y se relacionaban alrededor de esas obras. Esa también es la aspiración para su contraparte en español.

PROMOTORA. Carmen Pastor con su madre Carmen Berríos, por quien su hija se está esmerando para sacar adelante este proyecto. | FOTO: Cortesía Carmen Pastor

Desde cualquier lugar de Latinoamérica

“Amos también sufría de demencia”, contó Bustamante, durante una conversación con El Tiempo Latino. “Es importante escoger una obra y la historia del artista para atraer la atención.

El arte pasa por la cabeza y el corazón y lo que interesa es el presente, porque los pacientes con demencia olvidan el pasado, pero viven el momento”. Ocho docentes han sido entrenados durante casi un año. “Hablamos con expertos en arte, con doctores y enfermeras”, contó Bustamante, quien también es artista.

“Estamos recibiendo llamadas desde Texas, Florida y hasta de Lima. Lo hemos promocionado en los centros comunitarios como Senior Vida Center, en organismos internacionales y en las embajadas, la de Perú se interesó”, cuenta Pastor. Esas son las bondades de Internet: las obras seguirán en las paredes de los museos, pero los viejitos las pueden disfrutar desde cualquier lugar.

VIRTUAL. Alexander Bustamante, desde NYC, ayudó a los participantes virtuales a conocer un poco más sobre la obra de arte de Emma Amos. | FOTO: Cortesía

Entre bailarinas y lentejuelas

Así lo hizo desde Arlington la boliviana Teresa Arias. “Me gustó porque me encanta compartir.

Tengo un problema en mi ojo y se me inflamó la rodilla y dicen que el arte es terapéutico. A decir verdad, me deleitaba mucho ver las obras en los museos, es algo bonito que se siente por dentro”.

Para Arias ver a la mujer del cuadro saltando “fue algo contagioso” y saber que lo hizo una mujer le gustó más todavía. “No soy buena para el dibujo, lo mío era el canto lírico, pero una tragedia terrible que ocurrió en mi familia me cortó las alas, por eso me gusta el arte”.

Clavar los ojos sobre una obra, hablar de ella y reflejarse en la misma es una posibilidad que el arte lo consigue fácil. La obra “Victoriosa” a Mabel, por ejemplo, le recordó el momento más feliz de su vida: “viajar con mis hijos y mis nietos a Italia era mi sueño. Estaba tan feliz como la mujer del cuadro”.

Para Julia fue cuando logró traer a sus hijos desde Bolivia.

“Me pasé tan contenta como la bailarina del cuadro”. María se entretuvo con la idea de las fiestas, “cuando los que venimos del exterior a reunirnos con la familia, a uno le da ganas de brincar”.

Fue Nora quien trajo a colación lo que para ella ha significado la pandemia. “Tengo nietos y bisnietos y el momento más hermoso fue cuando me pusieron la vacuna. Lloré de alegría porque al fin me sentí un poco libre”.

La otra obra fue el “El retrato de Mnonja”, de Mickalene Thomas. Al mirarla evocaron adjetivos como relajante, despreocupada, descansada y expectante.

“¿A qué época creen que la obra representa?”, preguntó la docente Silvia Souza. No les costó adivinar que aludía a los años 70 y se encantaron imaginando los materiales del cuadro, muy diferentes a la acuarela o las resinas. Para su obra, esta artista puso más interés en el neceser de una costurera lleno de lentejuelas y canutillo.

Pastor, lleva 14 años cuidando de su progenitora y es una incansable luchadora por una cura y diagnóstico temprano de la demencia entre los latinos. “Lo hago por mi mamá. Esto es en su honor. Cada vez que venía de Puerto Rico me pedía que la lleve a los museos. Si tuviera su memoria al punto, disfrutaría de este proyecto”.


DOCENTES. Silvia Souza es una docente entrenada para trabajar con latinos que sufren demencia moderada y las personas que los cuidan. | FOTO: Cortesía Silvia Souza

PARA SU INFORMACIÓN

Contactos. El programa está orientado a las personas que tienen demencia moderada y para quienes cuidan los pacientes seniles y con demencia. Para más información puede contactar a Carmen Pastor al (305) 803-6805 o escribir a: PastorC@si.edu.

Gratuito. A partir de septiembre empezará una programación regular. See me en Español es gratuito y quienes viven en el exterior pueden inscribirse. Visite: access.si.edu/program/see-me-smithsonian.

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