Miguel Cabrera / Captura de MLB TV

El astro venezolano Miguel Cabrera comienza una semana que puede ser inolvidable para él y para su legión de seguidores en la MLB.

Cabrera tiene 498 jonrones, apenas a 2 de distancia de poder engrosar el exclusivo club de los bateadores con 500 jonrones en las Grandes Ligas. Y aunque ya no saca la pelota con la frecuencia de sus tiempos jóvenes, es evidente que la hazaña está a las puertas. Puede suceder, literalmente cualquiera de estos días.

El slugger de los Tigres de Detroit ha estado bateando mucho mejor en los pasados dos meses, en comparación con su lento inicio de año. No pone una pelota en las gradas desde hace 4 compromisos, hasta la jornada de este lunes. Pero sus 4 vuelacercas en los 11 juegos disputados desde el 26 de julio son otra prueba de que recuperó el toque especial.

Cabrera tiene una línea ofensiva de .301/.351/.462 desde que el 5 de junio comenzó a producir con regularidad. Aquella noche disparó los primeros 2 hits de esos 52 que ha golpeado desde entonces, para ponerse más cerca de los 3.000.

Los tres millares siguen siendo la gran meta de este año para el veterano. Pero son los 500 vuelacercas la marca que tiene más cerca ahora.

Ya Cabrera habla de la cifra sin ambages. Le gustaría llegar al medio millar en su casa, el Comerica Park, delante de su público. Oficiales del Salón de la Fama de Cooperstown están atentos. La oficina del Comisionado de la MLB anunció que ya están dispuestas las pelotas especiales que le lanzarán apenas sume el 499.

Tales bolas llevarán una marca distintiva, para que sea perfectamente reconocible el souvenir que resultará de su histórico tablazo.

Se entiende la atención creada alrededor de Cabrera. Aunque la Era de los Esteroides (desde los años 90 hasta mediados de los 2000) engrosaron artificialmente el grupo de bateadores sobre 500 jonrones, el venezolano será apenas el miembro número 28 en ese club.

Visto de otro modo: solo 27 de 22.494 bigleaguers han logrado la marca hasta ahora. Eso representa 0,12 por ciento de todos los peloteros que han pasado por las Grandes Ligas. ¿Qué tal? Eso sí que es una verdadera élite.

Cabrera ha ido elevando su average lenta, pero consistentemente, desde ese .188 que mostraba el 4 de junio hasta el .253 que llegó a tocar la semana pasada. Todavía está lejos de sus registros de siempre. De por vida enseña .311, todavía. Pero los pitchers contrarios vuelven a temerle, especialmente tras haber recuperado su capacidad para castigar la barda del right, su mano contraria.

Esta puede ser la semana de los 500 bambinazos. Para los Tigres comienza en Baltimore, pero desde el viernes seguirá en Detroit. Candem Yard, el feudo de los Orioles, es un escenario propicio para la ofensiva. Comerica no lo es, pero es la casa donde el jugador nacido en Maracay quisiera completar su hazaña.

Cabrera asume esta cuenta regresiva con la misma filosofía de la última década y más.

“Olvídate de los récords, olvídate de los números y trata de jugar mejor". Eso es lo único que importa", expresó hace pocos días a través de MLB.com.

Así ganó una Triple Corona. Así fue dos veces el Jugador Más Valioso de la Liga Americana. Y así va a llegar en breve a los 500 cuadrangulares en la Gran Carpa.