136.026 inmigrantes están siendo monitoreados por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y el Programa de Apariencia de Supervisión Intensiva (ISAP)  a través de un programa que funciona como alternativa a los centros de detención. Una cifra que casi duplica los apenas 86.000 que había a principios de año, informa The Hill.

Este programa, que monitorea a los inmigrantes con dispositivos en los tobillos, un sistema de notificación por voz o por la aplicación SmartLINK, ha recibido fuertes críticas por el impacto que tiene en la salud mental.

“Demasiadas personas en esta administración, y en administraciones anteriores, han visto este tipo de programas de vigilancia electrónica como alternativas relativamente inofensivas y efectivas a la detención de inmigrantes", dijo Peter Markowitz, director de la Clínica de Justicia de Inmigración Kathryn O. Greenberg en la Facultad de Derecho de Cardozo, declaración que recogió The Hill.

"Creo que lo que vemos es que no son inofensivos ni alternativas a la detención", agregó.

¿Por qué es importante? La administración Biden, que ha intentado desmontar las políticas migratorias de su antecesor, Donald Trump, ha tomado esta alternativa como parte de su estrategia que pretende ser más humana con los inmigrantes.

  • Los inmigrantes pasan un promedio de 615,1 días en el programa, a pesar de la reciente afluencia de participantes y el requisito de que ICE revise los términos de supervisión de las personas cada 90 días.
  • Las alternativas a la detención (ATD), explica ICE,  abarcan una amplia gama de mecanismos para garantizar el cumplimiento y hacer que los inmigrantes pasen por sus procedimientos judiciales de inmigración sin detenerlos dentro de los centros de detención

El contexto. ISAP se lanzó en 2004 como una forma de monitorear a los inmigrantes en los procesos de deportación a través de una combinación de visitas al hogar y a la oficina, seguimiento de la corte y vigilancia electrónica.

  • Una encuesta, realizada por la Clínica de Justicia de Inmigración Kathryn O. Greenberg a inmigrantes bajo este sistema de monitoreo, encontró que 90% relataron haber sufrido daño físico por parte del monitoreo, incluidos dolores y calambres.
  • 12% de los encuestados informaron tener ideas suicidas como resultado de los monitores de tobillo, que esencialmente rastrean su ubicación las 24 horas del día, los 7 días de la semana y también les permiten ser contactados por los oficiales de ICE en cualquier momento.
  • Sin embargo, la proporción de inmigrantes en ISAP sujetos a monitores de tobillo ha disminuido significativamente recientemente: el 21,7% de los participantes tenía monitores de GPS en octubre, frente al 46 por ciento en junio de 2019.
  • El uso de la tecnología también ha sido criticado por su nivel de eficacia y precisión. De acuerdo con Jordana Signer, de Human Right Watch, el reconocimiento facial representa un problema por los prejuicios constantes en la tecnología contra las personas de color, lo que podría dar lugar a que los inmigrantes reciban castigos injustamente. 

Con información de The Hill

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