FOTO: Carmen Rodríguez - ETL

Nadie se podría imaginar ver tan cerca los famosos frescos de Miguel Ángel plasmados en el techo de la Capilla Sixtina en el Vaticano, aquí en el área del DMV.

Hasta el 20 de marzo, distintas replicas en tamaño real y en escala de 75%, similar al tamaño real de los paneles que conforman la obra, estarán expuestas en Tysons Corner, en Virginia en la exhibición “Michelangelo´s Sistine Chapel”, abierta para todo el público del área del DMV que disfruta del arte.

Desde la “Embriaguez de Noé”, pasando por “La Creación de Adán”, la pieza más famosa y emblemática de los frescos; hasta la pieza del “Juicio Final”, todas atraen por su tamaño y por la experiencia de ver de cerca detalles que de otra forma sería difícil obeservar en esas históricas obras.

“Decidimos crear esta exposición para darle a la gente la oportunidad de apreciar de diferente manera estas obras, para darles el tiempo que necesitan para apreciarlas. Para los que han estado antes en la Capilla Sixtina buscamos darles una experiencia diferente, para que puedan apreciar detalles que no vieron antes y para los que nunca han estado en el Vaticano esperamos que se sorprendan con la exposición”, dijo Eric Leong, el productor de la exhibición.

Y en efecto, la experiencia es única e impresionante. Si ha visitado la Capilla Sixtina en Roma, podrá recordar que la distancia entre usted y los frescos, le impiden enfocarse en las obras que están junto a “La Creación de Adán”.

En esta exhibición cada una de las obras está también señalada de acuerdo a la posición que tiene en el techo de la Capilla Sixtina o en las paredes del Vaticano. Además, cuenta con una guía en audio, en varios idiomas, incluido el español, que va narrando todo a cerca de cada obra y su ubicación.

Cada una de las piezas que forma parte de esta exhibición está impresa en tela especial, que de simula el aspecto de un fresco.

Sin necesidad de comprar pasaje
La experiencia de poder observar estas réplicas de los frescos cerca de Washington DC es única. Cuando una persona visita el museo del Vaticano, donde se encuentra la obra de Miguel Ángel, no se puede tomar mucho tiempo para apreciar y disfrutar de la exhibición, ni tampoco se pueden tomar fotografías adentro de la Capilla Sixtina.

Pero en esta exhibición los visitantes pueden tomarse todo el tiempo que necesitan para apreciar esos detalles, para ver cómo las expresiones de los rostros y las figuras divinas son tan reales y además, es permitido tomar todos los “reels” o fotos que usted quiera.

“En la Capilla Sixtina en Roma hay 60 pies que te separan de las obras, aquí solo te separan unos cuantos centímetros y puedes tomarte el tiempo que necesites para apreciar las reproducciones”, dijo Eric Leong al Tiempo Latino en un recorrido por la exhibición.

Precisamente, esta exhibición fue creada pensando en lo incómodo que es tratar de ver todos los detalles de los frescos mirando hacia arriba y con las voces de los celadores que cuidan las obras apresurando a las personas que entran en la Capilla Sixtina.

“Mi jefe que es un viajero incansable fue apresurado en una de sus visitas a la Capilla y pensó que no le gustaba ser apresurado y estar a la par de mucha gente, pues no podía disfrutar de estas obras de arte de la mejor forma posible y de la forma en la que estas obras merecen ser apreciadas. Por eso creamos esta exhibición”, dijo Leong.

Los boletos para asistir y visitar la exhibición se pueden adquirir en el sitio web chapelsistine.com.

Además, en ese sitio se pueden encontrar los horarios y los precios.

Historia de la obra
Originalmente la Capilla Sixtina se llamó Capilla Magna, pero fue entre 1473 y 1481 cuando finalizó su construcción que adoptó el nombre de Sixtina, como referencia al Papa Sixtino IV.

Cuando está cerrada al público, la famosa capilla es la sede del cónclave papal, que es el como el consejo de cardenales de la Iglesia Católica que se reúne para discutir temas de interés o para elegir al Papa cuando es necesario.

Entre 1508 y 1512 bajo el papado de Julio II Miguel Ángel pinto los frescos del cielo de la Capilla Sixtina. El proyecto cambió el curso del arte y ahora es uno de los más grandes logros del hombre en el campo de las artes y el expresionismo.

A medida que los turistas avanzan durante el recorrido en el museo del Vaticano, los pasillos, en los que se observan otras obras, conducen a la famosa Capilla Sixtina.

Hasta antes del papado de Sixtino IV en la Capilla se celebran misas, en las que normalmente participaban unos 200 feligreses. Pero, en las últimas décadas el espacio es parte del museo abierto al público.

El primer papa que fue electo en la Capilla Sixtina fue Alejandro VI, conocido también como Rodrigo Borja. Desde la primera elección hasta 1996 los cardenales que participaban en la elección del papa podían pernoctar, comer o hacer otras actividades adentro de la Capilla.

Sin embargo, desde ese año durante la elección de Juan Pablo II los preservadores del arte del Vaticano recomendaron solo conservar la actividad del voto dentro de la capilla para preservar y cuidar las obras.