Para Joe Biden, la batalla presupuestaria tiene lugar a la sombra de una amenaza económica mucho mayor debido a que el gobierno podría traspasar su techo de endeudamiento tan pronto como este mes que comienza. EFE/EPA/CHRISTIAN BRUNA

Lauren Fedor en Washington y Colby Smith en Nueva York

Los legisladores estadounidenses en el Capitolio han vuelto al trabajo después del asueto de Acción de Gracias para encontrarse con un atasco de votaciones clave que serán una nueva prueba para el poder político de Joe Biden, ya en vísperas de Navidad.

Luego de que el presidente promulgara la ley bipartidista de infraestructura de 1,2tn (millones de millones) de dólares a principios de este mes, Chuck Schumer, líder de la mayoría Demócrata en el Senado, se comprometió a la aprobación, antes del 25 de diciembre, de un segundo gran proyecto de ley en la agenda legislativa de Biden – una inversión de $1,75tn en la red de auxilios sociales estadounidense – es un reto considerable dada la larga lista de temas que todavía dividen a su partido.

Paralelamente, el reloj no deja de correr para que los Demócratas acuerden con los Republicanos varios tratos para evitar un cierre del gobierno y un incumplimiento de pagos, y mantener financiada la estructura militar de EEUU.

La senadora Amy Klobuchar (D-MN) comparó el “drama” que se acerca a una “miniserie”, pero insistió que los Demócratas pueden lograr todos los temas de la lista en las próximas semanas.

“Un poco menos de diálogo y un poco más de acción… eso es lo que necesitamos el próximo mes”, dijo Klobuchar a ABC el domingo.

La próxima fecha límite es este viernes, cuando los legisladores de ambas cámaras del Congreso tendrán que acordar el financiamiento del gobierno y exponerse a un cierre que dejaría a miles de empleados federales sin trabajo.

Los Demócratas han indicado que presentarán una “resolución de continuidad”, o medida temporal, tan pronto como hoy martes, para financiar el gobierno por varias semanas más, pateando la lata, quizás hasta comienzos del año próximo.

El otro problema financiero del legislativo concierne la ley de autorización de defensa nacional, un proyecto de ley anual para fondear el estamento militar que muchas veces es disputado debido a que muchos congresistas intentan adjuntar enmiendas no relacionadas al mismo.

Schumer ayer lunes buscaba avanzar el proyecto, pero sus esfuerzos se detuvieron porque los Republicanos consideraron que requería un debate más extenso.

“Estamos hablando de la seguridad del pueblo estadounidense”, dijo Mitch McConnell, líder Republicano del Senado.  “Esto es más importante que los cronogramas políticos de deseos partidistas”.

Las batallas presupuestarias tienen lugar bajo una amenaza aun mayor: el hecho de que el gobierno de EEUU está a punto de traspasar su límite de deuda, posiblemente este próximo mes.

“El techo de la deuda es un factor X que podría enlodar toda la agenda de diciembre”, dijo Ben Koltun, director de investigación en Beacon Policy Advisors.

Janet Yellen, secretaria del Tesoro de Estados Unidos, ha rogado al Congreso a que actúe con rapidez para aumentar el nivel de deuda y evitar una catástrofe financiera, advirtiendo que el gobierno se arriesga a una “insuficiencia de recursos disponibles” luego del 15 de diciembre.

Los miembros del Congreso han estado jugando con el tema de la deuda y el límite de esta durante meses, con los Republicanos insistiendo que los Demócratas deberían aumentarlo “ellos solos” utilizando un complejo procedimiento legislativo conocido como reconciliación presupuestaria, y el partido del presidente diciendo que necesitan el apoyo del GOP para proceder.

Analistas independientes han sugerido que el gobierno podría tener varias semanas, o aún meses, más que lo proyectado por el gobierno antes de llegar a un incumplimiento.

Pero los riesgos ya han alterado a los inversionistas, y las recientes subastas de deuda a corto plazo demuestran que algunos participantes en el mercado buscan limitar su exposición a notas del Tesoro con vencimientos cercanos a la fecha en la cual las negociaciones del Congreso estén en su punto álgido.

Aunque se logre un acuerdo sobre el tope del endeudamiento, eso todavía deja pendiente el plan “Reconstruir Mejor” de Biden, un amplio proyecto de ley de $1,75tn para invertir en educación preescolar, salud pública y políticas ambientales, que el presidente quisiera lograr en las próximas semanas.

Schumer ayer reiteró su intención de aprobar el proyecto de ley, el cual fue aprobado por la Cámara hace un par de semanas, para antes de Navidad, a pesar de que el senador Joe Manchin (D-WV), y otros Demócratas han sonado las alarmas.

Los 50 senadores Demócratas – incluyendo Manchin y Kyrsten Sinema (D-AZ) – tendrán que votar a favor para que la legislación entre en vigor.

Manchin ayer lunes rehusó comprometerse al cronograma navideño, indicando a la prensa cuando le preguntaron si debería retrasarse hasta enero – “esperaremos a ver que se nos presenta”.

Sin embargo, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, se mostró optimista, declarando a la prensa que altos funcionarios de la Casa Blanca habían mantenido “un diálogo cercano” con los legisladores.

“Puedo asegurarles que estamos empujando a todo tren para lograr esto y esperamos que sea en las próximas semanas”, añadió.

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