TRÁNSITO. Decenas de migrantes centroamericanos con niños cruzan el Río Bravo hacia Estados Unidos, el pasado viernes 5 de febrero, desde la fronteriza Ciudad Juárez. | Foto: EFE/Luis Torres.

Según reportó la Secretaría de Gobierno de México, las autoridades migratorias estadounidenses entregaron a México a 19 mil 793 menores, al corte de octubre de 2021. Esto contrasta con los 12 mil 736 menores que fueron deportados en 2019, bajo la administración de Trump, reflejando un aumento del 30%.

Contexto: En un panorama de repunte de la migración en América del Norte, la evolución del flujo de niñas, niños y adolescentes (centroamericanos principalmente) enviados a México a partir de 2014, pese a la relativa reducción de las cifras en 2017 y 2018, ha ido en aumento.

  • En diciembre pasado, el gobierno de Estados Unidos se retiró de las negociaciones para un acuerdo que pondría fin a las demandas presentadas a nombre de padres e hijos que fueron separados por la fuerza bajo la política fronteriza de cero tolerancia del gobierno de Donald Trump. 
  • Funcionarios del Departamento de Justicia informaron a los abogados de los demandantes en una conferencia telefónica que el gobierno no ofrecerá un acuerdo general para los casos de separación de familias, y en lugar de ello se defenderá caso por caso en la corte, indicó Lee Gelernt, un abogado de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés), que presentó una de las demandas.
  • ¿Por qué es importante? Un informe publicado por Amnistía Internacional, en junio de 2021, señaló que los gobiernos de Estados Unidos y México están devolviendo a decenas de miles de niños y niñas no acompañados que buscan seguridad a los países de los que acaban de huir, sin un proceso de selección adecuado y sin brindarles protección frente a los peligros a los que se pueden enfrentar a su regreso.
  • Los niños y las niñas representan uno de cada tres migrantes y solicitantes de asilo en la región, incluidos muchos a quienes han obligado a cruzar separados de sus familias solicitantes de asilo, tras ser rechazados por las autoridades fronterizas de Estados Unidos.
  • En 2020, en pleno auge de la pandemia, la administración de Trump puso en marcha el Título 42, bajo el cual las autoridades migratorias estadounidenses en la frontera podían expulsar inmediatamente a cualquier persona que ingresara sin autorización “por intereses de salud pública”, sin reconocer el derecho a solicitar asilo y protección. 
  • Cuando el presidente Biden comenzó su mandato en enero, el nuevo gobierno federal continuó con la política, sosteniendo que es “necesario limitar la propagación del coronavirus”, pero después de que 16.000 niños que viajaban sin uno de sus padres fueran expulsados de Estados Unidos en virtud del Título 42, la administración de Biden eximió de la política a los menores no acompañados.
  • Amnistía internacional explicó que la retención “ilegal e hipócrita” de la orden del Título 42 por parte de la administración Biden, con una exención solo para niños no acompañados, tuvo dos consecuencias inmediatas:
  •  Estos niños, principalmente de América Central y México, se vieron obligados a separarse de sus familias y cruzar la frontera solos y solicitar protección en los EE.UU., ya que si ellos y sus familias buscaban protección juntos, los adultos serían expulsados bajo el Título 42. 
  • A medida que las autoridades fronterizas continuaba rechazando a menores en muchos puertos de entrada oficiales, aquellos niños que cruzaban irregularmente

a los EE. UU. terminaron detenidos por más tiempo del permitido legalmente en las 

estaciones de inmigración de la patrulla fronteriza. (Esos centros de detención fronterizos ya eran conocidos por el maltrato de niños migrantes en 2019, incluso antes de la pandemia). 

Menores y caravanas: Según la Unidad de Análisis de Política Migratoria (UPM) de la Secretaría de Gobernación de México, la proporción de niños y adolescentes que viajan acompañados ha ido disminuyendo. 

  • “Una hipótesis detrás de este incremento de no acompañados puede asociarse al fenómeno de las caravanas migrantes, ya que en años anteriores se veía a familias completas transitar por México”, señala el documento de la UPM.

Con información de: La Jornada, Amnistía Internacional y LA Times

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