Los demócratas intentaron abrir de nuevo el debate para una reforma electoral, pero los republicanos se niegan a la discusión. Con un voto 51 a 49, los senadores del GOP bloquearon la discusión sobre el proyecto de ley que busca defender el acceso a las urnas, conocido como Freedom to Vote Act. Se trata del segundo intento de sus contrapartes por introducir normativas electorales que atenúen las leyes restrictivas impuestas en estados de mayoría conservadora bajo la bandera de proteger el voto y evitar el fraude. Por razones de procedimiento, el líder de los demócratas en el Senado, Chuck Schumer, se unió al voto negativo de los 50 senadores republicanos, pero los ojos del partido están puestos sobre el moderado Joe Manchin, quien fue el artífice del nuevo proyecto y responsable de convencer al GOP luego de oponerse previamente a la más radical For The People Act. Para los demócratas, este es un momento crucial en el que Manchin debe decidir si está dispuesto a cambiar su opinión sobre eliminar el filibustero para poder pasar las leyes de su agenda partidista. ¿Qué hará?

Algunos datos:

  • A diferencia de su antecesora, la Freedom to Vote Act descarta o reduce disposiciones controvertidas como una reforma de la Comisión Federal de Elecciones, un nuevo e importante sistema de financiamiento público para las elecciones del Congreso y un mandato para comisiones no partidistas de redistribución de distritos electorales. Sin embargo, mantiene provisiones como las normas nacionales para la votación anticipada y el voto por correo, nuevos requisitos de divulgación para grupos de “dinero oscuro” y que el día de las elecciones sea un feriado federal.
     
  • El líder del GOP en el Senado, Mitch McConnell, ya había adelantado que los republicanos se opondrían de forma unánime a este proyecto de ley y acusó a los demócratas de “orquestar la misma toma de poder con nuevos adornos”, ya que “el mismo núcleo podrido (de la For The People Act) sigue ahí”. Por su parte, la senadora republicana Lisa Murkowski —quien se ha mostrado abierta a negociar el tema de derechos electorales— explicó que su voto en contra es por estar “más interesada” en la John Lewis Voting Rights Advancement Act, aprobada recientemente por la Cámara de Representantes y que se diferencia por ser solo una actualización de la ya existente Voting Rights Act.
     
  • Manchin no ha emitido comentarios luego del voto ni dado directrices de futuras acciones que tomará para asegurar la aprobación del proyecto de reforma electoral, y aunque en algún momento ha dado muestras de estar abierto a cambiar las reglas del Senado para fomentar el debate, se ha opuesto firme y repetidamente a la eliminación del filibustero, al igual que su compañera moderada Kyrsten Sinema. Aunque el partido demócrata esté, en estos momentos, más enfocado en pasar el plan social que aprobarán por reconciliación, la discusión de abolir esta regla es un pendiente no olvidado, según el senador Tim Kaine.
     
  • La exigencia del filibustero es compartida con los votantes: el día de ayer, docenas de activistas protestaron afuera de la Casa Blanca para exigirle a Biden que hiciera más, incluso que presionara a los legisladores de su partido, para eliminar la regla y poder pasar una ley que proteja los derechos de los electores. “Si no aprobamos la Freedom to Vote Act, los demócratas serán masacrados (en las urnas) en 2022 y 2024”, dijo Joseph Geevarghese, director ejecutivo de Our Revolution, un grupo alineado con el senador de Vermont Bernie Sanders. “Si la gente no puede ir a las urnas y ejercer su derecho al voto, nuestro poder está en peligro y de eso se trata”.
     
  • ¿La tercera es la vencida? El Senado volverá a intentar pasar una legislación para defender el derecho al voto, esta vez la John Lewis Voting Rights Advancement Act, tan pronto como la semana que viene, según el líder de los demócratas, el senador Chuck Schumer: “La obstrucción republicana no es motivo para tirar la toalla (...) Lo que vimos hoy de los republicanos no es cómo se supone que el Senado debe trabajar”.