El derecho Joakim Soria no lanzará más. Su agente Oscar Suárez dio la noticia y el analista Ken Rosenhal la reportó al público que sigue las acciones de la MLB. Se marcha un gran relevista, el mayor salvador de México en las Grandes Ligas.

La noticia causó reacciones inmediatas en la prensa del país azteca.

No es para menos. Se trata del mejor relevista de todos los tiempos de la expedición mexicana en el Big Show.

Soria deja una hoja de servicios brillante. Fue, en algunos momentos de su carrera, uno de los apagafuegos más cotizados del beisbol.

Su salto ocurrió en 2007, con los Reales de Kansas City. Y de inmediato se hizo notar.

Meses antes había tirado un Juego Perfecto con los Yaquis de Obregón, en la Liga de Pacífico. Era el nacimiento de una estrella, el aviso de que un pitcher especial estaba en camino a lo más alto.

Soria, de hecho, pisó fuerte apenas dio el salto a la Gran Carpa.

Los Reales de Kansas City le dieron la oportunidad de cerrar juegos cuando apenas era un recién llegado. Rescató 17 en aquel año, con 2.48 de efectividad. Y de inmediato mostró una de sus marcas de fábrica: la capacidad para ponchar.

Los 75 fusilados que acumuló en sus primeros 69 innings valían el doble. Porque también era controlado y reducía al mínimo los jonrones contrarios. Así sería siempre.

Entre 2007 y 2010 acudió dos veces al Juego de Estrellas. Tuvo 2.01 de efectividad en aquellos 238 choques. En dos ocasiones superó los 40 salvamentos. Y se labró buena fama como uno de los más dominantes tiradores para poner el punto final de cada noche.

EL CALVARIO DE LAS LESIONES

A partir de allí comenzó el calvario, también. Perdió todo 2012 debido a la Cirugía Tommy John. Y las lesiones persistieron.

Dos veces pasó por el quirófano para hacerse reconstruir el codo. Incluso perdió buena parte de 2021 por problemas en una pierna.

“Cuando ocurrió la segunda Tommy John, existían pocas posibilidades de regresar”, dijo en una entrevista con La Vida Beisbol. “El médico me dijo que tenía un 20 por ciento de probabilidades de volver a lanzar".

Pero lo hizo. Y aunque ya no fue cerrojo a tiempo completo, siguió sumando salvados esporádicos y preservando ventajas en el medio de los duelos, como setup.

En 2019 consiguió el que consideró su logro más notable: ser el lanzador nacido en México con más apariciones en la MLB.

"Tengo que agradecer a Dios por darme la oportunidad de seguir jugando por tanto tiempo", dijo entonces. “Necesitas mucho esfuerzo y sacrificio durante mucho tiempo para romper ese récord".

Su última campaña la dividió entre Arizona y Toronto. Solo pudo recorrer 37.1 entradas, debido a los problemas físicos. Pero su currículo queda como un recordatorio de sus logros.

EL LEGADO DE SORIA

Soria es el número uno entre sus compatriotas con 229 rescates. Y deja una efectividad ajustada de 137. Para traducir ese dato: fue un monticulista 37 por ciento mejor que los pitchers de su tiempo.

El gran Fernando Valenzuela tuvo una efectividad ajustada de 104. Teodoro Higuera se retiró con 117. Ismael Valdez con 102. Esteban Loaiza con 98. Yovani Gallardo con 101. Ningún mexicano le supera.

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El dominio de Soria marcó diferencia entre sus paisanos. Pero también sentó diferencia en las Grandes Ligas.

Ese es el serpentinero que dice adiós, a 14 años de haber iniciado un viaje que le convirtió el leyenda del beisbol de su país.

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