Messi PSG

El movimiento de una estrella de fútbol genera también el desplazamiento de toda una maquinaria acostumbrada a acumular millones: el fútbol como negocio para sostener los cimientos de un sistema deportivo y de entretenimiento sólido.

Pero las acciones también esconden mitos.

Una de las más recientes transacciones involucró al argentino Lionel Messi y al Paris Saint-Germain. Aunque el rosarino arribó gratis al cuadro francés, su contrato lo llevará a ganar alrededor de $43 millones al año. Con un acuerdo fijo por dos temporadas y opción a una tercera campaña en la capital francesa, el exBarcelona sumará más de $100 millones a su cuenta bancaria.

Recuperar esa cantidad no es sencilla; sin embargo, una vieja leyenda del deporte asomó que el PSG tenía en caja el total del gasto gracias a la venta de camisetas con el número 30 y el apellido de su nueva estrella.

Nada más alejado de la realidad.

El PSG, así como cualquier otro equipo deportivo del mundo, obtienen solo una pequeña porción de ganancia por la prenda según lo establecido con el fabricante y los patrocinantes que aparezcan.

Kieran Maguire, autor del libro The Price of Football, aclaró a iNews que el cuadro francés suma alrededor del 7% de ganancia por cada camiseta vendida, una cifra promedio en la disciplina.

Según el modelo y talla, la camiseta original de Messi oscila entre los $90 y $160, lo que daría al PSG solo un monto de $6 a $11 por prenda. Así, el club deberá vender unas 16 millones de franelas para poder compensar lo desembolsillado este verano.

De momento, y entre muchos rumores, solo se conoce de forma oficial la venta de 150 mil camisetas entre la tienda física del PSG y su página web solo minutos después que saliera al mercado. Pero el número tiene que ser mucho mayor para esta fecha.

No obstante, pensar que en solo días el PSG recuperará el gasto hecho por Messi solo con la indumentaria que lleva su apellido en la espalda es tan ingenuo como complicado. Se venderá, y mucho. Veremos en la calle material original y otro de segunda mano. Pero eso poco importa, el fútbol siempre se alimenta por todas las vías posibles; eso sí, siempre dejando a un lado los cuentos de camino.