Then-White House strategist Stephen K. Bannon attends a White House ceremony in 2017. MUST CREDIT: Washington Post photo by Jabin Botsford

(c) 2021, The Washington Post - Amy B Wang

Los Republicanos se están manifestando en apoyo al exasesor de la Casa Blanca Steve Bannon después de fuera acusado formalmente por desacato al Congreso, advirtiendo que el esfuerzo de los Demócratas para obligar a Bannon a comparecer ante la institución constituye una citación injusta que allana el camino para que ellos hagan lo mismo si recuperan la Cámara en 2022.

Bannon, al igual que el expresidente Donald Trump, se ha negado a cumplir con una orden del comité de la Cámara de Representantes que investiga la insurrección del 6 de enero de entregar los registros y testificar sobre sus actos previos al ataque, cuando una multitud de partidarios de Trump irrumpió en el Capitolio de Estados Unidos, intentando detener la certificación en el colegio electoral de la victoria del presidente Joe Biden.

Bannon se estaría entregando hoy lunes antes de su comparecencia frente el tribunal esta tarde. Los Demócratas y un puñado de Republicanos que no apoyan a Trump argumentan que la acusación fue necesaria para hacer cumplir las citaciones emitidas por el comité del 6 de enero a los colaboradores de Trump que se resisten a cooperar y a los testigos convocados por otros paneles del Congreso.

Sin embargo, muchos líderes Republicanos están aprovechando la acusación de Bannon para afirmar que los Demócratas están "utilizando el Departamento de Justicia como un arma”, advirtiendo a los Demócratas que perseguirán a los colaboradores de Biden por cualquier razón si, como se espera actualmente, recuperan la mayoría de la Cámara en las elecciones intermedias del año próximo.

"Durante años, los Demócratas, sin fundamento, acusaron al presidente Trump de ‘utilizar el Departamento de Justicia como un arma’. En realidad, es la izquierda la que ha estado utilizando el Departamento de Justicia como un arma sin tregua, desde el engaño sobre la intromisión de Rusia hasta el enjuiciamiento de opositores políticos al estilo soviético", tuiteó el sábado la representante Elise Stefanik (R-NY), tercera en el escalafón Republicano de la Cámara de Representantes.

El representante Jim Jordan (R-OH) sugirió que los Republicanos buscarán venganza si su partido recupera el control de la Cámara, señalando que al desafiar la doctrina del privilegio ejecutivo, los Demócratas estaban facilitándole a los Republicanos la posibilidad de que los principales asesores de Biden testifiquen ante el futuro Congreso que esté bajo control del Partido Republicano.

"Joe Biden ha destrozado el privilegio ejecutivo", escribió Jordan en Twitter. "Hay muchos Republicanos ansiosos por escuchar el testimonio de Ron Klain y Jake Sullivan cuando recuperemos la Cámara". Sullivan es el asesor de seguridad nacional de Biden y Klain es el jefe de gabinete de la Casa Blanca.

El comité del 6 de enero también evalua remitir al Departamento de Justicia al exjefe de gabinete de la Casa Blanca de Trump, Mark Meadows, para un posible enjuiciamiento penal en los próximos días. Meadows, como Bannon, también fue citado por el comité y no se presentó el viernes para una deposición programada.

Los Demócratas argumentan que la doctrina del privilegio ejecutivo, destinada a proteger la comunicación confidencial entre un presidente y sus asesores, nunca tuvo la intención de aplicarse al tipo de información que el comité está buscando ahora. El panel está investigando las conversaciones entre Bannon y Trump que ocurrieron cuando Bannon no ocupaba ningún cargo en el gobierno. Y los miembros del comité dicen que están interesados en diálogo sobre la insurrección contra el Capitolio de Estados Unidos, no en conversaciones que involucren negocios gubernamentales legítimos.

En términos más generales, dicen que, lejos de ser político, el comité del 6 de enero está investigando un esfuerzo que buscaba anular una elección legítima, incluido un ataque al Congreso que resultó en cinco muertes y unos 140 agentes de la ley heridos. Nueve Republicanos se unieron a la totalidad de los Demócratas de la Cámara de Representantes para votar a favor de acusar a Bannon por desacato el mes pasado.

Pero muchos Republicanos están descartando tales distinciones, y la representante Lauren Boebert (R-CO), emitió una amenaza particularmente directa.

"Ahora que los Demócratas han iniciado estas acusaciones por desacato al Congreso, espero ver sus reacciones cuando respondamos de igual forma al recuperar la Cámara el próximo año", Boebert declaró en Twitter el sábado.

Stefanik, para reforzar la afirmación de que la acusación contra Bannon tiene motivaciones políticas, señaló que cuando los Republicanos del Congreso votaron a favor de acusar por desacato al fiscal general Eric Holder en 2012 y a la exfuncionaria del IRS Lois Lerner en 2014, el Departamento de Justicia bajo el presidente Barack Obama no presentó cargos criminales contra ellos.

