Former president Donald Trump speaks about filing a class-action lawsuits targeting Facebook, Google and Twitter in an event at the Trump National Golf Club in Bedminster, N.J., on July 7, 2021. MUST CREDIT: Washington Post photo by Jabin Botsford

Hannah Murphy and Dave Lee in San Francisco

Según documentos internos, filtrados, altos ejecutivos de Facebook interfirieron para permitir que políticos y celebridades estadounidenses publicaran lo que quisieran en su red social en contra de los ruegos de empleados para que detuvieran dichas informaciones.

Los empleados alegan en los documentos que mientras Facebook ha insistido durante mucho tiempo que es neutral políticamente, al verse golpeada por acusaciones de parcialidad por parte de conservadores, permitió que figuras de la derecha rompieran reglas diseñadas para reducir la desinformación y los contenidos dañinos.

En septiembre 2020, poco antes de las elecciones presidenciales de EEUU, el autor de un memo interno escribió que “empleados a nivel directivo” habían “escrito internamente que preferirían excluir formalmente las consideraciones políticas del proceso de toma de decisiones”.

El autor solicitó a los líderes de la empresa crear un “cerco” alrededor de sus equipos de moderación de contenido para que esto no sucediera y asegurar que Facebook no mantuviera o retirara publicaciones en base a presiones externas políticas o de medios.

En otra nota interna, fechada en diciembre 2020, un empleado alegó que el equipo de política pública de Facebook, bloqueó decisiones de retirar publicaciones “cuando vieron que podían hacer daño a actores políticos poderosos”.

“En múltiples casos, la decisión final sobre si una publicación prominente viola ciertas políticas escritas, es de altos ejecutivos, incluyendo a veces Mark Zuckerberg”, añadió el autor, en referencia al presidente ejecutivo de Facebook.  Partes de la nota han sido reportadas anteriormente por BuzzFeed.

En otro ejemplo de 2019, Zuckerberg supuestamente estuvo personalmente ligado a una decisión sobre un video que informaba falsamente que los abortos “nunca son necesarios médicamente”.

Según el documento, la entrada, la cual había sido retirada por un moderador, fue republicada luego de quejas por políticos Republicanos.

Los escritos, parte de un gran archivo denominado en inglés Facebook Papers, fueron entregados por el abogado de la denunciante Frances Haugen a los reguladores de EEUU y, en versión editada, al Congreso.  Un consorcio de medios, incluido el Financial Times, han obtenido la versión editada que fue enviada al Congreso.

En una presentación ante los reguladores británicos hoy lunes, Haugen acusó a Facebook de una cultura interna, dañina que idealiza el crecimiento y solicitó una reconfiguración radical de la empresa.

Comentó que debería haber mayor transparencia y que un regulador como Ofcom debería recolectar ejemplos de daños e insistir que Facebook responda con soluciones.  “En vez de invertir en diez mil ingenieros para crear el metaverso, inviertan en diez mil ingenieros para lograr un mundo más seguro” declaró.

Facebook no respondió a solicitudes de información referentes a cualquier diálogo sobre la separación de sus equipos de contenido y comunicaciones.

Joe Osborne, un vocero de Facebook, declaró: “El corazón de estas historias es una premisa falsa.  Si, somos una empresa y obtenemos un lucro, pero la idea de que buscamos dicho lucro por encima de la seguridad o el bienestar de las personas es no comprender el posicionamiento de nuestros intereses comerciales.  La realidad es que hemos invertido $13 millardos y tenemos más de 40.000 personas para hacer un trabajo: proteger a las personas en Facebook”.

Personal supuesto a forjar una “neutralidad incuestionable”

Un antiguo ejecutivo de Facebook comentó al FT que Zuckerberg le había dicho al personal que su objetivo debía ser la “neutralidad incuestionable”.

Esto particularmente al interactuar con grupos políticos de EEUU ya que la empresa no quería ser acusada de violar reglas sobre campañas electorales a través de donaciones en especies.

Pero tres otros exempleados dijeron que habían observado la manera en la cual Facebook aplicaba sus propias reglas de manera inconsistente y desordenada, dando un trato especial a personas famosas.

Un antiguo miembro del equipo de integridad dijo: “Para quienes gerencian Facebook, parece ser más importante no evidenciar favoritismos que no ser sesgados.  Muchas veces sus esfuerzos por lograr lo primero empeoran lo segundo.

