Tres personas que habían sufrido una lesión completa de la espina dorsal y estaban parapléjicas pueden ahora caminar. Esto gracias a un implante que estimula la zona de la médula espinal que controla los músculos del tronco y las piernas. El aparato funciona a partir de una aplicación que incorpora la inteligencia artificial, informó EFE.
Contexto: La técnica utiliza “paletas de electrodos” diseñadas específicamente para lesiones en la médula y la desarrolló un equipo suizo de investigadores.
- Este logro forma parte de un ensayo clínico, aún en curso, que demuestra que los tratamientos de estimulación especialmente diseñados para cada paciente, en lugar de otros más generales, resultan en "una eficacia superior y actividades motoras más diversas" incluso en las lesiones medulares más graves.
El proceso: En una operación de cuatro horas se han implantado los electrodos que emiten pulsos eléctricos sincronizados. Estos imitan las señales que circulan a lo largo de la médula espinal, y esta vincula el cerebro con los miembros inferiores.
- A su vez, los electrodos van conectados a un ordenador con un sistema de inteligencia artificial que reproduce los impulsos necesarios para caminar, montar en una bicicleta especial o remar en una piragua (en el caso de un paciente sin movilidad en el bajo tórax).
- Estas son tres de las actividades que han conseguido realizar los participantes en este estudio, cuyos detalles se publicaron el lunes en Nature Medicine.
- Los tres participantes habían perdido toda capacidad de movimiento en sus extremidades inferiores y el tronco debido al corte completo de la médula. “Un día después de empezar a practicar vi que mis piernas se movían otra vez; fue una emoción muy intensa”, explicó Michel Rocatti, uno de los tres pacientes, en una rueda de prensa.
Éxito de lo específico: El nuevo trabajo publicado este lunes presenta una gran novedad: por primera vez los electrodos y los largos cables que llevan conectados han sido fabricados específicamente para este ensayo, al tener en cuenta las lesiones particulares de cada participante.
- El grupo de investigadores, dirigidos por el neurocientífico Gregorié Courtine y la neurocirujana Jocelyn Bloch, llevan años tratando de devolverle la movilidad a las personas que quedaron parapléjicas por accidentes.
- En otoño de 2018, el equipo suizo presentó las innovaciones con David Mzee, un joven que quedó parapléjico a los 20 años. Gracias a este tipo de estimulación epidural y con ayuda de un andador, Mzee consiguió volver a caminar, señala El País.
- Diego Serrano, investigador de la Universidad de Castilla-La Mancha, visitó el laboratorio de Courtine y Bloch en 2018. “Es evidente que están afinando su técnica para conseguir un movimiento lo más natural posible”, resalta.
- “Los electrodos se implantan ahora con una precisión milimétrica, de hecho, el colocarlo uno o dos milímetros más arriba o abajo tiene unos resultados enormes”, destaca el experto, que ve “complicado” ampliar el alcance de esta tecnología a un mayor número de pacientes. “Es difícil porque cada lesión de médula es muy específica, prácticamente única, por lo que necesitas desarrollar un tratamiento específico para cada uno”, añade.