Evento del Comité de Administración de la Cámara de Representantes en Miami Dade College | Foto captura de pantalla

La desinformación en Estados Unidos no se queda solo en inglés. “Los demócratas son comunistas”, “las vacunas son solo para enriquecer al Dr. Fauci”, “las elecciones de 2020 fueron robadas por los demócratas”, son algunas frases que podrían pensar que solo están en lo más profundo de internet, pero realmente están servidos sobre la mesa de principales medios de comunicación en español, según un grupo de expertos invitados por representantes demócratas a un panel en Miami.

En el evento, organizado este lunes en Miami (Florida) y titulado The Impact Of Mis- And Disinformation On Elections In The Spanish Speaking Community, la Comisión de Administración de la Cámara de Representantes, legisladores e investigadores advirtieron sobre la información errónea que se ha estado difundiendo específicamente para comunidades latinas y afroamericanas, que no solo incluye a medios de comunicación y difusión en redes sociales, sino políticos que también participan en el proceso al continuar el ciclo de desinformación.

Los cinco panelistas fueron invitados como testigos para exponer sus conocimientos sobre el impacto de la desinformación en español en las comunidades latinas, y luego fueron interrogados por miembros del Comité, entre ellos: Teresa Leger Fernández (Texas) y Darren Soto.

No es el primer esfuerzo por entender y atajar el problema. El 18 de enero de este año, el senador Bob Menéndez, demócrata de Nueva Jersey, y el Caucus Hispano en el Congreso (CHC),  presentaron una carta en la que manifestaban su interés de discutir con los directores ejecutivos de Facebook, Twitter, YouTuve y TikTok "la desinformación en idioma español en redes sociales", y así "aprender más sobre los pasos que estas empresas dan para abordar este problema", reseñó EFE

De dónde viene. La excongresista y una de los panelistas de este lunes, Debbie Mucarsel-Powell, explicó que la desinformación no es algo nuevo, pero ha crecido a tal forma de ser un esfuerzo con financiamiento y bien coordinado que llega a las audiencias a través de los principales medios de comunicación. 

“Estamos viendo un aumento de noticias falsas que se han difundido no solo en los medios de comunicación, sino que, como saben, hemos visto el aumento de la difusión de información falsa en los grupos de WhatsApp; muchos de estos mensajes vienen de los países de origen como Colombia, Venezuela, Ecuador, Cuba y luego se difunde de manera exponencial”, dijo.  

De esta forma se difunde información errónea sobre temas como el coronavirus y el proceso electoral y señala un aumento, sobre todo, en el ecosistema de medios de derecha, que ha estado apoyando la falsa afirmación de que hubo fraude electoral en los comicios presidenciales de 2020. “Esto representa una amenaza no solo para nuestra salud pública sino también para las normas e instituciones democráticas. Esta campaña de desinformación está diseñada específicamente para sembrar desconfianza, fomentar el caos, amenazar nuestro sentido de comunidad y, en última instancia, nuestras instituciones.”, indicó.

Mucarsel-Powell hizo énfasis en el uso de los principales de medios de comunicación y ejemplificó con una publicidad pagada en El Nuevo Herald sobre LIBRE, una organización de derecha, vinculada con mensajes antisemitas y, detrás había información sobre la desconfianza del voto por correo. Esto se mantuvo durante 32 semanas, cada viernes. El periódico hizo una investigación y decidió cesar el contrato con LIBRE. La organización calificó la acción como “censura”.

“Esto no tiene nada que ver con censura. Esto es supervisión y protección de las comunidades de información falsa”, aseguró.

Falta de supervisión. La organización Florida Rising explicó los resultados de un monitoreo de radios locales en Florida en español justo después del ataque al Capitolio el 6 de enero para recopilar evidencia sobre desinformación.

En los programas de radio que analizaron encontraron temas comunes que trataron: socavar los resultados electorales, restarle importante a la insurrección en el Capitolio, que dejó 5 muertos y culpar a activistas de Black Live Matters y Antifa por la violencia que hubo en el Capitolio, todo sin evidencias.  

En su informe determinaron que la desinformación se difunde de forma intencional, de acuerdo con los casos que analizaron, y que se usa de forma estratégica para dar legitimidad a narrativas conservadoras.

Florida Rising continúa realizando el monitoreo a ciertos medios de comunicación en español e indica que la información errónea sobre coronavirus y vacunas persiste.

“Hacemos un llamado al gobierno estadounidense para instruir a la [Comisión Federal de Comunicaciones] FCC para crear la infraestructura para monitorear medios en español, que a menudo son pasado por alto, y no han sido responsabilizados y no han sostenido los estándares periodísticos que nuestra democracia requiere”, exigió Andrea Mercado, directora de Florida Rising, quien participó en la mesa redonda.

Desinformación y elecciones. El investigador de la Florida International University (FIU), Eduardo Gamarra, explicó que la desinformación afecta directamente a los votantes que hablan español y que esto ha contribuido a cambiar los patrones de votación en el sur de Florida.

De acuerdo con una encuesta realizada por esa universidad a votantes latinos, los cubanos, colombianos, nicaragüenses y venezolanos basan su decisión de voto en dos condiciones: la postura de la política estadounidense hacia su país de origen, y la postura del candidato sobre las condiciones que prevalecen en el país de origen. “La desinformación se difunde con el objetivo de ganar los votos de estas comunidades (…) Haces que esta comunidad vote esencialmente atendiendo a sus miedos más íntimos, miedos sobre lo que sucedió en su país y lo que Washington podría hacer con respecto a su país”.

Hizo énfasis en el hecho de que los funcionales públicos locales y estatales niegan el problema, diseminan desinformación ya sea con un retweet o por que lo usan en sus compañas, además crean su propia desinformación y a veces es difícil distinguir entre la ficción y los hechos.

Los latinos con más riesgo. Ameer Patel de la organización Voto Latino, que ha participado en investigaciones en desinformación, señala que los latinos están más proclives a estar expuestos a información errónea. Voto Latino fue fundada en 2004, sin ánimos de lucro, para integrar a los jóvenes en el proceso político. 

Patel detalló que los latinos pasan el doble de tiempo en plataformas como Youtube, que los no-latinos, además es más probable que compartan esa información falsa en grupos cerrados.

Sin embargo, más allá de consumir y compartir esa información errónea, es más probable que los latinos usen plataformas donde se producen esa información. “La parte más peligrosa de esto es que los jóvenes latinos tienen el doble de probabilidades que la población general de usar plataformas como Whatsapp y Telegram, lo que hace que la desinformación sea una amenaza mayor para ellos”, agregó.

Más allá de la idea general de que los adultos mayores podrían estar más susceptibles a la desinformación, Patel señaló que “los datos nos muestran que los jóvenes latinos están expuestos a la desinformación a un ritmo mucho más alto que la población general”.  

En noviembre de 2021, Stephanie Valencia, exfuncionaria de Obama y cofundadora de Equis Research y Equis Labs, un centro de encuestas e innovación centrado en los votantes latinos, publicó un estudio en el que advertía que los latinos son más susceptibles a la información falsa por la cantidad de tiempo que pasan en línea.