Incluso cuando un puñado de Republicanos insta a los excolaboradores de Trump a cooperar con la investigación del comité del 6 de enero, la mayoría de los líderes Republicanos de alto perfil han convertido rápidamente el apoyo a Bannon en más reciente prueba de lealtad al expresidente.

El representante Matt Gaetz, Republicano por Florida, un partidario incondicional de Trump y su base, simplemente tuiteó la etiqueta "#TeamBannon", junto con una foto de los dos charlando cerca del Air Force One.

La resistencia ha venido desde arriba, y Trump ha seguido manteniendo que introducirá reclamos de privilegios ejecutivos para desafiar las solicitudes del comité selecto de la Cámara. Un abogado de Trump también les dijo recientemente a los exasesores que no cumplieran con las citaciones del comité, invocando "privilegios ejecutivos y de otro tipo".

El sábado, Trump emitió una declaración criticando a los miembros Republicanos del Congreso que habían votado a favor de aprobar el plan de infraestructura bipartidista de 1,2tn (millones de millones) de dólares de Biden y también a favor de considerar a Bannon en desacato, enumerando a los legisladores individualmente y prometiendo apoyar a cualquiera que realice campañas primarias contra ellos.

"¡Salvar a Estados Unidos comienza por salvar al Partido Republicano de los RINO, los vendidos y los perdedores de siempre!" Comentó Trump, quien está suspendido permanentemente de Twitter después del 6 de enero, en un comunicado a través de su PAC Save America. RINO es el acrónimo peyorativo para “Republicans In Name Only”, ("Republicanos Sólo de Nombre").

El expresidente continuó dándole su apoyo a Bannon durante todo el fin de semana, diciendo el domingo, "Este país quizás nunca le ha hecho a nadie lo que le han hecho a Steve Bannon, y ellos también están buscando hacérselo a otros".

El propio Bannon mantuvo su retórica característicamente agresiva horas antes de que se conociera la noticia de su acusación, declarando en el episodio del viernes de su podcast, "Bannon's War Room", que los que dirigen el New York Times son unos “maleantes” y se jacta de que los Republicanos pro-Trump van a "ganar todas las elecciones".

"Estamos tomando medidas, y esas medidas incluyen la toma de control de las juntas escolares; y estamos tomando control del Partido Republicano a través de la estrategia del comité de distrito", dijo. "Vamos a ganar todas las elecciones. ¡Chúpense esto!"

Los representantes Republicanos que critican el desafío de Bannon al comité legislativo del 6 de enero se han convertido en blanco de los ataques de Trump y sus partidarios. El representante Fred Upton (R-MI), quien votó tanto por el proyecto de ley de infraestructura bipartidista como por la moción de desacato contra Bannon, ha recibido amenazas de muerte, dijo. El domingo en el programa de CNN "State of the Union”, Upton defendió sus decisiones, diciendo que Bannon no cooperó con el comité en forma alguna y que esperará los próximos pasos del panel.

"El expresidente Trump dijo desde el principio que hizo todo de manera totalmente apropiada. Ésas fueron sus palabras. Así que tenemos que dejar que entre el sol y ser completamente transparentes. Y eso significa llegar a la verdad, descubrir exactamente qué sucedió", dijo Upton. "Y si bloqueas al Congreso ... si te niegas a participar en eso, de repente sucede que una rama legítima del gobierno no puede obtener las respuestas que necesita".

El representante Adam Kinzinger (R-IL), quien ha sido un crítico abierto de Trump y durante meses ha instado a su partido, en vano, a distanciarse del expresidente, se burló durante el fin de semana de las amenazas de Trump contra los Republicanos que se opusieron a sus deseos y que van a primarias, describiendo las declaraciones del expresidente como el "último despacho desde Worriedville (‘la aldea de las preocupaciones’)”. Kinzinger es uno de los dos Republicanos en el comité del 6 de enero, junto con la representante Liz Cheney de Wyoming.

El estratega Republicano Doug Heye, un crítico de Trump, advirtió en "Fox News Sunday" que la defensa de Bannon por parte de los Republicanos podría tener implicaciones para la autoridad de supervisión del Congreso como rama independiente del gobierno.

"El Congreso se toma estas cosas muy en serio, y ya sea que se trate de una Cámara Republicana o una Cámara Demócrata, la primacía del Congreso y su supervisión es primordial", dijo Heye. "Los Republicanos y los Demócratas deberían poder unificarse en esto. Obviamente no lo harán. Pero si tenemos una Cámara Republicana en el futuro, no dudarán en acusar a los Demócratas de desacato tal como lo estamos viendo ahora".

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Steven Zeitchik del Washington Post contribuyó con este reporte.

Información de la Autora:

Amy B Wang es periodista de política nacional. Se unió al Washington Post en 2016 después de siete años con el Arizona Republic.

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