La aplicación de la ley de inmigración le compete al gobierno federal, pero en el estado de Texas las cosas son de otra forma. La gobernación que encabeza el republicando Greg Abbot con sus departamentos de policías locales y estatales han encontrado una forma de arrestar a los migrantes y no es precisamente por entrar de forma ilegal.

Muchos migrantes piensan que son arrestados por la Policía Fronteriza, pero realmente son funcionarios que se han asociado con los propietarios de los ranchos fronterizos y, de esta forma, los migrantes pueden enfrentar cargos por allanamiento de morada, explica un informe de The New York Times. En el condado de Kinnet, por ejemplo, más de 50 ganaderos se han inscrito en el Departamento de Seguridad Pública de Texas para permitir que la policía estatal patrulle su propiedad y arreste a personas por entrar sin autorización, detalló el Departamento.

Mantente informado de los temas más relevantes de política, economía y salud y cómo afectan a la comunidad latina. Suscríbete aquí a nuestras newsletters. 

El nuevo enfoque se basa en la participación de los funcionarios locales y, hasta ahora, se ha adoptado en solo dos de los 32 condados de la región fronteriza del estado: Kinney, que incluye Brackettville, y Val Verde, su vecino del oeste.

Un vistazo al condado de Brackettville. Este es uno de los lugares donde se ha adoptado este nuevo enfoque. “Quizás en ningún lugar se haya sentido más intensamente”, afirma The New York Times.

  • Se trata de un antiguo puesto fronterizo de 1.700 habitantes conocido por sus ranchos de caza y ganado circundante. Últimamente, asegura NYT, ha estado inundado de policías estatales.
  • La escuela local tuvo que instalar una barrera para protegerse contra los choques de las patrullas que persiguen a alta velocidad. Los helicópteros hacen su aparición en las noches.
  • La mayoría de los residentes, que son hispanos de bajos recursos, se quejan de las nuevas asignaciones de los funcionarios.

Operación Lone Star. Las detenciones de migrantes por allanamiento de morada ha sido uno de los elementos que más ha levantado polvo de la polémica Operación Lone Star, que lanzó el gobernador para proteger la frontera.

  • Al menos unas 2.000 personas han sido arrestadas bajo este programa, a menudo detenidos por semanas sin tener acceso a abogados. Actualmente, más de 1.000 se encuentran recluidos en cárceles estatales que fueron reutilizadas para albergarlos. Niños y mujeres son entregados a los agentes federales.
  • Mientras la policía estatal verifica los documentos de identificación de los detenidos, los hombres no son entregados a las autoridades federales hasta el final de sus casos, un proceso que, hasta ahora, a menudo ha durado varios meses. Entre los que han comparecido ante un juez, a la mayoría se le han desestimado los casos o se les ha puesto en libertad bajo fianza mientras esperan las fechas de las audiencias, dijeron sus abogados.
  • A muchos de los liberados que han solicitado asilo se les ha permitido permanecer en Estados Unidos para continuar con sus casos, dijeron los abogados defensores.
  • El representante Joaquín Castro, un demócrata de San Antonio, solicitó una investigación federal de la Operación Estrella Solitaria, y dirigió una carta al Departamento de Justicia que indicaba que el programa estaba «causando estragos en el sistema judicial de Texas» y ha «llevado directamente a una violación de las leyes estatales y los derechos constitucionales del debido proceso”.
  • Organizaciones defensoras de los derechos humanos como Human Right Watch ya habían advertido esta situación y exigían la intervención federal en el asunto.

Los esfuerzos de Abbot. La gobernación ha dedicado $3 mil millones para una serie de medidas en la frontera, incluido el envío de policías estatales y tropas de la Guardia Estatal de Texas, la creación de una barrera fronteriza con contenedores y el uso de la Guardia Nacional para construir varias millas de cercas a lo largo del Río Grande.

¿Ha ayudado a reducir la migración? Los funcionarios estatales no pudieron decir qué efecto ha tenido el programa en la reducción de los cruces ilegales, que han aumentado a al menos 1.2 millones en Texas en lo que va del año, la cifra más alta registrada en más de dos décadas. 

Con información de The New York Times.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *