El mil millonario Peter Thiel ha invertido en la elección de Ohio/ FOTO: Bloomberg por Kiyoshi Ota.

(c) 2022, The Washington Post - Philip Bump

Peter Thiel estaba invertido en la nominación Republicana al Senado por Ohio antes que J.D. Vance se involucrara.

Thiel, cofundador de Paypal y, hasta hace poco, miembro del directorio de la empresa matriz de Facebook, Meta, invirtió $10 millones en un comité de acción política en marzo para impulsar la candidatura de Vance en caso de que se presentara. Unos meses después, Vance, un exempleado de Thiel, oficializó su candidatura.

En papel, era una combinación poderosa: el dinero de Thiel y el currículum de Vance. Vance, el respetado autor del libro "Hillbilly Elegy", parecía capaz de unir la brecha entre las conversaciones en cenas de Georgetown y las de Coshocton. Llena sus bolsillos temprano y lanzaló a la carrera.

No ha salido como se pensaba.

Ayer lunes, Politico informó sobre una nueva encuesta realizada por la firma Fabrizio, Lee & Associates para Protect Ohio Values, el súper PAC en el que Thiel invirtió su dinero. El problema, descubrió Fabrizio, era que, cada vez más, los Republicanos de Ohio no ven a Vance como el luchador de extrema derecha pro-Trump tal como él se ha querido presentar a sí mismo. En cambio, lo ven cada vez más como exactamente lo contrario: un adversario del expresidente.

¿Por qué? Bueno, el hecho de que solía serlo ciertamente no ayuda, ni el hecho de que otros grupos bien financiados como el Club for Growth están pagando para publicar anuncios que tratan el tema sin sutilezas.

El efecto de los anuncios ha lastimado a Vance en dos frentes.

“Los grupos con los cuales Vance ha mejorado son aquellos con los que no queremos que le vaya mejor: los que desaprueban a Trump y los moderados/liberales”, afirma la encuesta. “Por el contrario, Vance ahora está bajo el agua en cuanto al apoyo de los fuertes partidarios de Trump y de los votantes muy conservadores, grupos necesarios para ganar una primaria Republicana”. En otras palabras, Vance está siendo efectivamente separado de Donald Trump, perjudicándolo entre los votantes con más probabilidades de votar en una primaria y ayudándolo con los que tienen menos probabilidades de hacerlo.

En octubre, revelaron los encuestadores, el 37% de los Republicanos de Ohio dijeron que considerarían votar por Vance, y sólo el 9% dijo que no lo haría. En la nueva encuesta, el porcentaje que dijo que consideraría votar por él se redujo ligeramente, y el porcentaje que dijo que no lo haría había aumentado hasta equipararse al otro.

Para ser claros, Vance se ha esforzado mucho por posicionarse como un candidato pro-Trump. Por ejemplo, entre sus críticas a Trump en 2016, en los tiempos que pregonaba "nunca Trump", estaba que Trump reprimía a los inmigrantes y musulmanes. Pero el año pasado, como candidato, Vance trató de sumar puntos al menospreciar la acción del senador Ben Sasse (R-NE), de albergar a refugiados de Afganistán. Ha tratado de emular el refinado Trumpismo de la cuenta de Twitter del Senador Ted Cruz (R-TX), tratando ansiosamente de atacar a la izquierda en cualquiera que sea la noticia del día. Pero también ha sido constantemente superado por otro candidato a la nominación Republicana, Josh Mandel, el extesorero estadal. Mandel también llegó tarde al tren de Trump, pero sus esfuerzos por arrojar bombas a través de medios de derecha parecen menos calculados. Los Republicanos de Ohio dicen que considerarían votar por Mandel duplican a quienes no lo harían.

Nada de esto quiere decir que Vance no pueda ganar. La carrera es una lucha entre varios candidatos, todos los cuales aterrizan casi por igual en el enfrentamiento cara a cara de la encuesta de Fabrizio, habiendo aún un gran porcentaje de encuestados indecisos. El propio Trump no ha intervenido, aunque, según las informaciones, ha ayudado a despejar un poco el terreno.  Trump se enorgullece de ser quien nombra los reyes en las primarias y probablemente esté un poco nervioso por poner eso a prueba en esta contienda tal como está planteada. Pero también es una carrera en la cual, dados los beneficios percibidos de asociarse con Trump, su apoyo podría tener un impacto enorme.

Aquí es donde vuelve a aparecer Thiel. Thiel fue un aliado cercano de Trump tanto durante la campaña de 2016 como mientras Trump era presidente. Cuando el CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, viajó a la Casa Blanca para cenar con Trump, por ejemplo, Thiel los acompañó.  La razón por la cual dejará el directorio de la compañía es que "piensa concentrar sus energías en las elecciones de mitad de período de 2022", según un aliado de Thiel que habló con Elizabeth Dwoskin y Michael Scherer del Washington Post.  Que la nueva encuesta se haya publicado el mismo día que Thiel anunció su decisión de dejar Meta parece que no es casualidad. Quizás Thiel pueda hacer algo de magia.

El problema es que Vance dijo esas cosas sobre Trump.  Y no sólo dijo esas cosas sobre Trump, sino que sus explicaciones de por qué ahora dice algo distinto no siempre han cuajado, como cuando habló con Molly Ball de la revista Time poco después de anunciar su candidatura.

Afirmó haber sido influenciado por la oposición de Trump a los dictámenes del sistema dominante y por la supuesta indignación que inspiró en los medios. Le dijo a Ball que había tenido la oportunidad de reunirse con Trump, en una reunión organizada por Thiel. Luego, la explicación: Trump, dijo Vance, era "el líder de este movimiento, y si realmente me preocupo por esta gente y por las cosas que digo que me importan, simplemente tengo que tragar duro y apoyarlo".

J.D. Vance aún puede convertirse en senador de los Estados Unidos por Ohio. Pero es fácil ver su candidatura como un importante laboratorio de pruebas para dos de las fuerzas más potentes dentro de la política Republicana: Trump y los bolsillos amplios. En este momento, el encuestador, pagado de los bolsillos de Thiel, no parece convencido de apostar por el dinero y en contra de Trump.

Información del Autor:

Philip Bump es corresponsal del Washington Post en Nueva York. Escribe el semanario How To Read This Chart (“Cómo Leer Este Gráfico”).

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