Luego de su discurso formal en el primer día de la COP26, Biden pidió disculpas por el retiro de EE.UU de los acuerdos de París 2015.
Luego de su discurso formal en el primer día de la COP26, Biden pidió disculpas por el retiro de EE.UU de los acuerdos de París 2015.

Las reuniones para la Cumbre Climática iniciaron con intervenciones del secretario general para las Naciones Unidas, Antonio Guterres, el primer ministro de Reino Unidos, Boris Jhonson, y el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien en discurso oficial aseguró el cambio climático está “devastando al mundo” y luego se disculpó por el retiro de EE.UU de los acuerdos de París 2015 durante la administración de Trump.

Durante las  próximas dos semanas se desarrollará la Cumbre Climática organizada por las Naciones Unidas (ONU) en Glasgow, en la que  líderes de 120 naciones discutirán los esfuerzos que han llevado a cabo y los próximos para alcanzar sus metas climáticas. Si bien ha habido progreso, todavía falta y según el último informe de la ONU, es necesario acelerar el paso.

En el informe sobre la Brecha de Emisiones 2021 publicado por la ONU expertos advierten que solo se cuentan con 8 años para recortar a la mitad las emisiones de gas de efecto invernadero. Ciertamente es un reto que enfrentan las naciones, especialmente, países desarrollados y con grandes ingresos, sin embargo, en la publicación The Morning de The New York Times señala que el mundo se encuentra en “segunda base”, usando una analogía del béisbol.

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Contexto. La Cumbre de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) inició el 31 de octubre con el objetivo de revisar las metas climáticas que se plantearon en París 2015 y plantear nuevos esfuerzos conjuntos para luchar contra el calentamiento global.

  • El encuentro comenzó con palabras del secretario general de la ONU, Antonio Guterres, quien criticó la incapacidad de los estados para poder ponerse de acuerdo y seguir metas conjuntas contra el calentamiento global. “Estamos cavando nuestra propia tumba”, dijo Guterres.
  • En su newsletter para The New York Times, el periodista David Leonhardt señala que los esfuerzos para luchar contra el cambio climático se deben ver desde dos perspectivas interconectadas: Las tareas de las naciones más ricas, y los esfuerzos de las naciones más pobres.
  • Leonhardt explica que es necesario que las naciones más ricas deben acelerar el paso a cambiar por alternativas de energía limpia, lejos del carbón y el petróleo. Se necesitan cambios sustanciales con tecnologías que ya existen como energía solar, nuclear y eólica.
  • Los países más pobres han avanzado poco o nada para contribuir a la reducción del calentamiento global, y es posible que las grandes potencias deban apoyarlos de forma desinteresada para poder avanzar en conjunto.

Para Estados Unidos es necesario reducir  a la mitad su emisión de gases de efecto invernadero, esto comparado con sus emisiones de 2005. Si  bien ha disminuído en un 19%, no es suficiente para alcanzar las metas que se plantearon en 2015 y mucho menos las nuevas que requiere el mundo, según la ONU.

El periodista David Leonhardt, señala que – en su opinión— el obstáculo que presenta EE UU para alcanzar sus objetivos es principalmente político, ya que el presidente Biden presentó un proyecto de ley que incluye una sección que ataca directamente el tema climático y podría acercar al país a sus metas de energía limpia al implementar créditos fiscales para consumidores y empresas que usen fuentes de energía limpia, que según expertos “acercaría a EEUU a la tercera base”.

Sin embargo, Leonhardt – que se especializa en temas de economía, políticas y data – señala que Biden  no cuenta con todo el apoyo del congreso y es necesario atacar el tema de la polución de manera más agresiva. No obstante, senadores demócratas como Joe Manchin, han puesto trabas a regulaciones de polución para proteger a empresas locales.

Los datos. Previo al acuerdo de París 2015, el mundo se encaminaba a alcanzar entre 4.2°C y 3.6°C en el calentamiento global para 2100, un escenario que los científicos predicen cómo catastrófico. Luego de las tareas puestas en marcha de 2015 en adelante, se estima que el riesgo bajó a 3°C para 2100, una proyección que expertos siguen considerando alarmante y estiman que el máximo al que se debe llegar, para evitar más catástrofes naturales y riesgos a la seguridad geopolítica, es a 1.5°C.