Imagen de la galaxia Messier 77.

Unos investigadores observaron detalladamente un nucleo galáctico activo, uno de los objetos más brillantes del Universo. El descubrimiento fue posible gracias al instrumento MATISSE de análisis de espectro luminoso.

Los astrónomos tienen por primera vez una imagen detallada de un núcleo galáctico activo (AGN, por sus siglas en inglés), la estructura de polvo y gas que rodea a un agujero negro supermasivo y que es uno de los objetos más brillantes del Universo.

El brillo de este núcleo supera con creces el de la galaxia espiral NGC1068 -también conocida como Messier 77 o M77-, en cuyo centro se encuentra.

Dos siglos después del descubrimiento de M77, un equipo dirigido por Violeta Gamez-Rosa de la Universidad de Leiden (Países Bajos) revela de manera detallada su centro, en un estudio publicado el miércoles (02.16.2022) en la revista Nature.

Mucha luz en el centro de una galaxia

Situada a 47 millones de años luz en la constelación de la Ballena, M77 es una galaxia con un núcleo galáctico activo: un agujero negro supermasivo de varios millones de masas solares, rodeado por un grueso anillo de polvo y gas, cuya absorción de materia produce una energía fenomenal.

Su luminosidad alcanza varios miles de veces la de toda una galaxia, desde un área tan "pequeña" como el equivalente al Sistema Solar, señala un artículo de Nature que acompaña al estudio.

La importancia del instrumento MATISSE

"Es la primera vez que obtenemos una imagen de este tipo, que podemos ver realmente el corazón de una galaxia así", declaró Bruno Lopez, responsable de MATISSE, el instrumento de análisis del espectro luminoso que hizo posible esta imagen.

MATISSE está instalado en el Interferómetro del Telescopio Muy Grande (VLTI) del Observatorio Europeo Austral (ESO), situado en Chile y permite observar el universo en el infrarrojo medio.

Con esta gama de ondas y la precisión del instrumento, los astrónomos pueden ver ahora "cómo se organiza la materia alrededor del núcleo activo, cómo alimenta al agujero negro, pero también cómo se organiza en función de la energía liberada, con los vientos, para formar estrellas", agregó Bruno Lopez.

El hallazgo ayudaría a entender mejor la Vía Láctea

Gracias a este trabajo, la astronomía ha "dado un gran paso adelante en la comprensión del funcionamiento de los AGN", dijo Violeta Gamez-Rosa, citada en un comunicado de ESO. 

El descubrimiento también ayudará a "comprender mejor la historia de la Vía Láctea, cuyo agujero negro supermasivo en su centro puede haber estado activo en el pasado", añadió.

Gracias a MATISSE, los astrónomos aumentarán ahora sus observaciones de otros núcleos galácticos activos y estudiarán las nubes de polvo.

JU (efe, afp)

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