El presidente Biden hablando sobre el ómicron | Photo by: Demetrius Freeman — The Washington Post
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WASHINGTON.— Ante la creciente amenaza de la variante ómicron del COVID-19 este invierno, el presidente, Joe Biden, anunciará este martes la entrega de 500 millones de pruebas gratuitas para los hogares, el despliegue de personal médico militar a hospitales, y la expansión de sitios para recibir las vacunas.

Biden anunciará esas y otras medidas durante un discurso desde la Casa Blanca, en unos momentos en que la variante ómicron acapara más del 73% de todos los nuevos casos de COVID-19 en el país, según  datos actualizados de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades. Apenas la semana pasada, el porcentaje fue del 12,6%.

Una funcionaria de alto rango de la Administración, que pidió el anonimato, adelantó a la prensa durante una conferencia telefónica anoche que estas medidas se suman a las que anunció el gobierno federal a principios de mes para fortalecer la protección de la población, porque persiste la incertidumbre sobre si organizar eventos familiares, cómo protegerse y si el país se encamina hacia otro cierre de la economía.

“Debemos tomar con seriedad el ómicron, pero se trata de una causa para preocuparse, pero no es una causa para el pánico. Tenemos las herramientas, tenemos el conocimiento, tenemos la planificación para superar esto. Si tienen todas las vacunas, especialmente la tercera dosis, están completamente protegidos”, subrayó.

Según una hoja de datos distribuida por la Casa Blanca, las medidas tienen el objetivo de contrarrestar el impacto que están teniendo en el sistema de salud las personas que no se han vacunado, y de aumentar el acceso a las pruebas y vacunas gratuitas para así “proteger a la gente y mantener abiertas nuestras escuelas y la economía.

Consultado por El Tiempo Latino, un funcionario de la Casa Blanca explicó que, respecto al acercamiento a los hispanos, “estamos haciendo un montón a través del Departamento de Salud y su campaña ‘juntos sí podemos’ , estamos asegurando que estén disponibles las vacunas y refuerzos, como en centros de salud comunitarios” y lugares de alto riesgo de contagio.

Más medidas contra el COVID-19
La pandemia del COVID-19, declarada oficialmente en marzo de 2020, ya ha causado más de 803,000 muertos tan sólo en Estados Unidos, y la variante del ómicron dificulta los esfuerzos por erradicarla.

Ante este panorama, la funcionaria explicó que las medidas que anunciará Biden se enmarcan en la continua campaña de vacunación del gobierno y se aglutinan en tres categorías: apoyo logístico a hospitales; aumento de pruebas gratuitas del COVID-19, y la expansión de los sitios para recibir la vacuna.

A continuación, un resumen de las principales medidas previstas por Biden:

  • El gobierno ofrecerá a partir de enero 500 millones de pruebas rápidas gratuitas para uso en el hogar, que el público podrá solicitar en una página web habilitada para este fin. Se recomienda consultar las guías del CDC sobre la administración de estas pruebas en el hogar.
  • El gobierno ampliará el número de clínicas que ofrecen las vacunas gratuitas, incluso si cita previa, en los lugares con mayor demanda en las próximas semanas. También se prevé que el mes próximo las farmacias aumenten los sitios de vacunación para menores.
  • El gobierno aumentará los sitios para las pruebas rápidas en todo el país, comenzando con la ciudad de Nueva York esta semana. La idea es ayudar a las personas a buscar tratamiento en cuanto se detectan los síntomas.
  • Despliegue entre enero y febrero de mil soldados, entre doctores, enfermeras, paramédicos y demás personal, a hospitales que requieran ayuda adicional.  Los primeros partirán este miércoles a Wisconsin e Indiana, y otros se desplazarán a sitios según la necesidad y severidad de la situación.
  • Despliegue de seis equipos de respuesta de emergencia, cada uno con más de 100 personal médico, a Michigan, Indiana, Wisconsin, Arizona, New Hampshire y Vermont. La cifra se suma a los 300 ya desplegados desde el mes pasado.
  • La Administración Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA) evaluará las necesidades de los hospitales de cara a la llegada del invierno, y dispondrá de recursos para ampliar el número de camas. La agencia tendrá listas centenares de ambulancias y equipos médicos para el traslado de pacientes entre hospitales.

