La ola de casos de la variante ómicron a lo largo del corredor de la Interestatal 95, desde el Atlántico Medio hasta Nueva Inglaterra, muestra signos de desaceleración. Así lo reportan funcionarios de salud y epidemiólogos: el punto de inflexión del coronavirus podría estar cerca. Pero con el optimismo también se debe tener cautela.

El contexto: La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul (D), informó el martes que las tasas de pruebas que dan positivo parecen estar disminuyendo, particularmente en la ciudad de Nueva York, que surgió inicialmente como un epicentro de la variante ómicron.

  • Los niveles de coronavirus en las aguas residuales del área de Boston están cayendo, una señal prometedora porque anteriormente eran alarmantemente altos.
  • El Children’s Hospital of Philadelphia ha visto disminuir la tasa de maestros que dieron positivo durante la evaluación semanal de asintomáticos. Entre Navidad y Año Nuevo la tasa fue de 25% y en los últimos días de 2%.
  • Los expertos prevén tendencias similares en el Atlántico Medio, donde las infecciones se han ralentizado en el Distrito de Columbia y Maryland, pero la tensión constante en los hospitales llevó a los funcionarios a declarar emergencias.
  • La ciudad de Nueva York todavía tiene un promedio de 40 mil infecciones por día. Si bien el ómicron parece causar una enfermedad más leve con una tasa de hospitalización más baja, el alto volumen de casos a la vez ha provocado largas esperas en la sala de emergencias y escasez de personal en algunos centros médicos.

¿Y ahora qué? Los expertos advierten que estos datos son todavía iniciales para predecir la trayectoria de un virus que ha demostrado repetidamente ser impredecible. También es demasiado pronto para declarar una rápida disminución de las infecciones tras los altos picos, como se observó en Sudáfrica y Londres.

  • Los casos siguen siendo alarmantemente altos. Pero hay buenas noticias.
  • David Rubin, quien rastrea las tendencias nacionales de coronavirus para PolicyLab en el Children’s Hospital of Philadelphia, afirma que los datos federales muestran una fuerte disminución en las visitas a la sala de emergencias por coronavirus en el noreste; y que el resto de la nación está en camino de seguir un camino similar.

¿Qué dicen? “Esto es, para mí, un rayo de esperanza, un rayo de esperanza en un momento en que lo necesitamos desesperadamente”, expresó Kathy  Hochul en una conferencia de prensa.

  • “Ómicron se parece más a una inundación repentina que a una ola. Llega a niveles enormemente altos muy rápidamente y luego, según en otras partes del mundo, puede bajar muy rápidamente”, comentó Tom Frieden, exdirector de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y comisionado de salud de la ciudad de Nueva York.
  • “Sabemos que cuantas más personas estén al día con sus vacunas, menos muertes habrá, menos hospitalizaciones habrá y menos trastornos económicos habrá”, añadió Frieden.

Fuente principal de la noticia: The Washington Post.

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