Eduardo Rodríguez llevaba esperando por lo menos tres años para vivir lo que ha vivido en sus últimas dos salidas con los Medias Rojas de Boston.

Rodríguez fue un cotizado propecto que en 2015 dio el salto a las Grandes Ligas y desde entonces ha sido uno de los abridores patirrojos.

Llegó a tener momentos muy altos. En 2019 fue el as en la rotación del manager Alex Cora, superó los 200 innings y los 200 ponches, y quedó a solo una victoria de las 20.

Pero también ha tenido momentos duros. Perdió todo 2020 al desarrollar miocarditis, una inflamación del corazón, consecuencia de haber padecido covid-19. Y a mediados de este año, entre mayo y septiembre, perdió su anhelada consistencia.

Tuvo 5.48 de efectividad en esas 23 presentaciones de pesadilla. Embasó en promedio a tres corredores por cada dos entradas. Cuando más falta hacía, porque Chris Sale se recuperaba de la Cirugía Tommy John, dejó de ser el pitcher que todos aplaudían.

Las consecuencias del covid a largo plazo pueden llegar a ser agotadoras y difíciles. Pero su batalla personal por fin encuentra el resutado buscado.

Rodríguez amarró este lunes a los Astros de Houston en el tercer juego de la Serie de Campeonato de la Liga Americana. Al igual que contra los Rays de Tampa Bay en su anterior salida, en las Series Divisionales, le dio la oportunidad de ganar a los Medias Rojas.

Aquella vez fueron dos carreras en cinco entradas. Ahora fueron tres en seis. Mantuvo a raya lo necesario a dos de las alineaciones más potentes del beisbol, incluyendo la que más veces ha pisado el plato en esta campaña.

Boston ganó ambos compromisos. Tomó ventaja de 2 juegos por 1 ante los texanos. Y Rodríguez por fin ha logrado lo que nunca había podido: brillar en una postemporada.

Al lanzador nacido en Valencia le costó llegar a este punto. No solo por lo mucho que trabajó para rehabilitarse, meses atrás. No solo por todo lo que hizo últimamente, hasta reencontrar el dominio en la zona de strike.

Es que en 2018, en plena ruta hacia la conquista de la Serie Mundial, fue enviado por Cora al bullpen, para actuar como relevista. Y en 2019, su gran año, los patirrojos fueron eliminados.

Nunca había sido héroe en octubre. Antes de someter a los Rays, el 11 de este mes, tenía 8.49 de promedio en sus primeras nueve salidas en playoffs.

Nunca se había anotado una victoria en un duelo de postemporada. Ahora sí puede sonreir, contento de poder ser parte de una bonita historia personal y grupal.

“Tuve el comando de mi recta funcionando", declaró Rodríguez en la transmisión de NESN. "Como pitcher abridor, eso es importante. Contribuye a que mis otros envíos funcionen. Puedes lanzar a 92 o 96 millas por hora, pero todo tiene que ver con la localización”.

Ahora todos hablan de él, de su lucha, de su llamado de alerta a ser cuidadosos en extremo ante la pandemia mundial. Su historia trascendió los límites de Nueva Inglaterra. Este martes apareció en diarios de localidades lejanas, como el New York Post. Ha sido, dice la nota, "el caso más duro" entre todos los atletas de fama internacional que han contraído covid.

Periodistas y aficionados retuitearon las notas que hace meses --el New York Times-- o hace horas --CBS Sports-- publicaron sobre los padecimientos del zurdo.

"He podido hacer más de 30 aperturas este año", declaró Rodríguez. "Si me preguntas, eso demuestra que ya estoy bien, al ciento por ciento. Pero también deseo que la gente se cuide. Porque sé lo que se siente y mucha gente ha perdido la vida por esta enfermedad".

"Estoy feliz de poder estar aquí", añadió. "Le doy gracias a Dios".

Rodríguez parece listo para por fin crecerse en octubre. Y esa es la mejor noticia que puede darle a su equipo. Con esa alineación que tiene Cora, solo faltan brazos que mantengan a raya a los contrarios.

Sale, Nathan Eovaldi y él mismo forman un trío formidable si están tirando strikes. Y eso hace que se vea mucho más cerca la Serie Mundial.

ÚLTIMAS NOTICIAS