Permafrost
Foto: Creative Commons

Una ola de calor de 2020 mostró una nueva fuente de emisiones de metano en el Ártico, según reveló un estudio alemán. Esta emanación puede ser mucho más peligrosa que otras, afirman los geólogos. Los gases proceden de formaciones rocosas que se están descongelando en el permafrost del Ártico, una situación sin precedentes.

¿Por qué es importante? Los científicos están preocupados por la bomba de metano que se está liberando en los humedales en el permafrost de Siberia, pero las emisiones en las formaciones rocosas proceden del deshielo de la piedra caliza, que libera gases por debajo del permafrost «mucho más peligrosos» de lo que se creía.

  • Aunque el permafrost suele atrapar el metano, el aumento de las temperaturas globales produce el deshielo y se liberan estos gases en la atmósfera.
  • El descongelamiento del permafrost significa un potencial daño en construcciones, laboratorios, cultivos; el desplazamiento de medio millón de personas y el riesgo de la expansión de virus de más de 30 mil años de antigüedad.

¿Qué dicen? «Habríamos esperado un elevado nivel de metano en zonas con humedales», dijo el líder de la investigación, Nikolaus Froitzheim. «Pero estaban sobre afloramientos de piedra caliza. En ellos hay muy poco suelo. Fue realmente una señal sorprendente de roca dura, no de humedales», añadió.

  • Los científicos desconocen la cantidad de metano que saldrá de las formaciones y cuándo lo hará.
  • En la actualidad, las mayores fuentes de metano que no están atrapadas en el permafrost proceden de la agricultura y de las fugas de la fracturación hidráulica, indica el estudio.

Fuente principal de la información: The Hill

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