La escultura de la estrella, símbolo de la OTAN en su sede de Bruselas. FOTO: Bloomberg por Marlene Awaad.

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Los aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y Rusia discutieron «diferencias significativas» durante su primera reunión en más de dos años, buscando aliviar las tensiones sobre la acumulación de tropas de Moscú cerca de Ucrania, dijo el miércoles el principal funcionario de la alianza.

Las dos partes no acordaron una fecha para una próxima reunión. El secretario general Jens Stoltenberg dijo que la OTAN está dispuesta a reunirse nuevamente, pero que Rusia no estaba preparada para comprometerse a un cronograma.

«No fue un diálogo fácil, pero es exactamente por eso que esta reunión era tan importante», dijo Stoltenberg en una conferencia de prensa, y agregó que la OTAN quiere que Rusia reduzca las tensiones con Ucrania.

No hubo señales de progreso sobre una de las principales demandas de Moscú, que la alianza dejara de aceptar nuevos miembros. Stoltenberg reiteró que sólo la OTAN y los países candidatos pueden decidir sobre la membresía y dijo que Rusia «no tiene derecho a veto» sobre si Ucrania tiene derecho a ingresar a la unión.

Las conversaciones duraron una hora más de lo esperado, según una persona familiarizada con el asunto. El encuentro se produce después de una reunión entre Estados Unidos y Rusia en Ginebra a principios de esta semana, y a la par de los esfuerzos de diplomáticos occidentales por descifrar cuáles son las verdaderas intenciones del presidente ruso, Vladimir Putin, respecto a Ucrania.

Los temas de la reunión del miércoles en la sede de la OTAN en Bruselas incluyeron las más de 100.000 tropas que Rusia ha concentrado en su frontera con Ucrania, lo que ha generado temores de que esté preparando una invasión, así como las demandas de Moscú de frenar la expansión de la alianza hacia el este.

La subsecretaria de Estado de los Estados Unidos, Wendy Sherman, y el viceministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Alexander Grushko, presentarán separadamente sus conclusiones individuales de la reunión.

Según personas cercanas a las negociaciones, la sesión del lunes en Ginebra no le dio a Estados Unidos y sus aliados mucha información sobre el tema fundamental de los próximos pasos de Putin.

Como Moscú había telegrafiado esta semana, los diplomáticos rusos parecían tener poco espacio para ir más allá de las amplias demandas que el Kremlin había presentado a finales del año pasado, a pesar de que Occidente las rechazó casi de inmediato.

Al mismo tiempo, Moscú continúa acumulando tropas cerca de la frontera con Ucrania, desafiando los llamados de la OTAN a la distensión. Los funcionarios occidentales están cada vez más preocupados de que el Kremlin pueda mantener sus fuerzas desplegadas durante un largo período, ejerciendo presión incluso sin llevar a cabo una invasión como tal. Además, Rusia podría intensificar sus esfuerzos para desestabilizar Ucrania a través de ciberataques u otros medios.

Por su parte, Moscú ha enviado señales mixtas sobre las conversaciones de esta semana, señalando su satisfacción de que Estados Unidos finalmente esté tomando en serio sus preocupaciones, pero advirtiendo que se necesita más progreso, y rápido. Pero Rusia no ha dado muchas señales de lo que podría hacer si la diplomacia falla, aunque ha insinuado posibles nuevos despliegues de armas que podrían amenazar a Occidente.

Funcionarios rusos han promocionado como un triunfo lo que describen como el acuerdo de Estados Unidos y sus aliados para finalmente discutir seriamente las preocupaciones de seguridad del Kremlin después de años de haberlas ignorado. El Kremlin, que ha negado cualquier plan para invadir Ucrania, dijo que la decisión de continuar con la diplomacia se basará en gran medida en el resultado de las discusiones del miércoles.

Una guerra entre la OTAN y Rusia es «impensable» porque conduciría a un conflicto global mucho más amplio, advirtió el primer ministro letón, Krisjanis Karins, en una entrevista con TV3. «Rusia no les teme a las fuerzas de la OTAN, Rusia teme a la democracia de Ucrania», dijo Karins hoy miércoles.

Las reuniones del Consejo OTAN-Rusia se habían congelado desde un encuentro en 2019, en medio de tensiones sobre temas que incluyeron la anexión rusa de Crimea, un conflicto militar respaldado por Moscú en el este de Ucrania e impases por presunto espionaje.

Las conversaciones de la OTAN serán seguidas mañana jueves por un diálogo en Viena en el marco de la Organización para la Seguridad y la Cooperación Europea, integrada por 57 naciones.

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