No prevén otro cierre del país
La funcionaria descartó que el gobierno declare otro cierre de la economía porque, a su juicio, las medidas que ha tomado la Administración, especialmente el incentivar el uso de mascarillas, son suficientes para hacer frente a la crisis actual.

“Tenemos la meta, más que nunca en esta pandemia, de que no haya necesidad de cerrar las escuelas y nuestra economía… nuestras vacunas funcionan contra el ómicron, especialmente si se han puesto (la tercera dosis). Tenemos una fuerte guía sobre el uso de mascarillas y le estamos pidiendo a los estadounidenses que la sigan”, enfatizó la funcionaria.

“Estamos preparados para lo que creemos será un aumento en las hospitalizaciones de personas sin vacunas en los próximos meses” debido a la nueva variante, agregó.

La creciente amenaza de ómicron
Se calcula que, en la actualidad, hay unos 40 millones de personas en EEUU que aún no han recibido la vacuna pese a ser elegibles.

Aunque las personas vacunadas aún pueden contagiarse del COVID-19 sin padecer síntomas, la situación es mucho más peligrosa para las no vacunadas, que tienen ocho veces más probabilidades de enfermarse gravemente y catorce veces más probabilidades de morir si contraen la enfermedad, según la funcionaria de la Administración.

Es que esta variante, que en realidad contiene unas 50 mutaciones, está superando entre dos a tres veces la velocidad con la que se propagó la variante del delta.  Y si las personas no se vacunan, el virus tiende a fortalecerse y expandirse: la Organización Mundial de la Salud ha dicho que los casos de ómicron se están duplicando cada día y medio a tres días.

Según un análisis de la Fundación de la Familia Kaiser, el 63% de las personas no vacunadas son de raza blanca, y la tasa de vacunación ha mejorado particularmente entre los hispanos conforme ha incrementado el acceso a las vacunas.  Los CDC reportaron datos sobre la raza o etnia del 70% de las personas que habían recibido al menos una primera dosis. De ese total, el 58% eran blancos, seguidos por un 10% de afroamericanos, un 19% de hispanos, y un 6% de asiáticos.

En parte para disminuir las desigualdades de acceso, el gobierno de Biden autorizó la distribución gratuita de las vacunas en 90,000 sitios en todo el país, que pueden localizarse con una simple búsqueda en Google.

La variante del ómicron fue detectada por primera vez a finales de noviembre pasado en Sudáfrica, pero ha provocado medidas de emergencia en al menos 75 países, incluyendo la cancelación de vuelos desde y hacia Europa.

En EEUU, el aumento de casos de COVID-19 ha provocado la suspensión o cancelación de centenares de eventos culturales y deportivos, incluyendo los espectáculos de Broadway, cruceros y partidos de fútbol americano.

En el área de la capital estadounidense, la situación es tan alarmante que la alcaldesa Muriel Bowser declaró este lunes un estado de emergencia, bajo el cual se restableció el uso obligatorio de las mascarillas en sitios interiores hasta al menos el próximo 31 de enero, y se amplió el requisito de las vacunas entre los trabajadores públicos.

Otras ciudades, como Boston y Nueva York, también han sonado la alarma ante el aumento de contagios con la cepa de ómicron y han adoptado el uso obligatorio de mascarillas en sitios de congregación pública como gimnasios y restaurantes.

En el caso del estado de Nueva York, como ocurre en otros lugares, muchas personas se niegan a obedecer las órdenes de la gobernadora Kathy Hochul sobre el uso de las mascarillas, pese a las autoridades pueden imponer una multa de hasta mil dólares.

El pasado fin de semana, Anthony Fauci, principal experto en enfermedades infecciosas en EEUU, advirtió de que solo es cuestión de semanas para que la cepa del omicron sea la variante dominante y pueda abrumar a los sistemas hospitalarios ya afectados por los casos causados por el delta.

“Además del sufrimiento y muertes, que inevitablemente aumentarán si de hecho tenemos esa convergencia en los meses de invierno de gripe, omicron y delta, podríamos abrumar nuestros sistemas hospitalarios”, agregó Fauci durante un evento de la fundación de la Cámara de Comercio.

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