Un cartelón a la entrada del almacén de Amazon en Bessemer durante la campaña sindical a comienzos de año. Foto: The Washington Post.
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(c) 2021, The Washington Post - Jay Greene

SEATTLE – Amazon presionó indebidamente a los trabajadores de un almacén en Alabama para que votaran en contra de unirse al Sindicato de Almacenes y Tiendas por Departamento (Retail, Wholesale and Department Store Union, RWDSU por sus siglas en inglés) y debería organizar nuevas elecciones sindicales, de acuerdo a las recomendaciones del oficial de audiencia de la Junta Nacional de Relaciones Laborales (National Labor Relations Board, NLRB por sus siglas en inglés).

La NLRB no ha publicado aún los archivos completos, pero el sindicato y Amazon emitieron declaraciones confirmando la recomendación. La NLRB probablemente haga público el informe del oficial de audiencia el martes, después de excluir algunos detalles de naturaleza privada.

La recomendación resulta de unas elecciones intensamente peleadas en un almacén de Amazon durante el mes de abril que deparó en una derrota significativa para el sindicato. Los trabajadores rechazaron la unión por un margen de 2 a 1, una derrota para el RWDSU y los grupos de derechos laborales en general. Durante los casi dos meses de votación por correo, el sindicato logró el respaldo de la Federación Estadounidense del Trabajo - Congreso de Organizaciones Industriales (American Federation of Labor – Congress of Industrial Organizations, AFL-CIO por sus siglas en inglés) así como de políticos liberales de relevancia nacional, incluyendo al Sen. Bernie Sanders, I-Vermont, y a la ex-candidata a la gobernación de Georgia y activista por los derechos electorales, Stacey Abrams.

(El fundador de Amazon, Jeff Bezos, es el dueño del Washington Post).

La recomendación será enviada a la oficina del director regional de la NLRB en Atlanta, la cual supervisó la elección, para que emita sentencia. Esa decisión pudiera tomar varias semanas, dijo la agencia. Si el director regional decide respaldar la recomendación, las primeras elecciones serán descartadas y se hará un llamado a nuevas elecciones.

“A lo largo de la audiencia de la NLRB, escuchamos evidencia irrefutable de cómo Amazon trató de interferir ilegalmente con las elecciones e intimidar a los trabajadores que buscaban ejercer su derecho a formar un sindicato”, dijo el presidente del sindicato, Stuart Appelbaum, en una declaración. “Apoyamos la recomendación del oficial de audiencia de que la NLRB descarte los resultados de estas elecciones y organice unas nuevas elecciones”.

Ty Rogers, vocero de Amazon respondió que los trabajadores se habían opuesto “abrumadoramente” a la sindicalización.

“Su voz debería ser escuchada por encima de cualquier otra cosa, y pensamos apelar para asegurarnos de que así sea”, dijo Rogers.

La NLRB rechazó comentar sobre la decisión.

Amazon, el segundo empleador más grande del país después de Walmart, se ha opuesto ferozmente a los esfuerzos sindicales de sus trabajadores en sus almacenes de Estados Unidos. Pero su tamaño y su rol de operador dominante en comercio electrónico la ha convertido en un objetivo de alto perfil para las organizaciones laborales. Una nueva elección probablemente desencadenará esfuerzos de mayor envergadura para influir sobre los trabajadores del almacén.

En el medio de las acusaciones electorales se encuentra un buzón del servicio postal de EEUU que repentinamente apareció frente al almacén apenas unas horas después de que la votación comenzara. El sindicato argumentó que ese buzón postal frente al almacén pudo haber hecho pensar a los trabajadores que Amazon estaba involucrado en el proceso de recolectar y contar los sufragios, potencialmente influenciado el voto. En su postulado, el sindicato citó correos electrónicos que demuestran que Amazon presionó al Servicio Postal para instalar urgentemente un nuevo buzón postal al comienzo de las siete semanas del proceso electoral.

Un ejecutivo de Amazon testificó que la compañía había presionado al Servicio Postal para instalar el buzón como una manera de facilitarle a los trabajadores depositar sus votos y negó cualquier intento por influenciarlos con la medida.

Diez días después de que los votos fueran contados, el RWDSU introdujo documentos de objeción ante el regulador, alegando que las tácticas de Amazon “constituían conductas que imposibilitaban un libre y legítimo ejercicio electoral de sus empleados”. Argumentaron que esas acciones “eran razones de peso para anular los resultados de las elecciones”.

La presentación de la demanda requirió una audiencia de tres semanas a partir de mayo en la oficina regional de la agencia en Atlanta, la cual supervisó las elecciones. Varios trabajadores aparecieron vía video en respaldo del sindicato, testificando que las tácticas de Amazon crearon una atmósfera de vigilancia electoral. El sindicato alegó que esa percepción influenció las elecciones.

Appelbaum describió las tácticas de Amazon como “deplorables” en su declaración del lunes, añadiendo que “Amazon hizo trampa, fue descubierta, y está siendo obligada a asumir su responsabilidad”.

La derrota del sindicato fue considerable, con 1.798 de los más de 3.000 votos oponiéndose a la unión. Sólo 738 trabajadores votaron en favor de la sindicalización. El margen fue mayor a 505 votos en disputa que hubieran sido contados si hubiesen podido afectar los resultados finales. La junta laboral anuló 76 votos debido a varias razones.

La derrota fue un doloroso revés para los activistas laborales, quienes se han quejado por años sobre el trato que reciben los trabajadores en los almacenes de Amazon. En 2014, la empresa venció ante esfuerzos de los trabajadores por organizar sindicatos, cuando un pequeño grupo de empleados de mantenimiento de equipos y técnicos de reparación en su almacén en Middletown, Delaware, votaron en contra de formar un sindicato promovido por la Asociación Internacional de Maquinistas y Trabajadores Aeroespaciales.

A pesar de años de luchas, ninguno de los trabajadores de los almacenes de Amazon en Estados Unidos tiene representación sindical, incluso a pesar de que muchos de sus pares europeos, donde los sindicatos son considerados parte del tejido cultural de la sociedad, sí lo están.

Información del Autor:

Jay Greene es reportero del Washington Post con foco en la cobertura sobre el tema tecnología en el Noroeste Pacífico.

Lea el artículo original aquí.

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