CLIMA. Fotografía del lecho seco del Lago Mendocino, el 22 de junio de 2021, en Ukiah, Estados Unidos.| Foto: Efe/John G. Mabanglo.
CLIMA. Fotografía del lecho seco del Lago Mendocino, el 22 de junio de 2021, en Ukiah, Estados Unidos.| Foto: Efe/John G. Mabanglo.

Los funcionarios del oeste de Estados Unidos comenzaron a prepararse el jueves para una nueva ronda de calor abrasador, que se espera llegue este fin de semana, días después de un aumento de temperaturas que azotó el noroeste del Pacífico y mató a decenas de personas.

Si bien se espera que no sea tan mortal como la ola que causó máximas generalizadas de 100 grados o más, con 116 grados en Portland y 108 en Seattle, es probable que las temperaturas en el oeste ronden hasta 25 grados por encima del promedio para esta época del año, según pronósticos.

Preocupados por las poblaciones vulnerables, los departamentos de gestión de emergencias en ciudades de todo el centro de California se pusieron en marcha el jueves, mientras intentaban preparar y proteger a sus residentes.

“Este es un peligro claro y presente”, dijo Michael Wehner, científico principal del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley.

Wehner advirtió que si bien las altas temperaturas como las que está experimentando el país este verano podrían haber sido consideradas altamente anormales, ya no lo son.

“Las cosas que eran raras ahora son mucho más comunes y esta tendencia continuará”, dijo. “Las cosas que sucedieron una vez en la vida ahora sucederán muchas veces durante la vida”.

Se espera que la ola se extienda por California y el desierto del suroeste hasta Oregon, y podría mantenerse hasta la próxima semana. Se prevé que las condiciones inusualmente cálidas continúen hasta el otoño.

Los científicos atribuyen la creciente frecuencia y gravedad de las olas de calor al cambio climático. Wehner argumentó que las olas de calor son de tres a cinco grados más altas de lo que serían sin el cambio climático.

En Sacramento, la Oficina de Servicios de Emergencia del condado se encontraba el jueves en su segundo día de coordinación de un plan para manejar el calor. Se enviaron miles de correos electrónicos a los residentes y se realizaron cientos de llamadas más para advertirles del clima extremo que se avecinaba. El condado planea abrir 13 centros de enfriamiento y ofrecer vales de motel para lo que llama “personas sin vivienda altamente vulnerables” este viernes.

En el Valle de la Muerte de California, uno de los lugares más calurosos de la Tierra, las temperaturas podrían llegar a los 130 grados el sábado. Sin embargo, el Parque Nacional Death Valley permanecerá abierto, dijo Patrick Taylor, jefe de interpretación y educación del parque. Acotó que el personal del parque permanecerá resguardado.

Fuente: Silvia Foster-Frau, David Suggs y Mark Kreidler/The Washington Post.

Traducción libre del inglés.

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