La Dra. Li-Meng Yan's insiste en que China creó el en un laboratorio de Wuhan. Foto: For The Washington Post by Jackie Molloy

(c) 2021, The Washington Post - Eva Dou, Pei Lin Wu

Pekín desplegó un ataque múltiple contra las agencias de inteligencia de EEUU hoy miércoles luego de que el presidente Joe Biden recibiera el tan anticipado reporte que, aparentemente, no llegó a conclusiones certeras sobre los orígenes del nuevo coronavirus.

El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Wang Wenbin, acusó a Estados Unidos de usar las investigaciones sobre los orígenes del coronavirus para suprimir a otros países, y describió el informe como político en vez de científico. También rechazó las críticas hechas por funcionarios de EEUU sobre cómo supuestamente China obstruye los esfuerzos internacionales para recabar información sobre los primeros días de la pandemia.

“Estados Unidos dice que no posee suficiente información sobre China”, dijo Wang en la conferencia de prensa diaria del ministerio, de acuerdo al servicio estatal de noticias China News. “Yo pudo decirle a Estados Unidos que esto es simplemente una excusa para encubrir su fracaso de inteligencia en cuanto al rastreo de los orígenes”.

El reporte de la inteligencia de EEUU es el resultado de una investigación de 90 días que Biden ordenó en mayo, después del limitado avance por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para determinar la causa de la pandemia. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, y otros han criticado a China por obstaculizar los esfuerzos para encontrar los orígenes de la pandemia.

El debate sobre los orígenes del coronavirus ha durado toda la pandemia, sin ninguna prueba directa que respalde ninguna de las teorías, y prominentes científicos promoviendo distintas posturas. Gran parte de la respuesta china esta semana parecía planificada para el peor de los escenarios de lo que un informe de EEUU podría decir. Los medios estatales chinos arremetieron contra las agencias de inteligencia estadounidenses por escoger con pinzas la evidencia que necesitaban para respaldar sus conclusiones predeterminadas, aunque las fuentes le dijeron al Washington Post que el informe no ofrece conclusiones sobre si el virus surgió de un proceso natural o si se escapó de un laboratorio.

El esfuerzo incluyó esta semana múltiples declaraciones de embajadas chinas alrededor del mundo – una ocurrencia cada vez más frecuente, a medida que Pekín les pide a sus diplomáticos mostrar más fuerza en su defensa del país.

El embajador chino ante las Naciones Unidas, Chen Xu, le envió una carta el lunes a Tedros declarando que el laboratorio militar de EEUU en Fort Detrick es uno de los laboratorios que debería estar bajo investigación, en vez de los laboratorios chinos, de acuerdo a una declaración de la misión china en Ginebra. La misión dijo que a Tedros también se le envió una petición firmada por 25 millones de ciudadanos chinos solicitando una investigación al laboratorio de Fort Detrick.

La embajada china en Egipto sostuvo una conferencia de prensa el lunes para denunciar el reporte de inteligencia de EEUU como producto de teorías de conspiración.

La campaña de Pekín contra las agencias de inteligencia de EEUU parece tener eco en su audiencia doméstica, la cual se basa en una arraigada desconfianza en China sobre cómo operan las agencias de inteligencia occidentales. La etiqueta “desentierren la oscura historia de las agencias de inteligencia de EEUU” fue tendencia el miércoles, con más de 10 millones de vistas en Weibo, el equivalente de Twitter en China.

Los medios de comunicación estatal de China emitieron largos reportajes acusando a las agencias de inteligencia de EEUU de fabricar información con fines políticos, muchos de ellos mencionando los falsos informes de inteligencia que afirmaban que Irak estaba acumulando armas de destrucción masiva, lo cual el presidente George W. Bush usó como justificación para la Guerra en Irak. También mencionaron lazos históricos entre el periodismo estadounidense y la CIA.

“Las agencias de inteligencia de EEUU son notorias”, dijo un artículo de opinión en la edición internacional de la agencia estatal People’s Daily. “¿Quién va a creer que las conclusiones de esta investigación son imparciales y con autoridad profesional?”

El ataque de Pekín contra la CIA parecía parcialmente destinado a desviar las críticas internacionales respecto a la falta de cooperación de China en las investigaciones sobre los orígenes del coronavirus.

China declaró el mes pasado que dejaría de cooperar con la investigación de la Organización Mundial de la Salud después de que el liderazgo de la organización expresara que una evaluación más profunda de los laboratorios de virología chinos era necesaria.

Información de la Autora:

Eva Dou es corresponsal del Washington Post para negocios y economía de China. Nativa de Detroit, previamente pasó siete años reportando sobre política y tecnología para el Wall Street Journal en Pekín y Taipéi (Taiwán).

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