La dinámica del actual ciclo de redistribución de distritos electorales está dejando poco al azar para la Cámara de Representantes, con los oficiales de los principales partidos diseñando circuitos estratégicos que garanticen la victoria de sus candidatos.

Un análisis de Politico explica mejor el motivo por el cual este proceso está siendo observado tan de cerca: cuando los políticos controlan la redistribución, tienen las herramientas para convertir a la mayoría —o incluso todos— los distritos del Congreso en rojos o azules sólidos durante la próxima década.

¿Qué es la redistribución de distritos electorales? Es un proceso que se realiza cada 10 años a partir de los resultados del censo de EE UU. Con esta información demográfica de los votantes, se dibujan los mapas electorales que estarán vigentes en cada distrito durante la próxima década. El proceso varía por estado, pero los distritos pueden ser decididos por las legislaturas estatales o comisiones independientes.

¿Por qué es importante? De acuerdo al medio, durante la última década, casi 90% de las elecciones al Congreso celebradas en estados donde los legisladores estatales trazaron las líneas del mapa electoral resultaron en victorias fáciles (márgenes de 10 puntos porcentuales o más) para un partido u otro. El número de carreras competitivas fue casi el doble en los estados donde los tribunales o comisiones diseñaron los distritos.

  • Esta última década dejó en evidencia el poder de la redistribución de distritos para darle forma a la Cámara de Representantes. 
  • En las últimas tres elecciones, la mayoría de los escaños pertenecientes a swing districts que se han alternado entre partidos provinieron de distritos elegidos por comisiones y tribunales.
  • Por otra parte, cuando los partidos controlan el proceso a través de sus representantes en las legislaturas estatales, la diversidad de los congresistas es menor. Los representantes en los estados a menudo trabajan en conjunto con los congresistas titulares en Washington para establecer mapas favorables.
  • Un ejemplo reciente de esto se vio en Texas, donde la delegación del GOP (que controla la legislatura) presentó una propuesta en la que los republicanos se verían favorecidos en 25 de los 38 distritos del estado. Esta también disminuye la incidencia de los votantes de comunidades minoritarias, incluidos los hispanos. 

¿Qué significa esto para 2022 y el futuro? El entorno nacional, los cambios de población y la evolución de las coaliciones de dos partidos durante la próxima década alterarán el mapa del campo de batalla con cada elección. Podemos esperar que la mayor parte de los swing seats de la Cámara sean de estados donde las legislaturas no están impulsando el proceso de reestructuración.

  • La carrera electoral es mucho menos predecible en estados donde los legisladores no están involucrados. Los borradores de mapas hechos por la comisión de California, por ejemplo, no favorecen a ninguno de los candidatos de ambas partes. Es probable que cambien significativamente antes de ser adoptados.
  • Los mayores cambios pueden suceder en lugares que han cambiado la forma en que se redistribuyen. Este año, Michigan tiene una comisión en lugar de un proceso dirigido por la legislatura. Por el contrario, un tribunal trazó el mapa del Congreso de New York en 2012, pero los legisladores estatales demócratas parecen estar listos para aprobar su propio mapa en esta ocasión.

¿Cómo va la redistribución y quiénes se perfilan ganadores? Hasta los momentos, 21 estados han adoptado propuestas de mapas para 115 distritos de la Cámara de Representantes. En relación a las elecciones de 2020, los nuevos distritos favorecen a los republicanos. Conoce más con el mapa interactivo de Politico.