CUBA. La película muestra, según director, lo que no es tan popular sobre la isla. /Plantados.
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La película "Plantados" del director cubano colombiano, Lilo Vilaplana, fue estrenada en marzo y llega a las carteleras europeas presentando testimonios de víctimas reales del régimen de los Castro.
Estrenada en Madrid, este 19 de noviembre, el director ha plasmado las vidas de decenas de presos políticos de Cuba, algunos de ellos han relatado su historia personalmente a La Vanguardia.


El contexto: Los "plantados" son hombres y mujeres que estuvieron presos durante años, muchas veces décadas, que vivieron en condiciones infrahumanas: torturas, violaciones, baños en aguas fecales, abortos obligados, aislamientos en celdas diminutas, fusilamientos aleatorios, prohibición de visitas y de todo tipo de contacto con familias y amigos.

  • El director Lilo Vilaplana ha hablado con los supervivientes de esas cárceles y ha plasmado sus historias en la película. Mas aprovechando el estreno, algunos de esos plantados han viajado a España para contar sus vivencias de primera mano y para recordar que esas prisiones todavía están siendo utilizadas.
  • "Los abusos eran constantes", asegura la exprisionera, Maritza Lugo, "algunas prisioneras quedaban embarazadas y las obligaban a abortar, si se negaban les daban pastillas y les sacaban a su niño". Ella estuvo encerrada cinco años y ahora está exiliada desde 2001 en Miami.


¿Qué dicen?: "El Che tenía como práctica matar y después disparar a la cabeza de los fusilados, disfrutaba mucho con ese tirito de gracia", relata Ernesto Díaz Rodríguez, un plantado que devino en escritor desde una cárcel en la que estuvo 22 años.

  • "Escribí los libros con una letra muy chiquita y escondía los papeles entre las paredes de la celda. Dos plantados tuvieron el valor de arriesgar su libertad al sacarlos de la cárcel escondidos en el recto", dijo el autor de Un testimonio urgente (1977), La campaña del alba (1985), una obra que logró reconocimiento internacional.
  • Ernesto, relató que durante su juicio, frente un centenar de militares, no pudo evitar exclamar "¡Qué bárbaros son!". Eso le valió "una tanda de golpes con las culatas de los fusiles". El abogado defensor, que no conocía al reo, fue otra equivocación: "pidió para mí la pena de muerte cuando el fiscal reclamaba 25 años de cárcel". 
  • "Ingresé en el penal de Boniato donde pasé siete años en el calabozo de castigo, las rejas de acero cubrían las puertas y ventanas y por un hueco en el piso nos daban la ración. Había otro agujero que usábamos para defecar, pero el estar aislado no impidió que me torturasen, me maltratasen y me amenazaran de muerte", relata el plantado de 82 años, que fue tomado como referencia para película de Vilaplana.

Fuente principal de la noticia: La Vanguardia.

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