Occidente estudia nuevas sanciones como medida de presión para impedir que Rusia invada Ucrania.

Estados Unidos y la UE amenazan con nuevas sanciones a Moscú por temor a una invasión de Ucrania. Según informes, se ha descartado excluir a los bancos rusos del sistema de pagos global SWIFT. ¿Qué opciones quedan?

Occidente estudia nuevas sanciones como medida de presión para impedir que Rusia invada Ucrania.

Diplomáticos de Estados Unidos y Europa continúan amenazando a Rusia con nuevas sanciones en un intento por detener una temida invasión a Ucrania. Pero persiste la confusión sobre qué sanciones podrían imponerse.

Durante su visita a Kiev el martes (18.1.2022), la ministra de Relaciones Exteriores de Alemania, Annalena Baerbock, advirtió que Moscú pagaría un "precio alto" si la crisis no podía resolverse por medios diplomáticos.

Su homólogo estadounidense, Anthony Blinken, advirtió el mes pasado de "consecuencias masivas" si el presidente ruso, Vladimir Putin, ordena una acción militar contra Ucrania, después de que el Kremlin acumulara unos 100.000 soldados en la frontera común.

El sistema de pagos SWIFT

Al mismo tiempo, surgieron rumores de que Washington podría buscar la denominada opción nuclear de excluir a los bancos rusos del sistema de pagos SWIFT (Sociedad para las Telecomunicaciones Financieras Interbancarias Mundiales), una red global utilizada por casi todas las instituciones financieras para transferir sumas de dinero entre sí.

La exclusión de SWIFT, que es responsable de 35 millones de transacciones diarias que mueven unos cinco billones de dólares en todo el mundo, causaría un gran problema en la economía rusa, según varios analistas financieros.

Annalena Baerbock, ministra alemana de Relaciones Exteriores, junto a su homólogo ucraniano, Dmytro Kuleba.

Además de dificultar que los bancos rusos realicen y reciban pagos internacionales, la medida probablemente debilitaría significativamente el rublo, la moneda rusa. Y los gigantes energéticos del país se verían particularmente afectados.

Aunque la medida se consideraba eficaz para obligar a Putin a alejarse de la guerra, el diario económico alemán Handelsblatt citó hace dos días a fuentes del Gobierno alemán diciendo que una exclusión de SWIFT ahora está fuera de discusión.

Los bancos rusos podrían ser el objetivo

Según el Handelsblatt , la medida se descartó porque también desestabilizaría a los mercados financieros mundiales y promovería el desarrollo de sistemas de pago alternativos que no estarían sujetos a la supervisión de los países occidentales.

Rusia y China ya han desarrollado sus propias alternativas a SWIFT, pero aún no tienen la misma cobertura global. Sin embargo, un portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca rechazó lo publicado por el Handelsblatt.

"Ninguna opción está descartada. Seguimos consultando muy de cerca con nuestros homólogos europeos sobre las graves consecuencias para Rusia si continúa invadiendo Ucrania", dijo el portavoz a la agencia de noticias Reuters.

No han trascendido muchos detalles sobre la forma en que los bancos rusos podrían ser atacados esta vez, pero Alemania quiere evitar que las restricciones sean tan estrictas que dificulten a Europa el pago de las importaciones de gas y petróleo procedentes de Rusia, según el periódico.

La Unión Europea y EE.UU. presionan a Berlín para que se detenga la aprobación del gasoducto Nord Stream 2.

¿Aislada como Corea del Norte?

El diario británico Financial Times informó que las sanciones podrían ser similares a las impuestas contra Irán y Corea del Norte, que casi han aislado a ambos países de la economía global. En 2012, Irán se convirtió en el único país hasta la fecha excluido de SWIFT como parte de las sanciones occidentales contra su programa nuclear.

Estados Unidos y la UE impusieron previamente sanciones a los bancos y empresas rusas tras la anexión de Crimea por parte de Moscú en 2014, territorio reconocido por las Naciones Unidas como perteneciente a Ucrania.

Las restricciones dirigidas a los sectores armamentístico y energético de Rusia limitan el acceso a los mercados financieros de la UE y Estados Unidos. Por eso, los líderes empresariales alemanes pidieron la relajación de esas sanciones, ya que la mayor economía europea tiene mucho que perder si se imponen nuevas sanciones a Moscú.

Vladimir Putin, presidente de Rusia.

La discusión en torno al gasoducto

Por ejemplo, el Nord Stream 2, un nuevo gasoducto que atraviesa el Mar Báltico desde Rusia hasta Alemania, se completó a fines del año pasado, pero aún no ha recibido la aprobación operativa de las autoridades alemanas.

El gasoducto llevará más gas ruso a Europa occidental. Pero quienes se oponen al proyecto, entre ellos Ucrania y Estados Unidos, sostienen que haría que Europa fuera demasiado dependiente de la energía rusa.

Berlín está bajo una intensa presión de EE. UU. y la Unión Europea para que detenga la aprobación de Nord Stream 2 como parte de las sanciones. El presidente del Comité de Asuntos Exteriores de Alemania, Michael Roth, aseguró a la emisora ​​ARD que Berlín no podía descartar utilizar el gasoducto como palanca contra una agresión rusa a Ucrania.

"Si realmente llegamos a las sanciones, y todavía espero que podamos evitar eso, entonces no podemos descartar de antemano cosas que puedan exigir nuestros socios de la Unión Europea", aseguró Roth.

Mientras tanto, el ministro ruso de Finanzas, Anton Siluanov, advirtió la semana pasada que, aunque las nuevas sanciones serían "desagradables", el país las soportaría: "Si surgen estos riesgos, creo que nuestras instituciones financieras pueden manejarlo".

(ct/ms)

Etiquetado: