Tomar medidas adicionales para proteger a los menores de 16 años en las redes sociales. Eso es lo que busca la ley bipartidista Kids Online Safety Act (KOSA), que presentarán este miércoles en el Congreso los senadores Richard Blumenthal y Marsha Blackburn.

La propuesta es el resultado de los informes internos de Facebook filtrados el año pasado y que revelaron el impacto que tiene la red social en los jóvenes y adolescentes, así como de las audiencias posteriores en las que comparecieron ejecutivos de compañías de redes sociales.

“Big Tech ha fallado descaradamente a los niños y traicionado su confianza, poniendo las ganancias por encima de la seguridad”, dijo Blumenthal en un comunicado. Prometió que la “ley brindaría a los niños y a sus padres las herramientas y las medidas de seguridad que necesitan para protegerse contra el contenido tóxico, y responsabilizaría a las grandes tecnológicas por algoritmos profundamente peligrosos”.

La senadora Blackburn agregó que durante las audiencias del año pasado escucharon “innumerables historias de daños físicos y emocionales que afectan a usuarios jóvenes, y la falta de voluntad de cambio de Big Tech” y que con la legislación pretenden abordar esos daños.  

El problema. En el resumen de la ley, los legisladores indican que las redes sociales “pueden fomentar problemas de imagen corporal, crear patrones de uso similares a los de la adicción, promover productos que son dañinos o ilegales para el público joven y fomentar el acoso destructivo”.

Ahora, la pandemia de COVID-19 llevó las actividades educativas y sociales a entornos online por lo que existe una “importancia vital” para mitigar los “efectos nocivos” de las plataformas en menores de 16 años.

¿Qué dice la legislación? KOSA requiere que las compañías de tecnología antepongan los intereses de los niños para que la seguridad sea el valor predeterminado y brinden a los niños y padres herramientas para ayudar a prevenir el impacto destructivo de las redes sociales.

Esta ley permitirá que las redes sociales sean responsables de prevenir y mitigar daños a menores, como la promoción de autolesiones, suicidio, trastornos alimentarios, abuso de sustancias, explotación sexual y productos ilegales para menores.

En concreto la ley exigirá:

  • Que las plataformas de redes sociales brinden a las menores opciones para proteger su información, deshabilitar funciones de productos adictivos y optar por no recibir recomendaciones algorítmicas.
  • Que brinden nuevos controles a los padres para ayudar a apoyar a sus hijos e identificar comportamientos dañinos.
  • Que las plataformas realicen una auditoría independiente anual que evalúe los riesgos para los menores, su cumplimiento con esta legislación y si la plataforma está tomando medidas significativas para prevenir esos daños. 
  • Que brinden a las organizaciones académicas y de interés público acceso a conjuntos de datos críticos de las plataformas de redes sociales para fomentar la investigación sobre los daños a la seguridad y el bienestar de los menores.