Tal día como hoy, Joe Biden se preparaba para empezar su nuevo trabajo: ser el 46° presidente de los Estados Unidos. Ese 20 de enero revocó la prohibición de Trump sobre la entrada de personas de países de mayoría musulmana. Un día después, los migrantes tendrían un alivio patrocinado por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés): dejarían de inscribir personas en el polémico programa de Trump que envió a más de 70.000 inmigrantes de vuelta a México desde su implementación en 2019. Parecía comenzar con buen pie.

Un año después, y a pesar del empuje para reformar el sistema migratorio, el saldo no es bien valorado. “Todavía hay retrasos increíblemente grandes en el sistema y para arreglar eso tomará mucho tiempo”, dice el asesor de políticas del American Immigration Council, Aaron Reinchlin-Melnick, una organización sin fines de lucro con sede en Washington D.C. que aboga por inmigrantes a los Estados Unidos.

Reinchlin-Melnick define el sistema que recibió Biden como “roto” y “disfuncional”. Aunque hay progresos en otras áreas, como la revocación de al menos cuatro políticas que afectaban el proceso de visado y la reunificación de familias separadas, hay dos políticas de la era Trump que siguen vigentes, y que según el analista de la organización, son políticas que trabajan en coalición: el Título 42 y los Protocolos de Protección al Migrante. Además, enfrenta niveles históricos de migrantes intentando cruzar la frontera dentro de un movimiento migratorio global.

“Hay respuestas muy simplistas sobre por qué nuestras estadísticas son altas en este momento. La respuesta simplista que escuchará de muchos en la derecha es que Joe Biden llamó a abrir las fronteras. 60% de todos los que llegaron a la frontera el año pasado fueron rápidamente expulsados o deportados, con un 10% en los centros de detención de ICE. Hay 30% de las personas que no son detenidas, expulsadas o deportadas… Eso no es tener fronteras abiertas”, explica Reinchlin-Melnick en entrevista con El Tiempo Latino

En parte, podría ser a un cambio en la percepción de Biden, aunque la práctica sea otra cosa. “Hay una gran sensación que la gente tiene de que Biden no será un monstruo tan cruel como Donald Trump y así tienes una situación en la que incluso si la política permanece sin cambios, las personas elegirán venir porque creyeron que Biden es una mejor persona que Trump y es más probable que los trate con humanidad”. Pero aclara: “En septiembre de 2020 ya estábamos viendo niveles históricos de inmigración en patrones que no habíamos visto en más de una década”.


La lupa sobre Remain in Mexico

Fotografía fechada el 8 de diciembre de de 2021 de las carpas situadas en Ciudad Juárez (México) en las que son recibidos los migrantes deportados para su posterior trasladado a albergues, en virtud del programa "Quédate en México", por el puente Internacional Reforma, en Ciudad Juárez, estado de Chihuahua (México) | Foto EFE/ Luis Torres

Remain in Mexico fue reimplementada en diciembre tras la orden de un tribunal, después de una larga batalla legal durante el año pasado ¿Por qué ha sido tan difícil anular este programa?
—Una de las primeras cosas que hizo Biden fue terminar los Protocolos de Protección al Migrante, también conocido como Quédate en México. Un tribunal en agosto dio dos razones para reimplementarlo: La primera es sobre una ley que se llama Administrative Procedure Act [Ley de procedimientos administrativos]. Esta ley tiene las normas que deben seguir las agencias del gobierno federal antes de hacer una acción como empezar o terminar Quédate en México. En la última administración, Trump trató de terminar el DACA, que protege a los niños llegados a Estados Unidos en la infancia. La Corte dijo que el señor Trump no siguió la normativa correcta para terminar el programa. Esa es la misma razón que usó el tribunal con la terminación del MPP, ya que la administración Biden no explicó el motivo con suficientes hechos.

La otra razón es la más importante. El tribunal dijo que una ley de 1997 requiere un programa como Remain in Mexico. Luego, una corte de apelación también estuvo de acuerdo en que esa ley requiere que cualquier administración debe tener un programa como ese. Es una decisión muy extraña porque Quédate en México no existía antes de 2019. Esa es una de las razones por las que Biden le ha pedido a la Corte Suprema que intervenga.

Hablas de la Sección 1225 (b)(2)(C) del Código de Estados Unidos
—Sí, es un argumento muy extraño. Espero que la Corte Suprema resuelva el asunto porque si eso es así, ningún presidente puede terminar Quédate en México permanentemente.