En un memo publicado en julio 2020, reportado inicialmente por BuzzFeed, la empresa misma dijo que había decidido no reducir la distribución de “publicistas políticos” antes de la elección pero aclaró que dicha medida podría arriesgar “acusaciones de bloqueos anónimos y/o sesgo de FB contra ciertas entidades políticas” durante el voto de noviembre.

El expresidente Donald Trump, quien demandó a Facebook, Twitter ay Google en julio alegando que silencias voces conservadoras ilegalmente, ha acusado durante años a Facebook de ser sesgado, utilizando informes tan viejos como de 2016 sobre el hecho de que el equipo editorial estaba eligiendo no priorizar noticias que pudieran ser interesantes para los conservadores.

Facebook no intervino ni censuró a Trump – cuando este pretendió que el Covid-19 era “menos letal” que la influenza, por ejemplo.

Pero el memo de diciembre 2020 alegó que decisiones de remover a “ofensores repetitivos” eran revertidas a menudo, debido a “influencias del departamento de política pública”.  El empleado escribió que las decisiones se tomaban para eximir a “ciertos usuarios bajo la excusa de que eran ‘sensibles’ o podían tomar represalias”.

La nota agregó: “En EEUU parece que las intervenciones han sido casi exclusivamente a favor de editores conservadores”, citando a Breitbart, Diamond and Silk, Charlie Kirk y PragerU en particular, como entidades que recibieron trato especial.

En una nota de renuncia, otro empleado involucrado en esfuerzos por reducir diálogo de odio en la plataforma, acusó a Facebook de darle un trato especial a Breitbart, la cual desde 2018 ha estado incluida en la sección de noticias de alta calidad de la empresa.  “Hacemos excepciones especiales a nuestras políticas para ellos y de hecho los avalamos al incluirlos como socios fiables en nuestros principales productos”, indicó el empleado.

Implementación de una “junta de supervisión interna”

El memo de septiembre 2020 urgió a la empresa a seguir el liderazgo de otros, como los canales de noticias que separan su sección de ventas de su sección editorial, y grupos rivales como Twitter y Google, los cuales tienen mejor diferenciados sus grupos de seguridad.

En comentarios dentro de un diálogo diferente fechado junio 2020, un empleado propuso la idea de crear una “junta de supervisión interna” compuesta de empleados de Facebook alrededor del mundo para ayudar a la empresa a tomar decisiones.  Quien fuera en aquel entonces jefe de la aplicación de Facebook Fidji Simo respondió que Facebook había estado trabajando en la implementación de un pequeño equipo para una junta de supervisión interna.

“Es tan obvio que hay un conflicto de intereses”, dijo a FT un antiguo empleado del equipo de integridad.  “Deberían mantenerse lo más alejadas posible, y no reportar a los mismos gerentes”.

Facebook también enfrentó cuestionamientos recientemente luego de que el Wall Street Journal reportara que tiene un sistema interno llamado “cross check” el cual a veces es utilizado para permitir que algunos usuarios de alto perfil no tengan que cumplir las reglas, aun cuando hayan roto dichas reglas, una práctica conocida como limpieza rasa.

La empresa de medios sociales ha dicho que está trabajando para remediar el sistema, el cual inicialmente estaba destinado a revisar contenido de políticos, famosos y periodistas para asegurar que las notas no eran removidas por error, pero que luego había crecido rápidamente hasta incluir a millones de usuarios.  Indicó que está eliminando por fases la práctica de limpieza rasa.

Joel Kaplan, jefe del equipo de política pública de Facebook, dijo previamente al Washington Post que había “luchado consistentemente por lograr un trato justo para todos los editores, sin tomar en cuenta su punto de vista ideológico” y que nunca ha habido una limpieza rasa que exima a editores específicos de las reglas contra información errónea.

Separadamente el viernes, fue presentada otra denuncia ante la Comisión Nacional de Valores, reportada inicialmente por el Washington Post y estudiada por el FT, la cual alega que el equipo de políticas públicas de Facebook “enfatizaban favorecer a Trump y la administración Trump”.

Facebook ya ha ignorado anteriormente críticas respecto a la influencia política ejercida sobre sus decisiones por ciertas figuras, incluyendo a Kaplan.  Kaplan no respondió a solicitudes de comentario.

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