El partido republicano liderado por Donald Trump representa la amenaza más grave para la democracia estadounidense en los tiempos modernos, según dos analistas políticos demócratas, y para ello el primer deber del partido azul debe ser proteger la democracia obteniendo la victoria de 2024. Pero en su crítica lo dejan claro: temen que los demócratas no estén preparados para lograr ese objetivo.
Los analistas políticos William A. Galston y Elaine Kamarck hicieron una crítica al partido en el estudio llamado La nueva política de evasión: cómo ignorar a los votantes indecisos podría reabrir la puerta a Donald Trump y amenazar la democracia estadounidense en la que señalan que están envueltos en una “nueva política de evasión, la negativa para enfrentar la aritmética implacable del éxito electoral”.
De acuerdo con los autores del estudio, los demócratas han perdido su carril por tres mitos persistentes: “que la 'gente de color' piensa y actúa de la misma manera; que la economía siempre triunfa sobre la cultura; y que está surgiendo una mayoría progresista”.
Agregan que el partido “está bajo las garras de los mitos que bloquean el progreso hacia la victoria; no reconoce las nuevas realidades que dan forma a la política estadounidense; y apenas ha comenzado a desarrollar una agenda sobre temas culturales que la mayoría de los estadounidenses pueda apoyar”.
La primera alerta. Galston y Kamarck publicaron en 1989 La política de la evasión: los demócratas y la presidencia, un estudio enfocado en explicar la racha de derrotas de los demócratas en las elecciones presidenciales.
- En ese entonces advirtieron sobre la “política de evasión”, en la que el partido ignoraba la realidad electoral. Así, los analistas refutaron los principales “mitos” que el establishment del partido abrazó para explicar estas pérdidas y evitar confrontar las razones fundamentales por las que los votantes rechazan a sus candidatos.
- Ahora los autores revisan de nuevo a su partido luego de la victoria de Joe Biden sobre el expresidente Donald Trump en 2020.
El poder de los votantes indecisos. Movilizar a la base no es suficiente para garantizar el éxito en las elecciones, explican los autores. Mientras la polarización y la división aumenta, se ha hecho imperante movilizar a los simpatizantes más leales de cada partido, lo que se considera como “la base”. Por tanto, los esfuerzos para persuadir a los votantes indecisos se han vuelto cada vez más irrelevantes.
- “La segunda dimensión de las elecciones de hoy —cuán reñidas se han vuelto nuestras elecciones nacionales— pone en duda el énfasis exclusivo en la movilización de las bases. Los votantes indecisos son fundamentales y lo seguirán siendo en el futuro previsible”, enfatizan en el estudio. “Demasiados demócratas han evadido esta verdad y sus implicaciones para la agenda y la estrategia del partido”.
- Además, ejemplifican: “Si bien los demócratas deben hacer todo lo que esté a su alcance para movilizar a los votantes que los apoyan, la certeza de una contramovilización republicana fortalecida significa que el candidato demócrata también debe buscar persuadir a los votantes indecisos, como lo hizo Joe Biden en 2020”.
Latinos distanciándose. Los autores prestan atención a la comunidad latina, aún en crecimiento en el país y que es muy diversa en sí misma. Si bien hay una idea generalizada de que los latinos tienden a ser demócratas, los datos muestran cómo los latinos han restado apoyo al partido azul: el apoyo hispano a los candidatos demócratas se redujo del 71% en 2012 al 66% 2016 y al 59% en 2020.
- “Los demócratas han asumido durante mucho tiempo que la inmigración es la principal preocupación de los hispanos, una proposición que la investigación de encuestas no respalda”, explican los autores.
- Agregan: “Los demócratas deben considerar la posibilidad de que los hispanos se conviertan en los italianos del siglo XXI: orientados a la familia, religiosos, patriotas, esforzándose por tener éxito en su país adoptivo y que apoyen las políticas públicas que amplían las oportunidades económicas sin dictar resultados”.
- Continúan: “A los italianos les tomó tres generaciones romper las barreras a la participación igualitaria en todos los aspectos de la vida estadounidense, y ese puede ser el caso también para los hispanos. Al final, la mayoría de los italianos se convirtieron en republicanos”.
- “Los demócratas deben repensar su enfoque si esperan conservar el apoyo mayoritario entre los hispanos”, finalizaron.
Con información de The Washington Post y Progressive Policy Institute