—¿Hay algún precedente en el que la Corte Suprema haya intervenido en casos de inmigración?
—Sí. La Corte Suprema casi todos los años tiene un caso sobre la ley de inmigración y algunos años tiene casos muy importantes, otros no tanto. Por ejemplo, en 2020 la Corte Suprema tomó el caso de DACA. No es extraño. Es muy común.

“Lo que la administración Biden debería darse cuenta en 2022 es que simplemente tomar medidas enérgicas aún más fuertes no resolverá las razones por las que las personas abandonan sus países en primer lugar”

Aaron Reinchlin-Melnick

Hay una serie de cambios en el MPP: amplió las categorías de detección de vulnerabilidad, las personas que tienen posibilidades de persecución o tortura en México podrían ser excluidas del programa, prometen vacunas, transportes y aumentar el acceso a un abogado en México ¿Esos cambios son posibles considerando MPP 1.0?
—Tenemos que reconocer que hay mayores protecciones, pero la realidad es que la frontera mexicana sigue siendo peligrosa, especialmente para los migrantes. Hay muchos que no tienen dinero, seguridad o dónde quedarse. Acceder a los abogados que viven en los Estados Unidos, estando en México, sigue siendo muy difícil.

Otra de las promesas es procesar los casos de MPP máximo durante seis meses. El sistema de inmigración tiene un retraso de 1,5 millones de casos pendientes ¿Crees que el gobierno estadounidense pueda cumplir con eso?
—Las personas que son inscritas en el programa Remain in Mexico no pasarían al retraso de 1,5 millones de casos. Se les otorgarán audiencias aceleradas. La administración de Biden ha dicho que intentará que todos los casos sean escuchados dentro de seis meses. Sin embargo, la administración de Trump dijo lo mismo y muy rápidamente se demostró lo contrario. En ese momento, las audiencias judiciales se suspendieron en marzo de 2020 debido a la pandemia. En algunos lugares, la gente esperó más de un año por su caso judicial.

Y no está claro cómo la administración de Biden espera cumplir esa promesa esta vez. Dijeron que solo devolverán a 30 personas por día en cada uno de los siete lugares a lo largo de la frontera una vez que el MPP se restablezca por completo en toda la frontera. Se trata de 210 personas todos los días y en el transcurso de un mes será entre 6.200 y 6.500 personas cada mes. Y así, dentro de un año, la administración de Biden superaría rápidamente el número total de personas ingresadas en MPP bajo la administración Trump.

No sabemos si realmente alcanzarán esos números; no hay forma de que puedan garantizar que las audiencias se realicen dentro de los seis meses, absolutamente imposible. Entonces, la única forma de que alcancen esa garantía será limitando severamente la cantidad de personas que pueden incluirse en el programa. Y parece poco probable que vayan a hacer eso, por lo que, hablando de manera realista, no veo la forma en que la administración de Biden cumpla esa promesa. Es posible, pero la única forma de hacerlo sería enviar a un número muy pequeño de personas de regreso a México bajo el MPP.


Remain in México y Título 42 van de la mano

Migrantes procedentes de Haití en el río Bravo esperan para cruzar rumbo a Estados Unidos, en Ciudad Acuña, estado de Coahuila (México) el 18 de septiembre de 2021. En ese entonces, más de 10.000 migrantes llegaron a las ciudades fronterizas de Del Rio (Texas) en Estados Unidos y Ciudad Acuña en México, y esperaron bajo el puente internacional que la solicitud de asilo sea procesada por las autoridades de Estados Unidos | Foto EFE/Miguel Sierra

—El American Immigration Council dijo en un informe que el MPP 2.0 “inicialmente será usado para complementar el Título 42, en lugar de suplantarlo” ¿Podrías ahondar en eso?
—Quédate en México es un programa menor en la frontera. El más importante es el Título 42, una política del presidente Trump que el señor Biden aún usa y que le da poder a la patrulla fronteriza para expulsar a todas las personas que crucen la frontera. Sin embargo, la patrulla fronteriza no puede expulsar a una persona si México no le da permiso a los Estados Unidos de que recibirá a esas personas. Cuando comenzó la pandemia de 2020, México dijo que Estados Unidos puede expulsar a México personas de México, Guatemala, Honduras y El Salvador bajo el Título 42.

Si la persona viene de un país, que no es de esos cuatro, la única forma es que los pueda expulsar es por avión y hay varios países que no le dan mucho permiso a Estados Unidos para deportar por avión. Por ejemplo, hay casos de Nicaragua en los que solo hay dos o tres aviones por mes. Lo mismo pasa con Venezuela. No es posible expulsar a miles de personas. Pero ahora cientos de personas están llegando a la frontera y la administración Biden no puede usar Título 42, pero es posible que puedan usar Quédate en México, porque México hizo el acuerdo con Estados Unidos de que recibirá a las personas, pero no con Título 42. Con el MPP las personas tendrán una oportunidad de buscar asilo, pero es muy pequeña. Esa es la realidad de la frontera de los últimos dos o tres años. Es complicado y casi arbitrario. Es un sistema donde es más importante de dónde vienes. 

