Kamala Harris Honduras
POLÍTICA. Viajará a Honduras/EFE

La vicepresidenta, Kamala Harris, viajará este jueves a Honduras para la toma de posesión de la presidenta electa, Xiomara Castro, con quien se reunirá en privado para abordar los retos de la corrupción, la pobreza y la emigración ilegal en ese país, en el marco de “un nuevo capítulo” en la relación bilateral, informó la Casa Blanca.

Durante una conferencia telefónica con un grupo selecto de medios, entre éstos El Tiempo Latino, dos funcionarios de alto rango del Consejo de Seguridad Nacional (NSC) de la Casa Blanca, que pidieron el anonimato, explicaron que el objetivo del viaje de Harris es “profundizar” tanto las relaciones bilaterales con Honduras como la “extensa diplomacia” para responder a la raíz de la migración en Centroamérica.

“Es una oportunidad para verdaderamente empezar un nuevo capítulo en la colaboración entre nuestros países y permitirnos avanzar nuestros intereses compartidos”, dijo una funcionaria.

En ese sentido, la reunión privada de Harris en Tegucigalpa, inmediatamente después de la investidura, dará seguimiento a la conversación telefónica que sostuvo con Castro el pasado 10 de diciembre, para abordar asuntos como la expansión de las oportunidades económicas, el combate a la corrupción y el manejo “humano” del problema de la emigración ilegal, explicó.

Se trata, en todo caso, de un acercamiento “inicial” con el entrante gobierno de Castro, por lo que ambos funcionarios intentaron minimizar las expectativas de resultados concretos en este viaje.

Harris encabezará una delegación integrada por la directora de la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID), Samantha Power; el congresista demócrata por California, Raúl Ruiz; el subsecretario de Estado para el Desarrollo Económico, José W. Fernández; el secretario de Estado adjunto para el Hemisferio Occidental, Brian A. Nichols, y la “número dos” de la embajada estadounidense en Honduras, Colleen Hoey.

Se trata del segundo viaje de Harris a la región del Triángulo del Norte, seis meses después de su viaje a Mexico y Guatemala.

El año pasado, el presidente, Joe Biden, encargó a Harris la tarea de trabajar con los gobiernos de México, El Salvador, Guatemala y Honduras para abordar de raíz los factores que agravan la emigración ilegal en la región. El NSC destacó varios logros de Harris en estas lides, incluyendo el lanzamiento de un grupo de trabajo contra la corrupción, otro contra el tráfico humano, y el compromiso de grandes corporaciones estadounidenses de invertir hasta $1,200 millones en proyectos en la región.

Grave crisis humanitaria

Varias organizaciones no gubernamentales, entre éstas el Comité International para Refugiados (IRC, por su sigla en inglés), han advertido de que la crisis humanitaria en Honduras podría agravarse este año. Aunque ha habido leves mejoras en los últimos años, Honduras sigue siendo uno de los países más violentos en la región, con 38 homicidios por cada 100,000 habitantes, indicó el IRC.

Cerca de 3,3 millones de hondureños, o uno de cada tres, experimentó una crisis de seguridad alimentaria para finales de 2021, agravada por problemas relacionados con el cambio climático y la pandemia del COVID-19, según el Comité.

Por su parte, un informe reciente de Catholic Relief Services sobre la situación en Honduras indicó que 2,8 millones de hondureños necesitan asistencia humanitaria, mientras continúan los problemas relacionados con los huracanes Eta e Iota de 2020 y la pandemia del COVID-19. La crisis afecta en particular a las mujeres, niños, trabajadores de la economía informal, discapacitados y minorías indígenas y afrodescendientes, según ese informe.

 La Administración Biden ha insistido en todo momento en que la situación es tal que requiere una estrategia de largo plazo y, según la funcionaria, el gobierno de Washington está enfocado en proveer ayuda humanitaria.

En todo caso, un segundo funcionario del NSC dejó en claro que el Gobierno de Estados Unidos tiene al alcance “herramientas policiales” para incluso frenar la asistencia económica extranjera como medida de presión si no hay “un progreso marcado en los esfuerzos contra la corrupción”.

Según el funcionario, el Departamento de Estado evaluaría si los países de la región “están tomando los pasos necesarios para combatir la corrupción”.

Por otra parte, los funcionarios no quisieron comentar sobre qué medidas tomaría Estados Unidos contra el saliente presidente, Juan Orlando Hernández, quien podría afrontar cargos relacionados con el narcotráfico, y precisaron que la decisión recaería en el Departamento de Justicia “con base a los hechos y las leyes”.

La funcionaria aplaudió el reciente anuncio de Castro de invitar a Naciones Unidas a restablecer una entidad anticorrupción en Honduras, “y queremos apoyar sus esfuerzos para eso”.

Legislaturas paralelas

Castro ganó las elecciones con promesas de ser un agente de cambio en Honduras y así se convirtió en la primera mujer en llegar a la presidencia en el país centroamericano.

La visita de Harris se produce en unos momentos en que el país vive una fuerte crisis política, aumentada por la reciente instalación de dos legislaturas paralelas, cada una encabezada por distintos presidentes del Congreso hondureño.

Esa crisis surgió el pasado fin de semana luego de que un grupo de disidentes del partido Libertad y Refundación (Libre) desconocieran el acuerdo pactado con el Partido Salvador de Honduras (PSH) mediante el cual el diputado Luis Redondo asumiría la presidencia del Legislativo, con el apoyo de Castro. En vez, eligieron a Jorge Calix para el cargo, privando a Castro de una legislatura controlada por sus aliados.

La situación incluso hace temer que se postergue la investidura de Castro. Al respecto, la funcionaria del NSC dijo que la Administración sigue de cerca la situación, pero confía en que “sean los hondureños quienes encuentren una resolución a sus diferencias.

La continua emigración ilegal

Honduras sigue aquejado de una crisis de pobreza y alta tasa de criminalidad, lo que contribuye al continuo éxodo de hondureños hacia Estados Unidos. Datos de la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP, por su sigla en inglés) de diciembre pasado señalan que, de los poco más de 170,000 arrestos de inmigrantes indocumentados en la frontera sur, más de 47,000 provenían del Triángulo del Norte.

Biden ha venido desmantelando las políticas migratorias de su antecesor, Donald Trump, y sostiene que la reforma migratoria sigue siendo una de sus principales prioridades para la comunidad latina. En diciembre pasado, su gobierno suspendió la cancelación del programa de Estatus de Protección Temporal para Honduras mientras el asunto se resuelve en los tribunales.

Mientras tanto, en el Congreso no hay visos de que ambos partidos alcancen un acuerdo este año sobre una reforma migratoria integral que permita la legalización de la población indocumentada.