—¿Esa es la razón por la cual el MPP 2.0 fue extendido a todos los países del hemisferio occidental (a excepción de México) e incluyó a países como Haití?
—Esa es la razón por la que pensamos. Bajo la administración Trump, se inscriben en Remain in Mexico solo a las personas que hablaban español y las de Brasil. Ahora, la administración Biden decidió que todas las personas que vienen de países del hemisferio occidental son elegibles. 

—Más de 70.000 personas fueron inscritas en el MPP desde enero de 2019 hasta enero de 2021 cuando dejaron de inscribir personas en el programa. Sin el MPP, Biden expulsó a más de 700.000 personas entre febrero y septiembre de 2021 bajo el Título 42. Eso es todas las personas inscritas históricamente en el MPP multiplicadas por 10. Es una política más amplia
—El Título 42 todavía está en vigor y, lo más probable, es que la mayoría de las personas que llegan a la frontera sean expulsadas ​​y no tengan la oportunidad de solicitar asilo. Sin embargo, la posibilidad de que una persona sea expulsada bajo el Título 42 es significativamente mayor si esa persona proviene de un país que México permite que sea expulsada de regreso a México.

Esto te lo comentaba antes: Si eres de México, Guatemala, Honduras y El Salvador y quieres pedir asilo en los Estados Unidos, ahorita eso es muy difícil, porque lo más probable es que seas expulsado y no puedas solicitar asilo. Si eres de un país que no es uno de esos cuatro, como Cuba, Venezuela, Colombia o Nicaragua, es más probable que puedas permanecer en los Estados Unidos y solicitar asilo sin ser expulsado, y eso es solo porque México no permitiría que Estados Unidos expulse a personas de esas nacionalidades de regreso a México. Tampoco es posible que Estados Unidos expulse a todos los demás por avión, simplemente no hay suficientes aviones, o no hay suficiente permiso de otros países para permitirles enviar de regreso a tantas personas.

“La crisis migratoria es mucho más grande que los Estados Unidos y nuestras políticas deben reflejar eso”

Aaron Reinchlin-Melnick

—Usualmente se dice que cuando se inscribe a las personas en MPP o son expulsadas bajo el Título 42 es una decisión arbitraria. Pero no parece tan arbitrario. Ellos consideran que nacionalidad debe ser expulsada y cuál no
—Veo tu punto. Hay algunas reglas no escritas sobre cosas como la nacionalidad. Pero el problema es que esas reglas no están escritas y por eso digo que son arbitrarias. Si tú eres hondureño, huyendo de la persecución política, y vas a los Estados Unidos a buscar asilo, las probabilidades de hacerlo son más bajas que las de, por ejemplo, un brasileño huyendo de la persecución política. Lo único que importa en este caso son las restricciones y límites de recursos en el lado estadounidense de la frontera y también lo que se ha acordado con México. 

Ninguna de estas restricciones están escritas formalmente en la política de Título 42 o MPP. Son solo como funcionan las cosas, de formas no escritas. Por eso es arbitrario. Aunque puedes explicarlo, no es consistente entre personas que a menudo se encuentran en situaciones similares. Todo se reduce a su nacionalidad, de dónde vienen y muchas veces si tienen o no un niño con ellos. 

—Biden prometió crear un sistema de inmigración “seguro y humano” que abordaría las causas de la migración. Considerando el año pasado, ¿qué tan lejos o cerca está el gobierno estadounidense de esa meta?
—El gobierno de Estados Unidos no ha llegado muy lejos para cumplir esa meta. Aún queda mucho trabajo por hacer. 

¿Cuál es el mayor reto que tiene la administración Biden en 2022 en materia de inmigración?
—Creo que la migración a través de la frontera sur seguirá siendo el desafío número uno, pero debemos tener en cuenta que esta es una crisis migratoria global. La gente está saliendo de todo el mundo y no solo están yendo a Estados Unidos. Lo que la administración Biden debería darse cuenta en 2022 es que simplemente tomar medidas enérgicas aún más fuertes no resolverá las razones por las que las personas abandonan sus países en primer lugar. La crisis migratoria es mucho más grande que los Estados Unidos y nuestras políticas deben reflejar eso.